La Comisión de Aguas y Recursos Hídricos del Consejo Regional (CORE) valoró la puesta en marcha del convenio suscrito entre el Gobierno Regional y la Comisión Nacional de Riego (CNR). No obstante, sus integrantes plantearon que los recursos regionales disponibles para emergencias también deben dirigirse con rapidez a las obras de riego afectadas por el último sistema frontal.
El presidente de la comisión, Francisco Corral, destacó la jornada realizada el lunes 14 de septiembre en el embalse Recoleta. En esa instancia, representantes de las Juntas de Vigilancia y de distintos servicios públicos revisaron los alcances del programa y participaron posteriormente en su hito de inicio.
Un plan de inversión para el riego
El convenio considera una transferencia regional de $6.054 millones a la CNR, que se ejecutará durante dos años. La iniciativa busca llegar a cerca de 3.000 agricultores, comunidades agrícolas y organizaciones de usuarios de aguas.
Entre las acciones contempladas se encuentran estudios, obras de acumulación y conducción, rehabilitación de infraestructura, tecnificación y la incorporación de nuevas tecnologías. Corral sostuvo que, frente a una escasez hídrica estructural, la región necesita mantener una inversión sostenida y mejorar el aprovechamiento de cada metro cúbico disponible.
La urgencia tras el sistema frontal
De manera paralela, la CNR desarrolla una cartera sectorial de emergencia superior a $4.000 millones para rehabilitar obras de riego dañadas por el temporal. Desde el CORE, sin embargo, advierten que todavía existen necesidades que requieren una respuesta inmediata.
Entre los problemas identificados se encuentran canales embancados, bocatomas dañadas y cauces que perdieron capacidad hidráulica. Además, algunos sectores necesitan maquinaria pesada antes de que avance la temporada de riego.
Durante la sesión también se revisó la solicitud presentada al gobernador regional, Cristóbal Juliá, para que analice el uso del saldo disponible del 2% de emergencia en trabajos de recuperación y contratación de maquinaria, de acuerdo con las necesidades detectadas por la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH).
Para esta emergencia se contemplaron $1.940 millones, de los cuales se han gestionado aproximadamente $700 millones. El CORE pretende que una parte del monto aún disponible permita financiar la recuperación de cauces y defensas, además de la viabilización de bocatomas en las tres provincias.
Tres acciones que deben avanzar en conjunto
Francisco Corral señaló que la gestión de nuevos recursos ante el nivel central debe ir acompañada por el uso de las herramientas que existen en la región. A su juicio, el Gobierno Regional debe concentrarse en las urgencias y utilizar con decisión los instrumentos y fondos que están a su alcance.
En ese esquema, cada mecanismo cumple una función diferente, pero complementaria:
- El convenio entre el GORE y la CNR apunta a mejorar la infraestructura de riego en el largo plazo.
- La cartera de emergencia de la CNR está destinada a rehabilitar las obras dañadas.
- El 2% regional debe contribuir a resolver las necesidades más inmediatas.
La comisión sostiene que las tres líneas deben desarrollarse simultáneamente: recuperar la infraestructura afectada, responder a la emergencia y avanzar hacia un sistema de riego más eficiente, resiliente y preparado para los próximos años.