Quiroz: si fracasa la reforma, el Gobierno impulsará la agenda económica por decretos

Quiroz: si fracasa la reforma, el Gobierno impulsará la agenda económica por decretos

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió una vez más la Ley de Reconstrucción Nacional y afirmó que el Gobierno seguirá impulsando su agenda económica aun cuando el proyecto no logre destrabarse en el Congreso. Sus declaraciones se dieron en el seminario “Hoja de Ruta 2026-2030. Impacto del Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional”, organizado por Clapes UC, instancia en la que también delineó los principales desafíos del momento económico y respondió a cuestionamientos sobre el contenido y la viabilidad de la iniciativa.

Gobierno mantendrá su agenda pese a eventuales tropiezos legislativos

Durante su intervención, Quiroz subrayó que el Ejecutivo dispone de herramientas para avanzar en sus objetivos más allá de la tramitación legislativa. “Me preguntaron qué pasa si la ley no se pasa. Bueno, vamos a seguir gobernando igual, porque también existe la gestión y también están los decretos”, sostuvo ante el auditorio. Con ello, el titular de Hacienda buscó encuadrar el proyecto como parte de una hoja de ruta más amplia, no como una apuesta única o excluyente.

En esa misma línea, descartó que un eventual rechazo en el Congreso signifique un revés definitivo para el programa económico. “Es un error siempre decir que todo depende de esto y, si al final eso no funciona, entonces se acabó el discurso, se acabó todo”, señaló, enfatizando que la marcha del Gobierno no queda sujeta a un solo instrumento normativo.

Seminario de Clapes UC: diagnóstico y hoja de ruta 2026-2030

Las declaraciones del ministro se enmarcaron en el encuentro “Hoja de Ruta 2026-2030. Impacto del Proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional”, organizado por Clapes UC. En la instancia, Quiroz abordó el panorama económico y político que condiciona la discusión, con especial foco en los elementos que, a juicio del Ejecutivo, justificarían el impulso a la propuesta. El objetivo del seminario fue analizar cómo la iniciativa puede incidir en el ciclo económico de los próximos años, poniendo en diálogo visiones coincidentes y críticas sobre su diseño.

Herramientas alternativas: gestión y decretos como soporte de la agenda

Al reiterar que el trabajo gubernamental no se agota en la aprobación de la ley, Quiroz insistió en el uso de instrumentos administrativos para sostener la agenda económica. Al mencionar la “gestión” y los “decretos”, el ministro remarcó la capacidad del Ejecutivo para implementar acciones que fortalezcan la ejecución de políticas, la coordinación interministerial y la respuesta a contingencias, incluso en escenarios de negociación compleja en el Parlamento. La alusión apunta a reforzar la continuidad de las prioridades económicas del Gobierno, aun cuando el trámite legislativo de la Ley de Reconstrucción Nacional encuentre obstáculos.

Un panorama económico desafiante

Quiroz describió un entorno exigente para la administración actual, marcado por bajo crecimiento, desempleo, déficit fiscal y nivel de gasto público. En su repaso del momento económico, mencionó el bajo desempeño del Imacec de marzo como uno de los elementos que confirman los desafíos por delante. Desde su perspectiva, este cuadro obliga a afinar la ejecución de políticas y a evaluar con rigurosidad los efectos de cada medida sobre la actividad y la inversión.

Junto con ello, llamó a “desmitificar” algunas de las críticas dirigidas contra la iniciativa, aludiendo a cuestionamientos que, según el ministro, sobredimensionan supuestos riesgos o pasan por alto los mecanismos de control y seguimiento con que contaría el proyecto. Al poner el foco en la evidencia y en el debate técnico, el titular de Hacienda buscó reordenar la discusión desde el análisis de impacto y viabilidad, antes que desde interpretaciones maximalistas sobre sus alcances.

Negociaciones en el Congreso y rol del PDG

Las palabras del ministro llegan en medio de las tratativas políticas para intentar destrabar la tramitación de la reforma, con énfasis en el diálogo con el Partido de la Gente (PDG). El líder de la colectividad, Franco Parisi, aseguró recientemente haber alcanzado acuerdos con el ministro, aunque precisó que la decisión final quedará en manos de los diputados del partido. Este punto resulta clave para el oficialismo, que busca construir mayorías suficientes en un Parlamento fragmentado.

El énfasis en el trabajo con la bancada del PDG responde a la búsqueda de entendimientos específicos que permitan introducir ajustes o precisiones durante el debate en comisiones y sala. A la vez, la proyección de la agenda gubernamental por vías administrativas actúa como soporte, en caso de que el avance legislativo se demore o encuentre nuevos reparos.

Felipe Larraín respalda el impulso, pero pide ajustes

En el mismo seminario participó el exministro de Hacienda Felipe Larraín, quien manifestó respaldo a aspectos del proyecto y a su informe financiero. Según señaló, la propuesta podría otorgar “un poderoso empuje” a la economía mediante menores tasas, mayor certeza jurídica y agilización de inversiones. A su juicio, esos tres vectores configuran un canal de transmisión relevante para estimular la actividad y reencauzar expectativas.

No obstante, Larraín advirtió que el texto requiere ajustes, especialmente a partir de las observaciones del Consejo Fiscal Autónomo (CFA). “A pocos meses, los que ignoraban las recomendaciones del CFA, hoy piden seguirlas al pie de la letra”, afirmó, marcando un giro en el clima del debate técnico y político en torno al resguardo fiscal. El exministro también planteó incorporar medidas de gradualidad y mayor prudencia fiscal para facilitar la aprobación del proyecto en el Congreso, con el objetivo de despejar dudas y consolidar apoyos transversales.

CFA y el énfasis en la prudencia

El intercambio de posiciones en torno a las observaciones del CFA se ha vuelto un eje del debate. Desde la mirada presentada en el seminario, su consideración rigurosa contribuiría a reforzar la sostenibilidad de las medidas y a ordenar la discusión bajo parámetros de responsabilidad fiscal. La apelación a la gradualidad y al cumplimiento estricto de recomendaciones técnicas se instala así como un posible punto de encuentro entre posiciones divergentes.

PDG en el centro de las conversaciones legislativas

El rol del PDG se perfila como determinante en la ruta legislativa de la iniciativa. La afirmación de Franco Parisi respecto de acuerdos con el ministro, supeditada a la decisión de los diputados de su partido, refleja el estado de las conversaciones y la relevancia de esa bancada en la conformación de mayorías. En paralelo, el Ejecutivo mantiene su mensaje de continuidad de la agenda a través de herramientas de gestión y decretos, a la espera de que el trámite parlamentario permita consensuar ajustes.

La discusión sobre la Ley de Reconstrucción Nacional se desarrolla, así, entre la promesa de un “poderoso empuje” a la economía y el llamado a una mayor prudencia fiscal. Mientras el Gobierno recalca que seguirá “gobernando igual” aun sin la aprobación inmediata del proyecto, las conversaciones en el Congreso —particularmente con el PDG— y las observaciones del CFA delinean el perímetro en que podría alcanzarse un entendimiento. En ese equilibrio entre impulso y cautela se juega la velocidad y el alcance de la hoja de ruta económica planteada desde el Ejecutivo.

Deja una respuesta