Una médico ginecoobstetra fue destituida tras detectarse que continuó realizando partos y cesáreas en el Hospital San José de Santiago mientras estaba con licencia médica. Su defensa alega que la profesional se mantuvo en funciones por la falta de especialistas para cubrir el turno. Posteriormente, la Contraloría General de la República dejó sin efecto la destitución por un problema de competencia administrativa, por lo que el caso deberá ser revisado nuevamente. El Hospital San José confirmó que el procedimiento disciplinario continúa en curso y que, mientras se mantenga abierto, no habrá pronunciamientos. El episodio reactivó el debate sobre fiscalización de licencias, déficit de especialistas y sobrecarga en la salud pública.
Una destitución que tensa al sistema público
El caso, revelado por Las Últimas Noticias, se remonta al 24 de abril de 2023. Ese día, la doctora —de 34 años— realizaba un turno de 24 horas en el Hospital San José, en Santiago. Paralelamente, cumplía funciones en el Hospital de San Fernando, donde debía presentarse durante la jornada siguiente. La posterior indagación administrativa concluyó con su destitución, luego de que se constatara que había desarrollado labores asistenciales en la capital aun contando con licencia médica vigente. La decisión fue impugnada y posteriormente anulada por la Contraloría, aunque no por el fondo de los hechos, sino por la forma en que se tramitó el procedimiento.
Defensa: estaba enferma, pero sin reemplazo disponible
Según explicó la abogada Gabriela Muñoz, la ginecóloga inició el turno con un cuadro gastrointestinal que se agravó con el paso de las horas. Buscó atención médica y recibió una licencia de dos días. Pese a ello, la profesional siguió desempeñando funciones en el Hospital San José. La defensora sostuvo que, en la práctica, muchos médicos mantienen sus turnos aun enfermos por la dificultad de conseguir reemplazos en la red pública. “En el área de la salud está normalizado que muchos médicos tengan que hacer el turno aunque estén enfermos, porque en la salud pública gestionar un reemplazo de un médico especialista es muy complejo”, argumentó. Durante esa jornada, de acuerdo con la versión de la defensa, la profesional atendió cuatro procedimientos de urgencia, entre ellos partos y cesáreas ocurridas de madrugada.
Contraloría detecta trabajo con licencia y deriva antecedentes
Una revisión de antecedentes realizada por la Contraloría General de la República detectó que la médica registró actividad laboral mientras mantenía una licencia vigente. Los antecedentes fueron remitidos al Servicio de Salud O’Higgins, del que dependía administrativamente el Hospital de San Fernando. Al constatarse que la profesional no asistió al recinto de la Región de O’Higgins al día siguiente —justamente por la licencia—, se abrió un sumario administrativo que concluyó con su destitución. El caso volvió a poner el foco en las fiscalizaciones sobre licencias médicas en el sector público, un tema que ha estado en debate en Chile durante los últimos años.
Anulación por vicio de competencia, no por el fondo
Tras la sanción, la defensa presentó un reclamo ante Contraloría. El organismo dejó sin efecto la destitución, pero no se pronunció sobre la veracidad o gravedad de los hechos, sino sobre la competencia administrativa de la entidad que llevó el proceso. La abogada explicó que la Contraloría concluyó que la revisión debía realizarla el Hospital San José, donde se verificaron las labores durante la vigencia de la licencia, y no el Hospital de San Fernando. Con ello, el caso deberá ser reexaminado administrativamente, esta vez por el establecimiento asistencial de Santiago. La determinación abre una nueva etapa, centrada en la correcta radicación del procedimiento y en el análisis de los antecedentes ya conocidos.
El proceso sigue en curso y el hospital evita pronunciarse
Consultado, el Hospital San José confirmó mediante un comunicado que el procedimiento disciplinario permanece en curso. “Mientras el procedimiento permanezca en curso, esta institución se abstendrá de emitir pronunciamientos”, señaló el recinto. De momento, no hay nuevas resoluciones ni comentarios adicionales por parte de la institución.
Presión asistencial y crisis de reemplazos en la salud pública
El episodio reavivó los cuestionamientos sobre las condiciones laborales en hospitales públicos, donde la carencia de especialistas dificulta la cobertura de turnos críticos, especialmente en urgencias y áreas de alta complejidad. El académico David Torres, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de los Andes, señaló que, ante la falta de reemplazos, muchos médicos priorizan la continuidad de la atención en casos críticos. “No pueden dejar a un paciente de urgencia sin tratamiento si no existe alguien que pueda reemplazarlos”, sostuvo. Al mismo tiempo, advirtió que esa realidad no puede normalizar jornadas abusivas ni el trabajo estando enfermo. “Si la institución no puede generar condiciones adecuadas para el médico, es un problema institucional y no del profesional que tiene una licencia legal”, afirmó. El balance entre la protección del personal sanitario y la respuesta oportuna a pacientes en riesgo vuelve a situarse en el centro del debate.
Cronología del caso
– 24 de abril de 2023: la médica, de 34 años, cumple un turno de 24 horas en el Hospital San José.
– Durante el turno, presenta un cuadro gastrointestinal, recibe una licencia de dos días y, pese a ello, continúa trabajando en el recinto capitalino. Atiende cuatro urgencias, entre ellas partos y cesáreas.
– La Contraloría detecta actividad laboral mientras la licencia estaba vigente y deriva los antecedentes al Servicio de Salud O’Higgins.
– El sumario instruido concluye con su destitución.
– La defensa reclama ante Contraloría, que anula la destitución por vicio de competencia: el caso debe revisarse en el Hospital San José, no en el de San Fernando.
– El Hospital San José confirma que el procedimiento sigue en curso y no entregará declaraciones mientras se mantenga abierto.
Claves para el debate público
– Fiscalización de licencias: el caso vuelve a instalar la discusión sobre control y cumplimiento en el sector público.
– Déficit de especialistas: la dificultad para conseguir reemplazos en turnos críticos emerge como telón de fondo.
– Ética y responsabilidad institucional: la atención continua de pacientes en urgencia no debe normalizar el trabajo con enfermedad ni las jornadas excesivas; corresponde a las instituciones asegurar condiciones adecuadas.
– Debido proceso: la anulación por competencia administrativa subraya la importancia de tramitar los procedimientos en la instancia correcta.
La resolución final dependerá de la nueva revisión administrativa en el Hospital San José. Mientras tanto, el caso se convierte en espejo de tensiones conocidas: cómo sostener la continuidad asistencial sin vulnerar derechos laborales, y cómo fiscalizar con rigor sin desatender las brechas estructurales del sistema público de salud.