Chile marca un punto de inflexión en su política pública de infancia y adolescencia. Este lunes 12 de enero se concreta el cierre definitivo del Servicio Nacional de Menores (Sename), institución que durante 46 años estuvo a cargo tanto de la protección de niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos, como de la administración del sistema de justicia juvenil. El hito corona un proceso planificado y progresivo que buscó separar funciones con realidades y enfoques distintos, y que hoy da paso a una nueva etapa con servicios especializados y roles claramente definidos.
La decisión de poner término al Sename responde a una crítica histórica: la coexistencia, al interior de una misma institucionalidad, de mandatos de protección y de sanción penal. Con el cierre, se busca consolidar un rediseño que ponga el interés superior del niño en el centro de la política pública y que asegure respuestas más oportunas, pertinentes y especializadas.
Cierre definitivo: el fin de un ciclo y el inicio de otro
Con el cierre de este lunes 12 de enero, se completa el cronograma que llevó a término las funciones del Sename, tanto en su rol de protección como en el ámbito de la justicia juvenil. La medida marca el punto final de una etapa que, si bien acumuló experiencia institucional relevante, también fue objeto de controversias y cuestionamientos por su falta de especialización.
El proceso concluye en la zona centro del país, luego de que el cierre de su componente de justicia juvenil se iniciara previamente en la zona norte y continuara en la zona sur a comienzos de 2025. De esta manera, la transición se materializa con el traspaso ordenado de funciones a la nueva institucionalidad, orientada a garantizar la continuidad de las atenciones y a fortalecer los enfoques de protección y reinserción.
Un proceso planificado y progresivo desde 2021
El rediseño institucional se puso en marcha en 2021 con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Este servicio nació con el mandato exclusivo de atender a niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos, avanzando hacia una atención más especializada, focalizada y coherente con el interés superior del niño.
Posteriormente, en enero de 2024 comenzó el cierre gradual del Sename en su rol vinculado a la justicia juvenil. Este proceso se desplegó por etapas y por zonas del país: inició en el norte, continuó en el sur a comienzos de 2025 y culmina ahora en la zona centro. La gradualidad permitió asegurar que cada traspaso fuese acompañado de los ajustes técnicos y administrativos necesarios para resguardar la continuidad de los programas, el trabajo con familias y comunidades, y la coordinación con actores clave del sistema.
Dos servicios, dos mandatos: protección y reinserción
El nuevo diseño institucional descansa en la existencia de dos servicios especializados con funciones diferenciadas. Por un lado, el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia concentra la atención de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos, reforzando la especialización de la oferta de cuidados y la intervención con enfoque de derechos.
Por otro lado, las funciones que aún ejercía el Sename en materia de justicia juvenil son traspasadas al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. Este organismo se especializa en administrar y ejecutar las medidas y sanciones contempladas en la Ley N°20.084, con un enfoque puesto en la reinserción social y laboral de adolescentes y jóvenes infractores de ley. La diferenciación institucional busca cerrar la brecha que suponía la convivencia de lógicas y objetivos distintos, potenciando respuestas más integrales y pertinentes.
Aprendizajes de 46 años y reconocimiento a los equipos
Desde una perspectiva histórica, el Sename fue el primer servicio público en Chile dedicado de manera integral a la niñez y adolescencia. A lo largo de 46 años, acumuló una experiencia institucional que, pese a las controversias y críticas que marcaron distintas etapas de su funcionamiento, permitió generar aprendizajes clave para el diseño del nuevo sistema.
La directora del Sename durante 2024 y 2025, María Eugenia Fernández, quien lideró el proceso de cierre, valoró el trabajo desarrollado por los equipos del servicio a lo largo de décadas. En esa línea, subrayó que el término de la institución representa también un reconocimiento al compromiso de miles de funcionarias y funcionarios, además de los organismos colaboradores que trabajaron con niños, niñas y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad. Según planteó, los aprendizajes acumulados han sido traspasados a la nueva institucionalidad, con el propósito de fortalecer la protección de derechos y los procesos de reinserción.
Una nueva etapa con enfoque de derechos y estándares vigentes
Con el cierre definitivo del Sename, el Estado de Chile inicia una nueva etapa en materia de infancia y adolescencia, basada en la existencia de dos servicios especializados con roles claramente diferenciados. El rediseño busca poner en el centro la dignidad, el bienestar y los derechos de niños, niñas y adolescentes, superando un modelo por décadas cuestionado por su falta de especialización y enfoque integral.
Esta transición apunta a consolidar intervenciones más efectivas, alineadas con los estándares actuales y las exigencias de la legislación vigente. Al separar protección y sanción penal en instituciones distintas, se favorece la especialización técnica, la coherencia de los dispositivos de intervención y la construcción de trayectorias más favorables para la niñez, la adolescencia y los jóvenes sujetos a responsabilidad penal.
Línea de tiempo del proceso
– 2021: creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, con mandato exclusivo de atender a niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos, bajo el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
– Enero de 2024: inicio del cierre gradual del Sename en su rol de justicia juvenil, comenzando por la zona norte del país.
– Comienzos de 2025: continuidad del proceso en la zona sur.
– Cierre definitivo: culminación en la zona centro y materialización del término del Sename este lunes 12 de enero.
Funciones traspasadas y alcance
– Traspaso al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil de la administración y ejecución de las medidas y sanciones contempladas en la Ley N°20.084.
– Enfoque del nuevo servicio en la reinserción social y laboral de adolescentes y jóvenes infractores de ley.
– Consolidación de la separación de funciones entre protección especializada y justicia juvenil, con roles claramente definidos.
El cierre del Sename no solo clausura una etapa institucional, sino que habilita una arquitectura pública que busca responder con mayor precisión a realidades distintas. El aprendizaje acumulado, el reconocimiento al trabajo de sus equipos y la especialización que hoy se instala constituyen la base de una política orientada a la protección efectiva de derechos y a procesos de reinserción que pongan a la persona en el centro. En esa clave, el país abre una fase en la que la dignidad, el bienestar y los derechos de niños, niñas y adolescentes se sitúan como pilares indeclinables de la acción del Estado.