Temporal destruye la Pampilla de San Isidro y obliga a suspender la celebración

Temporal destruye la Pampilla de San Isidro y obliga a suspender la celebración

El temporal dejó inutilizado el recinto

La tradicional Pampilla de San Isidro, en la comuna de Vicuña, fue suspendida luego de que un temporal de viento y lluvia golpeara el recinto durante el 17 y 18 de septiembre. La celebración, considerada uno de los principales encuentros de Fiestas Patrias en el Valle del Elqui, esperaba recibir a miles de visitantes y generar una importante actividad para comerciantes y emprendedores.

Las fuertes ráfagas derribaron carpas, ramadas y puestos comerciales que habían sido instalados para la festividad. A esto se sumaron lluvias intermitentes y abundantes que anegaron los accesos y dejaron varias instalaciones inutilizadas. Aunque se habían anticipado algunas inestabilidades, la intensidad del fenómeno sorprendió a las autoridades y a los locatarios.

Ante el riesgo para la integridad de trabajadores y asistentes, el alcalde de Vicuña, Mario Aros, resolvió suspender definitivamente el evento. La autoridad explicó que el municipio recorrió el recinto y conversó con los emprendedores para evaluar alternativas de apoyo, considerando la elevada inversión realizada para estas fechas.

Municipio plantea un «18 Chico»

Como medida de contingencia, la Municipalidad de Vicuña propuso reprogramar la celebración para los días 10, 11 y 12 de octubre bajo el formato de un «18 Chico». La iniciativa mantendría la parrilla de artistas y espectáculos que ya habían sido contratados.

Además, se ofreció permitir que los comerciantes trabajaran durante el sábado y domingo posteriores al temporal, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitieran. Los fonderos que optaran por no participar en octubre podrían recibir la devolución proporcional del dinero pagado por el arriendo de sus terrenos.

Comerciantes cuestionan el alcance de las medidas

Las propuestas municipales fueron recibidas con desánimo e incertidumbre por los comerciantes, quienes consideran que no compensan la magnitud de las pérdidas. Aunque la carne y los productos congelados pueden conservarse, los insumos frescos utilizados en las cocinerías, como tomates, verduras y paltas, se echaron a perder y no podrán ser utilizados en la eventual fecha de octubre.

Nicole Araya relató que los comerciantes sabían que podían registrarse chubascos, pero nunca imaginaron ráfagas de esa intensidad. Según explicó, el municipio les planteó escoger entre recuperar el dinero del sitio o participar en el «18 Chico», pero rechazó una devolución proporcional que permitiera cubrir los productos perdidos de inmediato. A su juicio, la alternativa los deja «entre la espada y la pared».

Aníbal Araya, quien participaba por primera vez en el recinto y había invertido 13 millones de pesos, lamentó que no se emitieran alertas meteorológicas formales con la debida anticipación. Pese al golpe económico, señaló que buscará recuperar parte de la inversión en la fecha prevista para octubre.

Tamara Riveros, responsable de la fonda Los Riveros 3.0, explicó que el negocio se ha transmitido de generación en generación y que lleva cuatro años instalada en La Pampilla. Aseguró que nunca había enfrentado un temporal como el de este año, que provocó la pérdida total de sus productos. Si bien valoró la posibilidad de realizar un «18 Chico», advirtió que parte importante de la inversión de los fonderos no podrá recuperarse y que las pérdidas siguen siendo altas.

El recinto de San Isidro quedó en silencio, con los daños del temporal todavía visibles. Ahora, comerciantes y autoridades esperan que la reprogramación de octubre permita aminorar el impacto sufrido por el comercio local.

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