Memoria y reconocimiento marcaron los 45 años de la Sociedad Educacional Andrés Bello en La Serena

Memoria y reconocimiento marcaron los 45 años de la Sociedad Educacional Andrés Bello en La Serena

La Sociedad Educacional Andrés Bello celebró 45 años de trayectoria educativa con una ceremonia realizada este viernes en las dependencias del Colegio Andrés Bello Centro, en La Serena. La actividad reunió a integrantes de la comunidad educativa, exfuncionarios, familias y colaboradores, quienes participaron en un encuentro dedicado a repasar la historia de la institución y homenajear a las personas que han contribuido a su desarrollo.

La jornada incluyó presentaciones musicales y el descubrimiento de una placa conmemorativa dedicada a los socios fundadores de la Sociedad Educacional Andrés Bello. El homenaje buscó reconocer a quienes impulsaron los primeros pasos de este proyecto educativo.

Los comienzos de una nueva propuesta educativa

El origen de la institución se encuentra en 1981, cuando un grupo de docentes del Liceo de Niñas Gabriela Mistral de La Serena resolvió crear una nueva alternativa para las familias de la ciudad. Teresa Soto Cárdenas y Hugo Araya Marín encabezaron la convocatoria a sus colegas para poner en marcha un colegio particular subvencionado, mixto y laico.

El 1 de marzo de 1982, el Colegio Andrés Bello comenzó sus actividades con 330 estudiantes. La positiva respuesta de la comunidad favoreció la expansión del proyecto y permitió que, en 1998, se inaugurara el Colegio Andrés Bello Pampa, ubicado en el sector sur de La Serena.

Hugo Araya Marín, director general de la Sociedad Educacional Andrés Bello, valoró el camino recorrido y el trabajo de quienes participaron en la construcción de la institución. “Nos sentimos orgullosos del éxito alcanzado, éxito basado en los principios y valores del proyecto institucional andresiano. Los colegios Andrés Bello se crearon para ser un baluarte en la educación y no cabe la menor duda que se transformaron en instituciones de reconocido prestigio, siendo protagonistas activos del quehacer educativo”, afirmó.

Una formación que trascendió las aulas

Durante sus décadas de funcionamiento, la institución ha planteado una formación que va más allá de los contenidos académicos. Su proyecto educativo se inspira en valores humanistas y cristianos y promueve el desarrollo intelectual, artístico, físico, moral, social y espiritual de sus estudiantes, además de las capacidades necesarias para enfrentar los cambios del mundo actual.

Según el proyecto institucional, desde las primeras generaciones egresadas han surgido profesionales de distintas áreas del conocimiento. Esta trayectoria refleja el propósito de combinar la preparación académica con el crecimiento personal y la formación valórica.

Hugo Cantuarias, exalumno destacado y egresado en 1990, expresó la emoción que le produce el aniversario. “Cuesta no emocionarse al saber que la institución cumple 45 años. La memoria trae de vuelta rostros, momentos y recuerdos entrañables de tantas personas, especialmente de quienes ya no están, como la queridísima directora de aquellos años, doña Teresa Soto”, comentó.

También recordó su paso por el establecimiento Juan Eduardo Oda Marín, exalumno destacado de la década de los 80. “Dice el poeta Rilke que la infancia es la única patria del hombre, y es tan así que mi colegio se burla del olvido varias décadas después en cada recuerdo mío, y aún más, cuando paso frente a esa ya anciana puerta de madera en calle Matta todavía siento un latir”, señaló.

Marco Antonio Sulantay, exalumno destacado y actual diputado de la República, atribuyó parte de su desarrollo a las experiencias vividas en el colegio. “Mirando hacia el pasado, veo claramente que, sin las enseñanzas, las vivencias y las experiencias que viví entre 1984 y 1989 en las salas y patios del colegio Andrés Bello de La Serena, mi colegio, todo hubiese sido más difícil”, sostuvo.

El lema institucional, “saber más para servir mejor”, también fue destacado por Christian Olavarría Leiva. “Entender que el conocimiento no sólo nos hace crecer, sino que nos entrega la posibilidad de ayudar a otros, ha sido para mí un enorme privilegio y una fuente de profundo orgullo”, afirmó el exalumno destacado.

José Morales Opazo puso el foco en la permanencia de los aprendizajes recibidos durante su etapa escolar. “Aunque han pasado muchos años desde que salí de cuarto medio del colegio, las enseñanzas y valores permanecen y uno se da cuenta que el colegio dejó una huella imborrable en nuestra educación y valores, en particular en la tolerancia, diversidad, respeto y solidaridad”, manifestó.

El reconocimiento a docentes y colaboradores

La conmemoración también relevó el trabajo de los profesores y de los equipos que hicieron posible la continuidad del proyecto. Sergio Paolini recordó especialmente a quienes participaron en su formación. “Sería largo enumerar a todos los maestros, que con su calidad académica y humana contribuyeron a mi formación profesional y como persona. Algunos ya han partido y viven en mi recuerdo. Les estoy completamente agradecido a todos ellos, lo mismo siento con los sostenedores y equipo directivo que reunió un cuerpo docente de tal excelencia y categoría”, declaró.

Entre las personas vinculadas a la historia del establecimiento se encuentra Raúl Saldívar Auger, exprofesor del Colegio Andrés Bello y exautoridad política regional y nacional. Al recordar su labor docente, destacó el vínculo que estableció con sus estudiantes. “Constituye para mí una marca indeleble la relación con alumnos y alumnas, algunos de los cuales hoy son artistas consagrados en el mundo de las artes plásticas, y otros, por diversas afinidades, mantenemos vivo el vínculo originado en el aula”, indicó.

Saldívar Auger agregó que esa relación se mantuvo incluso después de asumir nuevas responsabilidades públicas. “El año 1992, elegido alcalde de La Serena, escuchaba desde mi oficina cada mañana la campana que llamaba a formar y luego al recreo, no puedo ocultar que en ocasiones me invadía la nostalgia”, recordó.

Durante la ceremonia fueron reconocidos los socios fundadores y actuales, profesores, trabajadores y extrabajadores, familias, colaboradores y estudiantes. Cada uno, desde su función y experiencia, ha aportado a la construcción de la identidad andresiana.

El encuentro incluyó además un momento dedicado a quienes ya no están presentes, pero cuyo aporte permanece en la memoria de la comunidad educativa. Sus historias forman parte de la herencia institucional que continúa transmitiéndose a las nuevas generaciones.

Una mirada al futuro desde la historia

La celebración permitió reencontrar a distintas generaciones, valorar el camino recorrido y fortalecer los vínculos entre quienes han formado parte de la Sociedad Educacional Andrés Bello. La placa dedicada a los socios fundadores, las presentaciones musicales y los testimonios de exalumnos y exprofesores dieron forma a una jornada centrada en la memoria, el reconocimiento y el sentido de pertenencia.

Al cumplir 45 años de actividad educativa, la Sociedad Educacional Andrés Bello proyecta su experiencia hacia los desafíos venideros y reafirma su compromiso con la formación de nuevas generaciones y con el desarrollo de una comunidad educativa que continúa construyendo su historia en La Serena.

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