La dirección del Hospital El Salvador respondió públicamente a las dudas surgidas por la cirugía de urgencia realizada a la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, y el posterior fallecimiento de un paciente cuya intervención fue postergada tras la modificación del orden de procedimientos en la tabla quirúrgica. El centro asistencial entregó antecedentes para contextualizar las decisiones adoptadas, aseguró que no hubo trato preferente y anunció medidas de revisión interna, en paralelo a la solicitud de información formal cursada por la Contraloría General de la República.
Hospital El Salvador aclara el contexto de la intervención a la madre de la ministra
El establecimiento confirmó que la paciente, de 87 años, fue ingresada a pabellón tras sufrir una fractura de cadera, evento que se resolvió mediante una decisión administrativa que modificó la tabla quirúrgica previamente programada. Según los antecedentes conocidos, dicha modificación se realizó sin completar los trámites administrativos habituales, un aspecto que ha alimentado cuestionamientos públicos. Frente a ello, la dirección del hospital sostuvo que la atención dispensada se enmarcó en consideraciones estrictamente técnicas y clínicas, descartando que mediara algún tipo de presión externa o atención irregular o privilegiada por el parentesco de la paciente con una autoridad.
Paciente fallecido: hospital detalla su condición y atención recibida
En relación con el paciente cuya cirugía habría sido postergada, el hospital precisó que este se encontraba hospitalizado desde cinco días antes de su fallecimiento, en estado grave y con cuidados continuos en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). De acuerdo con la versión oficial, “El paciente recibió tratamiento médico continuo, integral y acorde a su condición clínica, incluyendo manejo intensivo y las intervenciones quirúrgicas necesarias”, señalando que, pese a las medidas implementadas, la evolución fue desfavorable. La institución agregó que el deceso ocurrió en un contexto de deterioro general asociado a la gravedad de su cuadro y a sus antecedentes médicos. Con esta información, la dirección buscó enmarcar el fallecimiento dentro de la complejidad clínica preexistente y de la atención brindada durante su hospitalización.
Sobre el procedimiento postergado y la dinámica del pabellón
La dirección explicó que el aseo quirúrgico cuya realización fue diferida correspondía a una intervención programada y no de carácter urgente. Además, puntualizó que, en la jornada en cuestión, se registraron múltiples modificaciones en la tabla de pabellón, tal como suele acontecer ante complicaciones de otros pacientes o cambios en las condiciones clínicas sobrevenidas. El hospital subrayó que este tipo de ajustes forman parte de la gestión habitual de pabellones en contextos de alta demanda asistencial y que las decisiones adoptadas respondieron a criterios clínicos, en concordancia con la priorización por severidad y oportunidad terapéutica.
Auditoría clínica y compromisos de transparencia
Con el propósito de transparentar lo ocurrido, el director del Hospital El Salvador instruyó una auditoría clínica interna, proceso que ya se encuentra en curso. El objetivo de dicha revisión es analizar las decisiones adoptadas, la secuencia de los hechos y la forma en que se gestionaron las modificaciones del pabellón, con el fin de establecer eventuales oportunidades de mejora en los protocolos. En este marco, el recinto asistencial manifestó su pesar por el fallecimiento del paciente, extendiendo condolencias a la familia y a sus cercanos, y comprometió su colaboración para esclarecer todos los aspectos pertinentes.
Requerimiento de Contraloría y resguardo de datos clínicos
El hospital confirmó que la Contraloría General de la República solicitó antecedentes formales sobre el caso. “El requerimiento será atendido conforme a los procedimientos establecidos”, señalaron, precisando que se entregará la información requerida bajo el resguardo de la confidencialidad de los datos personales y clínicos. Este resguardo, insistió la institución, se mantendrá en todo momento, conforme a las normas y deberes asociados a la atención sanitaria. Con ello, el centro de salud busca conciliar la colaboración con los órganos de control con la protección del derecho a la privacidad de los pacientes.
El hospital descarta presiones y ratifica criterios técnicos
En su comunicación pública, la dirección reiteró que, en relación con la cirugía efectuada a la madre de la ministra, no existió una atención irregular o privilegiada. De acuerdo con su versión, las decisiones se ajustaron a criterios técnicos y clínicos, por lo que descartó expresamente la existencia de presiones externas o favoritismos. De esta manera, el establecimiento intentó desactivar las sospechas de injerencia indebida y poner el foco en la praxis clínica como fundamento exclusivo de su proceder.
Tabla quirúrgica: ajustes y priorización en tiempo real
La organización del pabellón suele requerir ajustes sobre la marcha para responder a la evolución clínica de pacientes hospitalizados. Las modificaciones de la tabla pueden incluir cambios de orden, reasignación de tiempos o incluso postergaciones cuando surgen complicaciones que demandan atención inmediata. Bajo este enfoque, la priorización clínica establece qué procedimientos deben realizarse primero, especialmente cuando hay cuadros que empeoran o condiciones que requieren intervención oportuna.
Confidencialidad y entrega de información a organismos de control
Cuando un organismo fiscalizador solicita antecedentes, los centros de salud deben entregar información relevante a la indagación, siempre que se cumplan las formalidades vigentes. Al mismo tiempo, rige el deber de resguardar la confidencialidad de los datos personales y clínicos, principio que protege la privacidad de los pacientes y ordena el tratamiento de su información sensible bajo estándares éticos y normativos.
A la espera de los resultados de la auditoría clínica interna y del análisis que realice la Contraloría con los antecedentes formales, el caso deja abiertas interrogantes sobre la gestión de la tabla quirúrgica y los protocolos asociados a la priorización de cirugías cuando confluyen situaciones complejas. Por ahora, el Hospital El Salvador insiste en que actuó según criterios técnicos, lamenta la muerte del paciente y promete cooperación con las instancias de revisión, mientras la discusión pública se centra en cómo conciliar la oportunidad de la atención con la transparencia y el resguardo de la confidencialidad clínica.