La investigación por la desaparición de Mariana Sepúlveda, ocurrida en 2008 cuando tenía 19 años, incorporó el testimonio de una funcionaria de Carabineros que presenció la llegada de Ghislain Quiroz a una comisaría de Conchalí. Según la cabo segundo Camila Pérez del Río, el imputado repitió más de 20 veces la frase “Yo la maté”.
La declaración de Pérez del Río fue incorporada a la investigación de la Fiscalía Centro Norte. La funcionaria relató que Quiroz se presentó el domingo 6 de septiembre, cerca de las 18:15 horas, en la 5° Comisaría de Conchalí. Vestía un buzo gris y se encontraba visiblemente afectado. Cuando le preguntaron qué necesitaba, respondió “Yo la asesiné” y comenzó a llorar.
La carabinera le pidió que se tranquilizara y que sacara las manos de los bolsillos por razones de seguridad. En ese momento advirtió que tenía una discapacidad en la mano derecha. Más tarde, mientras el hombre se encontraba en el baño de la unidad, habría dicho: “Yo la asesiné hace 18”, en referencia a los años transcurridos.
Pérez del Río observó que Quiroz tenía dificultades para expresarse y que no podía hablar con claridad, situación que se atribuye a un ACV sufrido en 2023. Debido a este problema, otros funcionarios se sumaron al procedimiento para recopilar sus antecedentes. El imputado entregó su RUT mediante gestos.
Tras identificarlo y revisar su fotografía, los funcionarios le preguntaron por la víctima. En un primer momento entendieron que se refería a Mariela Sepúlveda León, pero cuando le mostraron una imagen de esa persona, Quiroz negó que fuera ella.
Luego, uno de los carabineros le facilitó un teléfono celular para que ubicara su domicilio mediante Google Maps. Quiroz señaló una vivienda del pasaje Logroño y afirmó: “Ahí la maté”. Carabineros envió una unidad al inmueble mientras él permanecía en la comisaría, donde continuó repitiendo “Yo la asesiné” en más de veinte oportunidades.
Las diligencias permitieron ubicar a una expareja de Quiroz en la vivienda y confirmar que la víctima era Mariana Sepúlveda. Después de que le mostraran una noticia antigua, el imputado ratificó que se trataba de la joven desaparecida en 2008. La expareja y el hijo de Quiroz llegaron posteriormente a la unidad policial y, de acuerdo con el testimonio, el hombre relató el crimen sin presión.
El relato entregado por Ghislain Quiroz
Según la declaración incorporada a la investigación, Quiroz afirmó:
“Yo asesiné a Mariana Sepúlveda León en mi domicilio ese día antes de las 9.00. Ella iba al colegio y al pasar por fuera de mi casa, yo la saludé y le dije que conversáramos. La invité a pasar a mi casa, la miro y me da la ira y la rabia porque yo sabía que ella con Ethien (su hermano) eran amantes. Yo la amaba mucho”.
Después, siempre según su versión, dijo que llevó a Mariana a la pieza y que la asesinó “brutalmente”. También aseguró que cavó un hoyo dentro de la habitación y enterró allí el cuerpo. Añadió que nunca volvió a dormir en ese lugar porque “está maldita”.
De acuerdo con el mismo relato, cinco años más tarde retiró los restos, los puso en una bolsa y esta fue llevada por un camión.
Fuente: BioBioChile