El diputado Javier Olivares, militante del Partido de la Gente (PDG), anunció que presentará una querella por injurias y calumnias contra el Club de Fútbol Amateur Montevideo de Olmué. La decisión se produjo luego de que la agrupación deportiva sugiriera públicamente que el parlamentario habría estado bajo los efectos del alcohol durante la agresión que denunció el fin de semana pasado. El anuncio tuvo lugar tras la audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de Limache, donde la solicitud de prisión preventiva para dos imputados por el ataque fue rechazada. En ese contexto, Olivares criticó con dureza el rol del Ministerio Público y el funcionamiento del sistema judicial, además de negar de forma categórica el consumo de alcohol.
Querella por injurias y calumnias contra el club de Olmué
La controversia escaló cuando el Club Deportivo Amateur Montevideo difundió una declaración en la que, a partir del comportamiento del parlamentario en la actividad de aniversario, deslizó que este podría haber estado bajo los efectos del alcohol. Frente a esa señalización, el diputado anunció acciones legales dirigidas tanto al club como a quienes, a su juicio, difundieron una versión injuriosa sobre los hechos. “Lo único que les puedo decir es que vamos a querellarnos también contra el club y contra todas las personas que hayan inventado aquello”, afirmó Olivares, posicionando el énfasis de su ofensiva en la dimensión reputacional del conflicto.
El parlamentario sostuvo que la insinuación realizada por la institución deportiva carece de sustento y constituye una afectación a su honra. Por ello, enmarcó la respuesta en el plano judicial, subrayando que no permitirá que se normalice —dijo— la difusión de versiones que considera difamatorias. De ese modo, la disputa dejó de ser estrictamente penal por la agresión y pasó también a un terreno de litigio sobre la veracidad y la responsabilidad de las declaraciones públicas.
Audiencia en Limache y rechazo de la prisión preventiva
El anuncio de la querella fue comunicado tras la audiencia efectuada en el Juzgado de Garantía de Limache, donde se discutieron las medidas cautelares para los dos imputados acusados de agredir al diputado en el marco del aniversario del club. En esa instancia, el tribunal rechazó la petición de prisión preventiva formulada contra ambos, resolución que generó molestia en el parlamentario y marcó el tono de sus declaraciones posteriores.
A la salida, Olivares fue enfático al diferenciar los roles de las instituciones involucradas. “La justicia hizo su trabajo, el Ministerio Público no logró proteger a una víctima”, sostuvo, articulando su crítica en torno a lo que consideró una insuficiente protección a su favor durante el proceso. Para el diputado, el resultado de la audiencia no estuvo a la altura de la gravedad de la agresión denunciada.
Cuestionamientos al Ministerio Público y al sistema
El parlamentario amplió su reproche hacia el diseño y la ejecución del sistema penal. “El gran problema que tenemos en Chile es el Ministerio Público y este sistema garantista que tenemos para con los delincuentes”, expresó, en una evaluación que apuntó tanto a la estrategia persecutoria como a la forma en que, estima, se resguardan derechos y se determinan medidas cautelares. Sus palabras reflejaron un desacuerdo frontal con la forma en que se condujo el caso y, más ampliamente, con el modelo de garantías vigente.
Olivares insistió en que el organismo persecutor no estuvo a la altura de los estándares que él esperaba en un caso que lo tiene como víctima. En su diagnóstico, la Fiscalía no habría asumido todas las posibilidades disponibles para cautelar su seguridad y la de la investigación, consideración que volvió a reforzar como una falencia institucional.
Registros audiovisuales y antecedentes de los imputados
El diputado subrayó que se entregaron a la Fiscalía diversos registros audiovisuales de la agresión. “Todo quedó entregado al Ministerio Público y, de manera bastante somera, intentó bajarle el perfil y proteger a estas personas”, acusó. Con ello, apuntó a un presunto intento de relativizar los hechos pese a disponer, según su versión, de material probatorio.
