Chile y el Hidrógeno Verde: Oportunidades en un Contexto Global Desafiante
El diagnóstico realizado por Diario Financiero sobre el estado actual del hidrógeno verde en el país es inquietante pero realista. La industria se encuentra en un ciclo de ajuste global, marcado por altos costos de producción, una demanda internacional más lenta de lo previsto y procesos regulatorios que han complicado los plazos de inversión. A pesar de este panorama, las oportunidades para Chile en el sector del hidrógeno verde permanecen intactas.
Proyecciones Internacionales: Una Demanda en Crecimiento
De acuerdo con las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía, la demanda mundial de hidrógeno bajo en emisiones podría alcanzar los 200 millones de toneladas para el año 2050. Se espera que un proporción significativa de esta cantidad sea producida internamente para el consumo local, aunque un segmento considerable, estimado en 55 millones de toneladas, deberá ser importado de otros países productores. Esta dinámica resalta la importancia de fortalecer la capacidad exportadora de Chile, el cual tiene el potencial de posicionarse como un actor clave en el mercado mundial de hidrógeno verde.
“La actualización de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde 2026-2030, cuya consulta pública comienza este viernes, releva el rol de los derivados y el foco se desplaza hacia el impulso de la demanda interna, para luego habilitar la exportación”.
Un Potencial Económico Significativo
Si Chile logra captar tan solo el 6% de la demanda mundial, podría incrementar sus exportaciones en US$ 13.500 millones anuales, lo que representaría aproximadamente el 4% del PIB actual del país. Las ventajas competitivas de Chile en términos de recursos naturales y condiciones propicias para la producción de hidrógeno verde hacen que este objetivo sea no solo ambicioso, sino también alcanzable. A medida que se formalizan las políticas que favorecen la industria, el camino hacia este crecimiento se ve más claro.
Continuedad y Actualización de la Estrategia Nacional
El gobierno actual ha continuado con la implementación de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, una política de Estado que se inició en 2020 bajo el mandato del ex presidente Sebastián Piñera. Este miércoles, se habilitó la consulta pública para la actualización de esta estrategia, con la intención de cerrar las brechas entre las metas establecidas y el progreso de los proyectos en curso. La nueva propuesta busca realinear las expectativas del país con la realidad económica y tecnológica, adoptando un enfoque flexible y pragmático que responda a un contexto geopolítico complicado.
Impulso a la Demanda Interna y Generación de Empleo
La reciente actualización de la estrategia pone el foco en el desarrollo de la demanda local de hidrógeno y sus derivados, preparando el terreno para la futura exportación. Se busca avanzar de manera progresiva en proyectos viables, lo que permitirá fortalecer las cadenas de suministro locales y facilitar la creación de empleos de calidad. Esta visión se traduce en una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos, al tiempo que se promueve el desarrollo económico del país.
Incentivos Fiscales para Fomentar la Industria
Para facilitar la implementación de esta estrategia, el gobierno ha presentado un proyecto de ley ante el Congreso que establece incentivos tributarios para estimular la demanda local de hidrógeno y sus derivados. Este proyecto no generaría costo fiscal, lo que abre la puerta a una gran oportunidad para el país. Sin embargo, es fundamental que se respalde políticamente esta iniciativa para enviar un mensaje claro a los inversionistas y promotores de proyectos en el ámbito del hidrógeno verde.
Un Futuro Con Promesas y Desafíos
La Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde para el periodo 2026-2030 busca afianzar el trabajo realizado en los últimos años y al mismo tiempo mostrar un compromiso con el desarrollo sostenible. Este camino no solo busca el crecimiento económico, sino también asegurar la seguridad energética y cumplir con los compromisos climáticos internacionales. Todo ello con un enfoque que combina ambición y pragmatismo, reconociendo las realidades del contexto actual.
A medida que Chile avanza en su búsqueda por convertirse en un líder en el desarrollo y exportación de hidrógeno verde, la colaboración entre distintos sectores de la economía y el respaldo legislativo son fundamentales. La industria enfrenta desafíos, pero también cuenta con un potencial significativo que puede traducirse en beneficios económicos y sociales para el país, consolidando así una estrategia que beneficie a todos los chilenos. Es el momento de materializar estas oportunidades y construir un futuro más sostenible.