Hospitales de Puerto Montt y Osorno sufren recortes por más de $3 mil millones

Hospitales de Puerto Montt y Osorno sufren recortes por más de $3 mil millones

Los hospitales de Puerto Montt y Osorno fueron incluidos en la nómina de recintos asistenciales afectados por recortes presupuestarios impulsados por el Ministerio de Hacienda, mediante un dictamen ingresado a la Contraloría General de la República. En el Hospital de Puerto Montt el ajuste supera los 1.970 millones de pesos, mientras que el Hospital Base San José de Osorno enfrenta una reducción cercana a los 1.158 millones de pesos. La medida encendió alertas entre trabajadores de la salud y gremios, particularmente en la Fenpruss, que advirtió efectos potenciales en la atención de pacientes y en la continuidad de programas esenciales. Desde el Hospital de Puerto Montt, no obstante, aseguraron que los usuarios no se verán perjudicados y que los cambios apuntan a eficientar la gestión. El Gobierno, en paralelo, subraya que el ajuste busca optimizar el uso de recursos, con énfasis en control de ausentismo y gastos operativos, en un proceso abordado en reuniones encabezadas por el subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt.

Recortes millonarios en dos hospitales clave del sur

De acuerdo con la información disponible, el Hospital de Puerto Montt deberá absorber un ajuste superior a 1.970 millones de pesos, mientras que el Hospital Base San José de Osorno verá reducido su presupuesto en un monto cercano a 1.158 millones de pesos. Ambos recintos forman parte de la red pública y atienden a un volumen significativo de usuarios en sus respectivas jurisdicciones, por lo que la decisión ha generado preocupación entre funcionarios y dirigentes. El recorte fue dispuesto por el Ministerio de Hacienda y formalizado a través de un dictamen presentado ante la Contraloría General de la República, en el marco de un proceso de ajuste fiscal que abarca diferentes organismos del sector público durante este año.

Alerta gremial: Fenpruss advierte efectos en la atención

La Fenpruss manifestó inquietud por el eventual impacto de los ajustes en la calidad y oportunidad de la atención. Su representante zonal, Marcelo Oyarzun, subrayó que la red pública ya opera bajo condiciones exigentes. “Tenemos un sistema bastante estresado que, comparado con otros países de la OCDE, la inversión respecto del producto externo bruto todavía sigue siendo baja”, señaló. El dirigente agregó que, pese a la alta demanda de usuarios, el sistema funciona con recursos limitados, y advirtió que ajustes de esta naturaleza podrían repercutir directamente en los pacientes. Desde la perspectiva gremial, la ejecución de recortes sin afectar la oferta asistencial exige una planificación fina y un monitoreo cercano de los servicios, para evitar cuellos de botella y demoras en prestaciones.

Programas sensibles bajo observación

Entre las mayores inquietudes expuestas por Fenpruss está la continuidad de programas focalizados en personas vulnerables y pacientes prioritarios. En particular, se mencionó el Programa de Reparación y Atención Integral en Salud (PRAIS), orientado a la atención de víctimas de violaciones a los derechos humanos. De acuerdo con Oyarzun, existe preocupación por la posibilidad de que iniciativas como PRAIS puedan ser descontinuadas o enfrenten restricciones presupuestarias que afecten su alcance. En este escenario, las organizaciones gremiales piden resguardar la cobertura y la calidad de aquellas líneas de acción consideradas esenciales para poblaciones que requieren atención continua y especializada, atento a que su suspensión tendría consecuencias sanitarias y sociales significativas.

Respuesta oficial: Hospital de Puerto Montt descarta impacto en usuarios

En medio de la controversia, el Hospital de Puerto Montt emitió un comunicado en el que afirmó que las medidas no afectarán la atención de usuarios. El recinto sostuvo que los ajustes se dirigen principalmente a mejorar la eficiencia en la gestión y administración de recursos dentro de la red pública de salud. El énfasis, aseguran, está en proteger la capacidad asistencial y mantener la continuidad de las prestaciones. La comunicación busca dar certezas a pacientes y funcionarios respecto de la operatividad del hospital, reforzando la idea de que el objetivo es ordenar el gasto y optimizar procesos internos sin mermar la dotación o la cartera de servicios.

Lineamientos del Gobierno: eficiencia y control del gasto

Según indicó el hospital, el ajuste fiscal impulsado por el Gobierno tiene como propósito optimizar el uso de recursos sin afectar la dotación asistencial. Para ello, se están aplicando estrategias de control de ausentismo y optimización de gastos en bienes y servicios, medidas que —de acuerdo con el recinto— son impulsadas por el Ministerio de Salud e instruidas a todos los Servicios de Salud del país. Se trata de acciones que forman parte de un paquete más amplio de ajuste fiscal implementado por el Ejecutivo a lo largo del año en distintas reparticiones públicas. El foco, explican, está puesto en resguardar la continuidad de la atención y el uso eficiente del presupuesto, evitando impactos directos en los usuarios.

Coordinación nacional y seguimiento del proceso

En esa línea, el subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, sostuvo reuniones con directivos de servicios de salud de todo el país para abordar el proceso de ajuste. La coordinación busca alinear criterios de gestión y estandarizar medidas de eficiencia al interior de la red, de modo de ordenar el gasto operativo sin comprometer la atención. Si bien el debate sobre los efectos del recorte sigue abierto, el despliegue de estas reuniones pretende dar conducción técnica al proceso y establecer una hoja de ruta común para los distintos establecimientos, en un contexto de vigilancia gremial y escrutinio público sobre la ejecución presupuestaria en salud.

Montos y recintos afectados

El Hospital de Puerto Montt registra un ajuste superior a 1.970 millones de pesos, mientras que el Hospital Base San José de Osorno enfrenta una reducción cercana a 1.158 millones de pesos. Los recortes fueron impulsados por el Ministerio de Hacienda a través de un dictamen ingresado a la Contraloría General de la República.

Medidas en implementación

De acuerdo con el Hospital de Puerto Montt, las acciones se centran en mejorar la eficiencia, con estrategias de control de ausentismo y optimización de bienes y servicios. Estas directrices son impulsadas por el Ministerio de Salud e instruidas a todos los Servicios de Salud del país, en el marco de medidas de ajuste fiscal aplicadas por el Ejecutivo.

Reflexión informativa final: La discusión por los recortes revela una tensión conocida entre el imperativo de la disciplina fiscal y la necesidad de sostener la capacidad asistencial de un sistema descrito como “estresado” por actores gremiales. Mientras el Gobierno y los equipos directivos enfatizan la eficiencia y el control del gasto, los trabajadores ponen el acento en la continuidad de la atención y en la protección de programas sensibles como PRAIS. La manera en que se implementen estos ajustes —y el modo en que se evalúen sus efectos— será clave para verificar si la promesa de no afectar a los usuarios se sostiene en la práctica, en un momento en que la gestión de recursos y la transparencia de los procesos resultan decisivas para mantener la confianza ciudadana.

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