Reajustes de influencia en Falabella: familias icónicas establecen récord de operaciones en bolsa.

Una nueva Falabella se está gestando

El esperado cambio en el gobierno corporativo de Falabella, programado para abril próximo, ha generado un efecto dominó en las participaciones de sus históricos controladores. Este ajuste, lejos de ser un acontecimiento aislado, es parte de un fenómeno más amplio que ha llevado a las siete ramas familiares que tradicionalmente han regido la empresa —Sergio Cardone, Karlezi Solari, Heller Solari, Cortés Solari, Del Río Goudie, Cúneo Solari y Solari Donaggio— a realizar transacciones por más de $460 mil millones en la Bolsa de Santiago en el último año. Este monto forma parte del mayor registro de operaciones desde que la Comisión para el Mercado Financiero comenzó a recopilar datos.

Reconfiguración de participaciones

La reconfiguración de las participaciones en Falabella se inició tras la ruptura de un pacto de accionistas en 2025 y se ha prolongado en preparación para la próxima Junta de Accionistas. En este encuentro, se renovará el directorio de la compañía, marcando un punto de inflexión en la historia de este emblema del retail chileno. La finalización del pacto, que había estado en vigor durante 22 años, liberó a sus exintegrantes de diversas restricciones, permitiendo una rápida movilización de acciones.

Desde el 1 de julio de este año, Falabella ya no cuenta con un grupo controlador. Antes, las siete ramas familiares sumaban el 66,63% de la propiedad; sin embargo, hoy en día dicha cifra ronda el 65,8%. Este descenso en la participación se debe principalmente a que 75% de los movimientos corresponderían a ventas.

Discrepancias en las transacciones familiares

El comportamiento de las distintas familias en este proceso de reconfiguración no sigue un patrón uniforme. Familias como el Grupo Auguri, Corso y San Vitto han mantenido estables sus participaciones, mientras que las otras ramas han realizado ajustes notables. En el bando de los vendedores, el clan Bethia, encabezado por Liliana Solari y sus hijos, ha sido el más activo, acumulando ventas que suman $282 mil millones. Esta presión para liberar recursos probablemente está relacionada con necesidades de liquidez y el deseo de dirimir las diferencias entre los propios miembros de la familia.

En el lado de los compradores, destacan las adquisiciones realizadas por el Grupo Liguria, que bajo la dirección de Juan Cúneo y sus hijas, desembolsó $82.640 millones para elevar su participación de 8,7% a 9,4%. Por su parte, el notable clán Del Río también ha estado en el juego, donde, a través de operaciones separadas, han registrado tanto compras como ventas, manteniendo su participación en un 14,2%.

Cambio en la dirección

A medida que se acerca la Junta de Accionistas, se ha murmurado sobre el nombramiento de Fernando de Peña como futuro presidente de Falabella. Con una carrera previos como CEO de Mallplaza, De Peña ya cuenta con el respaldo de diversas ramas familiares como Solari Donaggio y el Grupo Auguri. Se estima que este bloque, que representa un poco más del 35% del accionariado, podría asegurarle una silla en el directorio, permitiendo su ascenso a la presidencia.

Para que De Peña sea elegido como presidente, necesitaría el apoyo de un quinto director. Informantes indican que las familias Müller y Fürst, aunque su participación no es del todo pública, parecen estar en condiciones de respaldar su candidatura. La llegada de De Peña marcaría, además, un cambio en la balanza de poder, ya que en el último periodo, nombres como Heller y Del Río fueron fundamentales en el equilibrio interno.

La importancia de un directorio inclusivo

El directorio que se está configurando para el próximo periodo también incluye a otras figuras relevantes. Se anticipa que Paola Cúneo, gracias al respaldo del Grupo Liguria, mantendrá su posición dentro de la mesa directiva. Asimismo, las familias Del Río lograrán conservar un asiento, que será ocupado por Juan Pablo Del Río.

Se prevé que en la sesión de la nueva junta, se incluyan también nuevos rostros. Las AFP, que hasta la fecha contaban con una participación del 6,03%, podrían tener asegurado un lugar en el próximo directorio. Aunque este porcentaje sería insuficiente, se especula que podría haber una disposición de las ramas familiares para otorgar un asiento a un director independiente, cumpliendo así con las normativas vigentes.

Nuevas dinámicas en el retail chileno

El entorno empresarial en el que opera Falabella se encuentra en constante transformación, y los recientes movimientos en su estructura corporativa indican la búsqueda de una nueva estabilidad tras la disolución del pacto entre las familias controladoras. Estos cambios reflejan no solo las tensiones internas en el ámbito familiar, sino también la dinámica de un mercado que exige capital y flexibilidad ante mayores desafíos.

La próxima Junta de Accionistas, que definirá la nueva composición del directorio y la presidencia de la histórica empresa chilena, será clave para sentar las bases del futuro de Falabella. Al final del día, el desafío radica no solo en reconfigurar participaciones, sino en establecer un liderazgo sólido que vuelva a unir a las partes en torno a una visión común mientras se enfrenta a los retos del retail contemporáneo. Estos reajustes no son meras transacciones financieras; son la reinvención de un gigante del comercio que necesita adaptarse para sobrevivir y prosperar en un entorno competitivo cada vez más complejo.

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