La final de la Copa de Liga entre Coquimbo Unido y O’Higgins de Rancagua se encamina a un cambio de escenario. El partido único, programado para el sábado 17 de octubre, dejaría el estadio Elías Figueroa Brander de Valparaíso para disputarse en el Claro Arena, recinto donde Universidad Católica ejerce su localía, en la comuna de Las Condes.
El traslado todavía no cuenta con confirmación oficial, aunque las gestiones se encuentran avanzadas. Este jueves 1 de octubre, al mediodía, representantes de ambos clubes, de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional y de las autoridades se reunirán para definir las condiciones necesarias para recibir a las dos hinchadas y concretar la nueva sede.
Entre los asuntos pendientes están el aforo autorizado, el número de entradas que se entregará a cada delegación y las exigencias de seguridad para la final.
El cambio de estadio aún debe ser ratificado
La búsqueda de un recinto alternativo comenzó luego de que la delegación presidencial de Valparaíso no autorizara la realización del encuentro en el estadio Elías Figueroa. Frente a esa situación, la ANFP analizó distintas opciones en Santiago, entre ellas el Claro Arena y Santa Laura.
El estadio de Universidad Católica se convirtió en la principal alternativa para albergar la primera definición de este campeonato. Sin embargo, la reunión de este jueves deberá resolver los aspectos operativos antes de que el traslado sea comunicado oficialmente y reciba el visto bueno de la delegación de Santiago.
Originalmente, el duelo debía jugarse el 18 de julio en Valparaíso. La ANFP decidió postergarlo debido a un frente de mal tiempo, las fuertes precipitaciones y las alertas preventivas emitidas por SENAPRED. Como nueva fecha se propuso el 17 de octubre, manteniendo en un principio el mismo recinto.
Con el 17 de octubre como fecha de referencia, todavía deben confirmarse el horario del partido, las condiciones de ingreso y el procedimiento para la venta de entradas.
Una final con cupo para la Copa Libertadores
Coquimbo Unido y O’Higgins alcanzaron la definición después de superar sus respectivas semifinales mediante lanzamientos penales. El conjunto pirata eliminó a Unión La Calera, mientras que el elenco rancagüino dejó fuera a Ñublense. De esta manera, ambos disputarán la primera corona de la Copa de Liga.
Además del trofeo, el campeón obtendrá el cupo Chile 3 para la Copa Libertadores 2027 y clasificará a la Supercopa de Chile de la próxima temporada. Estos premios convierten el encuentro en uno de los desafíos más importantes del cierre de año para piratas y rancagüinos, dos equipos que han disputado una gran cantidad de partidos durante la temporada y que en la actual Liga de Primera no han conseguido repetir la campaña 2025 que los llevó a competir internacionalmente.