Dirigentes de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud denunciaron una grave crisis operativa en el Hospital de Río Bueno, al advertir que las ambulancias actualmente en funcionamiento superan los 700 mil kilómetros de uso. Según los trabajadores, la situación compromete la continuidad de tratamientos médicos y afecta directamente el traslado de pacientes en la provincia del Ranco, con un impacto especial en usuarios con requerimientos de alta complejidad.
Gremios alertan colapso operativo
Durante una conferencia de prensa, el secretario regional de Confenats, Marcos Arriagada, junto a la presidenta gremial Claudia Villanueva, expusieron la compleja situación que enfrenta el recinto asistencial. En su diagnóstico, la falta de un parque automotriz en condiciones óptimas ha tensionado la capacidad de respuesta del hospital, poniendo en entredicho su rol en la red de salud local.
De acuerdo con los antecedentes entregados por los gremios, en la actualidad el hospital opera únicamente con dos vehículos facilitados temporalmente, uno desde San José de la Mariquina y otro del SAMU. Esta solución transitoria, sostienen, no alcanza a cubrir la demanda cotidiana de traslados y derivaciones, que se intensifica por la dispersión geográfica y las condiciones de conectividad propias de la zona.
Fenats acusa abandono y falta de recursos
La presidenta local de Fenats, Elba Cano Quezada, aseguró que el problema se arrastra desde hace cuatro años sin que se hayan materializado soluciones concretas. La dirigenta planteó, además, una supuesta desigualdad en la asignación de recursos respecto de otros hospitales de la región, mencionando particularmente a La Unión y Lanco. A juicio del gremio, esa disparidad habría incidido en el deterioro acumulado de la flota, con efectos directos en la gestión diaria y en la oportunidad de la atención.
Este cuadro, remarcó Fenats, no solo expone la precariedad del transporte sanitario, sino que también releva una sensación de abandono institucional que se manifiesta en dificultades para programar y cumplir traslados regulares, interconsultas y derivaciones a centros de mayor complejidad.
Pacientes oncológicos entre los más afectados
Los funcionarios indicaron que el deterioro del parque automotriz ha provocado reiteradas cancelaciones de horas médicas, con especial impacto en tratamientos oncológicos. La interrupción de estas prestaciones, subrayaron, conlleva riesgos añadidos para pacientes que requieren seguimiento estricto y continuidad terapéutica.
A ello se suma la denuncia de que las ambulancias operan sin sistemas adecuados de climatización, una condición particularmente compleja en el sur del país, donde las bajas temperaturas y la humedad pueden agravar el estado de salud de personas vulnerables durante los traslados. Los gremios advirtieron, además, sobre el riesgo permanente de fallas mecánicas en rutas rurales, donde la distancia a talleres y la disponibilidad de asistencia técnica son limitadas, aumentando la exposición de pacientes y equipos a contratiempos y demoras.
Piden soluciones urgentes antes del invierno
Si bien existe un compromiso del Consejo Regional de Los Ríos para la adquisición de nuevos móviles, los trabajadores recalcaron que esa medida aún no resuelve la urgencia inmediata. La iniciativa cuenta con el respaldo de autoridades regionales como Catalina Hott, Alex Valderrama y María José Gatica, apoyo que valoran los dirigentes, aunque insisten en que la tramitación y puesta en servicio de nuevas unidades no se condice con la presión asistencial del momento.
De cara a la temporada invernal, los gremios puntualizaron que se requieren vehículos habilitados de manera inmediata para enfrentar la demanda asistencial. Enfatizaron que el incremento de patologías respiratorias, la mayor necesidad de traslados y las complicaciones propias del clima hacen imprescindible contar con ambulancias en condiciones óptimas, con equipamiento completo y seguridad garantizada.
Continuidad de la atención y red sanitaria en tensión
Las organizaciones de trabajadores sostuvieron que el déficit de móviles pone en riesgo la continuidad de tratamientos y la articulación con la red de atención primaria y secundaria. Explicaron que cualquier interrupción de los traslados programados repercute en listas de espera, reagendamientos forzados y pérdida de oportunidad terapéutica. En ese marco, remarcaron la necesidad de una mirada integral que no solo se limite a la compra de vehículos, sino que contemple la habilitación operativa inmediata y el soporte logístico para asegurar la disponibilidad constante.
Exigencias del gremio y llamados a una respuesta concreta
Los dirigentes instaron a que se adopten medidas extraordinarias y urgentes para blindar el funcionamiento del Hospital de Río Bueno, con foco en el transporte sanitario. Subrayaron que, mientras el proceso de adquisición de nuevas ambulancias avanza, es indispensable sostener el servicio mediante soluciones transitorias efectivas y supervisadas, que impidan nuevas cancelaciones y minimicen los riesgos durante los traslados por rutas rurales.
En su evaluación, el cúmulo de incidentes y postergaciones asociado a la flota actual exige una respuesta coordinada entre autoridades regionales, servicios de salud y equipos locales, con el fin de restaurar las condiciones mínimas de seguridad y dignidad en la atención.
Lo que hay sobre la mesa
– Ambulancias en servicio con más de 700 mil kilómetros acumulados, señal de un desgaste crítico y de una capacidad operativa reducida.
– Funcionamiento actual sostenido con dos vehículos prestados desde San José de la Mariquina y el SAMU, mecanismo transitorio que no satisface la demanda diaria de traslados.
– Cuatro años de problemas sin solución efectiva, según la presidenta local de Fenats, Elba Cano Quezada, quien además denunció desigualdad en la asignación de recursos en comparación con La Unión y Lanco.
– Cancelaciones de horas médicas, especialmente en oncología, y deficiencias de climatización en ambulancias que operan en condiciones climáticas adversas.
– Riesgo de fallas mecánicas en traslados por rutas rurales, con consecuencias para la seguridad de pacientes y equipos.
Compromisos y limitaciones en curso
– Existe un compromiso del Consejo Regional de Los Ríos para adquirir nuevos móviles, con el respaldo de Catalina Hott, Alex Valderrama y María José Gatica.
– Los gremios recalcan que el plazo de implementación de esa medida no resuelve la urgencia actual y piden vehículos habilitados de inmediato para enfrentar la demanda del invierno.
– La continuidad de tratamientos y la seguridad de los traslados surgen como prioridades ineludibles en el corto plazo.
En síntesis, el cuadro expuesto por los trabajadores del Hospital de Río Bueno revela una tensión crítica entre la urgencia asistencial y los tiempos de respuesta institucional. Con la temporada invernal a la puerta y pacientes que requieren continuidad terapéutica, especialmente en oncología, el desafío radica en alinear compromisos y medidas operativas inmediatas para resguardar traslados seguros y oportunos, evitando que la precariedad del parque automotriz siga profundizando las brechas de acceso y oportunidad en la provincia del Ranco.