Zandra Parisi, diputada electa del Partido de la Gente (PDG), analizó el triunfo presidencial de José Antonio Kast y lo interpretó como una señal política de carácter ideológico. En conversación con Radio Bío Bío, sostuvo que el resultado responde, en gran medida, a un voto de rechazo a la izquierda radical, en particular a la candidatura de Jeannette Jara. A su juicio, más que una adhesión personalista, se expresó un mensaje de la ciudadanía con énfasis en el anticomunismo, elemento que, según dijo, habría inclinado la balanza a favor del líder republicano. Calificó además el desenlace como un resultado electoral histórico, donde el componente programático y doctrinario pesó más que las coyunturas del momento.
Lectura del resultado presidencial: señal ideológica y anticampismo
Para Parisi, la principal clave del desenlace electoral radica en que los votantes buscaron frenar a la izquierda radical. En su diagnóstico, el electorado habría expresado un mandato claro y directo: “Fue un voto para que no saliera la candidata Jara. Chile y el mundo le tienen miedo al comunismo”. Bajo esa premisa, la parlamentaria electa plantea que el eje de la competencia no se centró en atributos personales, sino en afinidades y distancias ideológicas, con una sensibilidad mayor frente a propuestas percibidas como más extremas. El foco, afirma, estuvo puesto en qué proyecto de país resultaba más representativo o aceptable para amplios segmentos de la ciudadanía. A su entender, ese marco de lectura permitiría comprender por qué el resultado tomó la forma de un pronunciamiento que trasciende situaciones puntuales y apunta, más bien, a una definición político-programática.
Jeannette Jara en el centro del contraste
Un aspecto que Parisi subraya es la figura de Jeannette Jara como eje del contrapunto electoral. Señala que parte del electorado se sintió más representado por la propuesta y trayectoria política de Kast que por la de la exministra, cuya militancia comunista —conocida desde temprana edad— habría generado distancia con un sector relevante de la ciudadanía. En esa línea, la diputada electa interpreta que la identidad partidaria de Jara operó como un filtro determinante, activando resistencias en votantes que, de acuerdo con su análisis, se movilizaron para impedir su triunfo. Con ello, recalca que la elección se habría definido por un voto ideológico, más que por factores circunstanciales, donde el anticomunismo desempeñó un rol central en la toma de decisiones.
El rol del PDG: consulta interna y autonomía del voto
Respecto del comportamiento de su colectividad en la segunda vuelta, Parisi descartó que el Partido de la Gente haya llamado de forma oficial a la anulación del sufragio. Lo hizo pese a las declaraciones públicas de su hermano, el excandidato presidencial Franco Parisi. Según explicó, el PDG organizó una consulta interna a su militancia que incluyó todas las alternativas —Kast, Jara y voto nulo o blanco—, siendo esta última la opción mayoritaria. No obstante, enfatizó que no existió una instrucción oficial del partido para anular, reafirmando así la autonomía del electorado y la ausencia de una directriz unívoca. Con este punto, la diputada electa marcó distancia de interpretaciones que atribuyan a su partido una postura institucional cerrada, subrayando que la definición se dejó al criterio de cada militante y simpatizante.
Proyección legislativa: PDG como actor bisagra
Mirando al próximo ciclo político, Parisi proyectó al PDG como un actor bisagra con capacidad de inclinar decisiones clave en el Congreso. Recalcó que la bancada no se alineará automática ni mecánicamente con ninguna de las otras fuerzas, sino que aplicará un criterio de evaluación caso a caso. “No vamos a bloquear por bloquear ni aprobar a ciegas. Vamos a apoyar lo que sea bueno para la gente y rechazar lo que no funcione, venga de donde venga”, afirmó. En su planteamiento, esa posición se traduce en una disposición pragmática para respaldar iniciativas que, a su juicio, apunten a resolver problemas concretos y a descartar aquellas que no demuestren resultados. De esta forma, el PDG buscaría posicionarse como un interlocutor clave en eventuales acuerdos o discrepancias que definan la agenda legislativa.
El simbolismo de la “motosierra” y la evaluación por resultados
Parisi también valoró el gesto del presidente electo José Antonio Kast al aparecer en un video junto al mandatario argentino Javier Milei, portando la motosierra, emblema del discurso de recorte del gasto estatal. Para la parlamentaria electa, el símbolo tiene validez en la medida en que se traduzca en mejoras concretas para la ciudadanía. “Si la motosierra es para mejorar la salud, la educación o eliminar lo malo que se está haciendo, bienvenida la motosierra”, planteó, poniendo el acento en que cualquier medida debe ser juzgada por su impacto real en la vida de los chilenos. En esa perspectiva, su postura insiste en una evaluación pragmática de las políticas públicas, en la que los resultados y la utilidad social primen por sobre los gestos o consignas.
En suma, la interpretación de Zandra Parisi condensa una lectura del momento político que ubica el voto ideológico en el centro del desenlace, le asigna al anticomunismo un papel decisivo y perfila al PDG como un árbitro legislativo dispuesto a negociar según el mérito de las propuestas. Su evaluación del simbolismo político —como la “motosierra”— se enmarca, además, en una lógica de rendición de cuentas por resultados, donde la vara de medición es el mejoramiento efectivo de servicios y políticas que inciden en el día a día de la población.
Frases textuales de Zandra Parisi
- “Fue un voto para que no saliera la candidata Jara. Chile y el mundo le tienen miedo al comunismo”.
- “No vamos a bloquear por bloquear ni aprobar a ciegas. Vamos a apoyar lo que sea bueno para la gente y rechazar lo que no funcione, venga de donde venga”.
- “Si la motosierra es para mejorar la salud, la educación o eliminar lo malo que se está haciendo, bienvenida la motosierra”.
Elementos clave del escenario descrito
- Lectura ideológica del resultado: predominio de un voto de rechazo a la izquierda radical y a la candidatura de Jeannette Jara.
- Anticomunismo como factor determinante en la decisión de amplios sectores del electorado, según el análisis de Parisi.
- Autonomía del PDG en segunda vuelta: consulta interna con todas las opciones y ausencia de una instrucción oficial para anular el voto.
- PDG como bisagra: disposición a apoyar o rechazar iniciativas según su impacto y utilidad para la ciudadanía.
- Simbolismo político: la “motosierra” validada en tanto derive en mejoras en salud, educación y eliminación de malas prácticas.