En paralelo, Olivares cuestionó la negativa a decretar la prisión preventiva, argumentando que los imputados son personas con antecedentes policiales. “Nosotros pedíamos la prisión preventiva para estos delincuentes”, dijo. La postura del parlamentario se construye, así, sobre dos pilares: por un lado, la convicción de que existe evidencia suficiente aportada; por otro, la percepción de que el comportamiento previo de los acusados justificaba, a su juicio, la medida cautelar más gravosa.
Club desliza consumo de alcohol y respuesta del diputado
El origen de la querella por injurias radica en la declaración del club, que vinculó el comportamiento del diputado durante la actividad con una presunta ingesta de alcohol. Olivares rechazó esa versión sin matices. “Yo no bebo, yo no tomo alcohol, por tanto decir algo así me parece que son injurias y calumnias con publicidad”, enfatizó. El parlamentario calificó la insinuación como una maniobra para desviar el foco de la agresión que denuncia, e insistió en que su conducta no dejó margen para las dudas que el comunicado buscó instalar.
La réplica del diputado instala un nuevo eje en la controversia: ya no se discute únicamente la responsabilidad penal de los imputados por el ataque, sino también la responsabilidad civil y penal por eventuales daños a la honra a partir de lo comunicado por la institución deportiva.
Próximos pasos y silencio del club
Además de la querella por injurias y calumnias, Olivares adelantó que existen otros hechos relativos a la agrupación deportiva que pretenden investigar. Si bien no entregó detalles, dejó abierta la puerta a nuevas diligencias ligadas al episodio y su contexto. En lo inmediato, su equipo se abocará a la presentación de la acción legal anunciada contra el club y quienes, según su versión, intervinieron en la difusión de la acusación sobre el supuesto consumo de alcohol.
Hasta ahora, el Club de Fútbol Amateur Montevideo de Olmué no ha emitido nuevas declaraciones tras el anuncio de la querella. Ese silencio marca una pausa en el intercambio público, mientras el foco se desplaza a los tribunales y al avance de las investigaciones en curso.
Frases textuales destacadas
– “El gran problema que tenemos en Chile es el Ministerio Público y este sistema garantista que tenemos para con los delincuentes.”
– “La justicia hizo su trabajo, el Ministerio Público no logró proteger a una víctima.”
– “Nosotros pedíamos la prisión preventiva para estos delincuentes.”
– “Todo quedó entregado al Ministerio Público y, de manera bastante somera, intentó bajarle el perfil y proteger a estas personas.”
– “Lo único que les puedo decir es que vamos a querellarnos también contra el club y contra todas las personas que hayan inventado aquello.”
– “Yo no bebo, yo no tomo alcohol, por tanto decir algo así me parece que son injurias y calumnias con publicidad.”
Hechos confirmados hasta ahora
– El diputado Javier Olivares (PDG) denunció una agresión ocurrida durante el aniversario del Club de Fútbol Amateur Montevideo de Olmué.
– En el Juzgado de Garantía de Limache se rechazó la solicitud de prisión preventiva para dos imputados por el ataque.
– El club difundió una declaración en la que sugirió que el parlamentario podría haber estado bajo los efectos del alcohol; Olivares lo niega categóricamente.
– El diputado anunció una querella por injurias y calumnias contra el club y contra quienes, según afirma, difundieron esa versión.
– Olivares acusa al Ministerio Público de no proteger adecuadamente a la víctima y de intentar “bajarle el perfil” al caso.
– El club no ha emitido nuevas declaraciones tras el anuncio de la querella.
La evolución de este caso tensiona, por un lado, la discusión sobre cómo se ponderan las medidas cautelares y, por otro, el límite de las declaraciones públicas cuando afectan la honra de autoridades o particulares. Mientras el expediente penal avanza con el rechazo de la prisión preventiva y el Ministerio Público mantiene su rol en la investigación, la disputa por injurias abre un flanco paralelo que probablemente se resolverá en los mismos tribunales. En el centro permanece la versión del diputado —que niega toda ingesta de alcohol y acusa protección hacia los imputados— frente al alcance y las implicancias de la comunicación del club, que aún guarda silencio. El desarrollo judicial y las eventuales respuestas institucionales marcarán los próximos pasos.