Limarí fortalece el manejo sostenible de sus cerezas tempranas para abrir la temporada exportadora

Limarí fortalece el manejo sostenible de sus cerezas tempranas para abrir la temporada exportadora

Por Estefanía González

El Limarí se ha consolidado durante los últimos años como la principal zona de origen de las llamadas “cerezas primores” en Chile. La ubicación y las características de sus valles permiten que la fruta alcance su madurez antes que en otras áreas productoras, una condición que favorece el inicio de la temporada nacional de exportaciones. Llegar a los mercados internacionales durante la primera quincena de octubre ofrece, además, una oportunidad comercial asociada a mejores precios.

La expectativa por las cosechas tempranas ha impulsado una fuerte expansión de este cultivo. Según antecedentes técnicos del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), la Región de Coquimbo cuenta actualmente con 341 hectáreas de cerezos, concentradas principalmente en Ovalle y Punitaqui. Esta superficie representa un incremento de 1.386% entre 2015 y 2025.

La producción en esta zona, sin embargo, exige precisión y un manejo agronómico constante. El adelanto de la cosecha debe compatibilizarse con las condiciones propias de un territorio semiárido, entre ellas la escasez de agua y una menor acumulación de horas de frío durante el invierno en comparación con la zona centro-sur.

Giovanni Lobos, investigador de INIA Intihuasi, señaló que el clima constituye una de las principales restricciones para el cultivo. Explicó que producir cerezas en el norte demanda un esfuerzo mayor, debido a que el objetivo de obtener fruta temprana depende de que las distintas labores se realicen de manera oportuna y con altos niveles de precisión.

Productores y especialistas revisaron la temporada 2026

Con el propósito de intercambiar conocimientos y experiencias para avanzar hacia una producción sostenible y de calidad, en Punitaqui se llevó a cabo un Día de Campo. La actividad se enmarcó en el proyecto “Producción sostenible de cerezas primores en zonas semiáridas de Chile”, iniciativa respaldada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y ejecutada por INIA Intihuasi.

La jornada tuvo lugar en el Huerto Las Majaditas, ubicado en el sector de La Granjita, y convocó a productores, asesores y profesionales relacionados con la fruticultura. El encuentro permitió analizar las condiciones de la provincia y los principales desafíos para la temporada 2026.

La presentación del proyecto estuvo a cargo de Giovanni Lobos, quien detalló que la iniciativa comenzó en septiembre de 2025 y busca desarrollar un paquete tecnológico para producir cerezas en condiciones semiáridas. Para ello, se habilitaron cuatro unidades de validación y seguimiento fenológico en el Limarí, donde se pretende caracterizar cerca de ocho variedades bajo las condiciones del norte, junto con selecciones avanzadas e intermedias del Programa de Mejoramiento Genético (PMG) de INIA.

El investigador precisó que el Día de Campo correspondió a la primera actividad oficial de un programa que se extenderá hasta agosto de 2028. En la etapa actual, el trabajo se concentra en describir la fenología de cada variedad y, posteriormente, evaluar la calidad de la fruta a partir de octubre de 2026.

Manejo agronómico y desarrollo de nuevas variedades

Además de incorporar tecnologías y ajustar las labores del huerto, la producción de cerezas en el norte requiere contar con plantas capaces de adaptarse a las condiciones locales. Francisco Meza, director regional de INIA Intihuasi, explicó que la institución desarrolla programas de mejoramiento genético en distintas especies con el objetivo de obtener variedades chilenas.

En el caso del cerezo, este trabajo busca identificar y combinar características genéticas de utilidad para la agricultura de cada territorio. Para ello se seleccionan y cruzan plantas con rasgos deseables, en un proceso de investigación de largo aliento orientado a fortalecer el desarrollo agrícola.

Durante la actividad, el asesor en cerezos Jorge Astudillo expuso un análisis sobre la fenología y el escenario local para la temporada 2026. Luego, Gamalier Lemus, magíster y asesor especializado, abordó la carga frutal y entregó recomendaciones para el manejo posterior a la cuaja. Estas decisiones son relevantes para equilibrar el rendimiento con la calidad y el calibre exigidos por los mercados, además de utilizar de mejor manera el recurso hídrico.

El seremi de Agricultura, Vicente Cortés, valoró la realización de la jornada y destacó su aporte a la transferencia de conocimientos, el intercambio de experiencias y la incorporación de tecnología e innovación. También sostuvo que estas instancias permiten mejorar el manejo agronómico de los cerezos y avanzar hacia una agricultura sostenible, ajustada a la realidad de las zonas semiáridas.

Con investigación, trabajo técnico y la participación de los productores, el sector frutícola del Limarí busca afianzar la ventaja que le otorga su producción temprana y conservar su competitividad en los mercados.

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