Oficialismo apoya retomar las relaciones consulares con Venezuela

Oficialismo apoya retomar las relaciones consulares con Venezuela

Parlamentarios oficialistas valoraron las gestiones encabezadas por la Cancillería de Chile para retomar —al menos— las relaciones consulares con Venezuela, en medio de las dificultades que enfrenta el Gobierno para avanzar en su plan migratorio y en las reconducciones de ciudadanos en situación irregular. Las declaraciones se produjeron luego de que el canciller Francisco Pérez Mackenna calificara como una “primera prioridad” el restablecimiento de servicios consulares entre ambos países, subrayando el carácter urgente de la medida para atender necesidades inmediatas de la población.

Gobierno busca reconstruir canales con Caracas

En entrevista con Agencia EFE durante una visita oficial a Nueva Delhi, el ministro explicó que el Ejecutivo busca reconstruir mecanismos básicos de comunicación e intercambio de información con Caracas para atender necesidades administrativas y migratorias de ciudadanos chilenos y venezolanos. El énfasis está puesto en reactivar funciones elementales que permitan resolver trámites cotidianos, contener cuellos de botella y ofrecer certidumbre a quienes dependen de servicios consulares para validar documentos, realizar solicitudes o coordinar retornos.

Pérez Mackenna graficó la magnitud del desafío al señalar: “Hay más de 700 mil venezolanos viviendo hoy en Chile, alrededor de 25 mil chilenos viviendo en Venezuela y no tenemos relaciones consulares”. La ausencia de estos servicios ha dejado a miles de personas con trámites postergados o sin vías claras para regularizar su situación, al mismo tiempo que limita la capacidad del Estado para gestionar información de manera oportuna y segura. La Cancillería, sostuvo, apunta a restaurar una base mínima de cooperación que permita atender esa demanda.

Primeras gestiones y espacios multilaterales

El canciller confirmó que ya se iniciaron conversaciones con autoridades venezolanas en el marco de encuentros multilaterales como la CELAC. De acuerdo con su planteamiento, la prioridad inmediata es restablecer servicios consulares que habiliten la atención de casos urgentes, la verificación de identidad y la emisión de documentos, abriendo con ello una ventana para dinamizar la cooperación técnica entre ambas administraciones.

Si bien se trata de pasos iniciales, el objetivo es despejar obstáculos básicos y construir un canal de trabajo que, sin implicar definiciones políticas de mayor alcance, permita resolver necesidades concretas de chilenos y venezolanos. En este punto, la Cancillería busca sostener un enfoque eminentemente práctico, apoyado en herramientas multilaterales ya disponibles.

Relación con migración y reconducciones

El eventual restablecimiento de relaciones consulares es considerado clave para la estrategia migratoria impulsada por el presidente José Antonio Kast, especialmente respecto de las reconducciones y expulsiones de migrantes venezolanos en situación irregular. Las autoridades han reconocido que la falta de vínculos consulares dificulta la verificación de identidad, la emisión de documentos y la coordinación de retornos hacia Venezuela, elementos que resultan esenciales para ejecutar medidas de control y ordenamiento.

En este contexto, reabrir la vía consular se entiende como un paso habilitante para mejorar la gestión de flujos y fortalecer la coordinación entre instituciones. La expectativa oficialista es que, con canales activos, sea posible agilizar procesos administrativos, reducir tiempos de espera y aportar mayor seguridad jurídica a los procedimientos asociados a la regularización y a eventuales reconducciones.

Oficialismo respalda acercamiento

Desde el oficialismo, el diputado republicano Stephan Schubert manifestó confianza en las gestiones del Gobierno para mejorar las relaciones entre ambos países, destacando el propósito de permitir el intercambio de información y facilitar trámites tanto para ciudadanos venezolanos residentes en Chile como para chilenos que viven en territorio venezolano. La idea, según se remarca, es avanzar en soluciones operativas que impacten de manera directa en la vida de las personas.

A su vez, el senador Rojo Edwards subrayó que restablecer relaciones consulares por motivos de seguridad y migración no implica respaldar situaciones vinculadas a derechos humanos en Venezuela. “Lo que implica es garantizar la seguridad de los chilenos”, sostuvo, marcando una diferencia entre la reactivación de servicios técnicos y cualquier posicionamiento político más amplio. La posición del oficialismo busca así despejar suspicacias, acotando el alcance de la medida a su dimensión práctica y humanitaria.

Quiebre diplomático ocurrido en 2024 y efectos

Las relaciones diplomáticas entre Santiago y Caracas se rompieron tras las elecciones venezolanas de 2024, luego de que el gobierno chileno encabezado entonces por Gabriel Boric cuestionara la transparencia del proceso electoral y denunciara irregularidades. Posteriormente, Venezuela retiró a su personal diplomático de Chile y exigió la salida de representantes chilenos desde Caracas, profundizando el quiebre.

Desde entonces, miles de ciudadanos de ambos países han permanecido afectados por la falta de servicios consulares y de canales formales de cooperación. La ausencia de esos vínculos ha generado dificultades acumuladas en trámites esenciales, ha ralentizado gestiones de retorno y ha reducido las posibilidades de atender con celeridad situaciones urgentes. En este escenario, las iniciativas recientes de la Cancillería se interpretan como un intento de construir un punto de partida mínimo para recomponer la interlocución institucional.

Alcances prácticos y señales políticas

El énfasis del Ejecutivo en priorizar lo consular abre un espacio de trabajo estrictamente técnico, orientado a resolver necesidades inmediatas sin que ello se lea como un viraje político integral. El mensaje subrayado por autoridades y parlamentarios oficialistas busca sostener esa distinción: reabrir servicios consulares equivale a habilitar mecanismos de cooperación funcionales para la ciudadanía, preservando, al mismo tiempo, las definiciones políticas que Chile ha mantenido sobre el escenario venezolano.

Este enfoque apunta a establecer un terreno de “mínimos comunes” que permita atender casos y trámites, sin clausurar debates de mayor calado. Con ello, el Gobierno intenta compatibilizar sus objetivos migratorios y de seguridad con la necesidad de brindar respuestas a quienes dependen de documentación, autorizaciones y validaciones oficiales.

Servicios consulares: trámites esenciales en pausa

La falta de vínculos consulares ha dificultado la verificación de identidad, la emisión de documentos y la coordinación de retornos hacia Venezuela. La reactivación de estos servicios permitiría encauzar solicitudes pendientes, ordenar información y agilizar gestiones básicas para chilenos y venezolanos que requieren atención regular y previsible.

Cifras y prioridades mencionadas por el canciller

El canciller Francisco Pérez Mackenna remarcó como “primera prioridad” el restablecimiento de servicios consulares y situó la dimensión del desafío al señalar la presencia de más de 700 mil venezolanos en Chile y de alrededor de 25 mil chilenos en Venezuela, actualmente sin acceso a relaciones consulares entre ambos países.

El avance hacia la reanudación de servicios consulares aparece así como un test relevante para la política exterior y la estrategia migratoria del Gobierno. En la medida en que las gestiones prosperen, podrían abrirse vías prácticas para descomprimir trámites, mejorar la cooperación administrativa y responder a demandas postergadas. Los próximos pasos dependerán de cómo evolucionen las conversaciones ya iniciadas y de la capacidad de ambas partes para traducir los acercamientos en mecanismos operativos y verificables.

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