Polen adelantado en Chile: claves para distinguir y prevenir las alergias respiratorias

Polen adelantado en Chile: claves para distinguir y prevenir las alergias respiratorias

En Chile, los síntomas asociados a la primavera pueden comenzar a mediados de agosto, cuando todavía falta para el inicio oficial de la estación. Congestión nasal, picazón en los ojos y estornudos repetidos ya afectan a miles de personas, en un adelanto de la temporada de alergias respiratorias que dejó de ser un fenómeno aislado.

El aumento gradual de las temperaturas al final del invierno, los inviernos más breves y la floración anticipada de árboles como el plátano oriental elevan la presencia de alérgenos en el ambiente varias semanas antes de lo habitual. Según proyecciones de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar, cerca del 30% de la población chilena presenta rinitis alérgica y los síntomas tienden a aparecer cada vez más temprano.

Cómo diferenciar una alergia de un resfrío

Juan Carlos Calderón, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada, plantea que identificar el origen de las molestias es el primer paso para prevenirlas de manera adecuada. El resfrío suele extenderse entre cinco y siete días y puede incluir fiebre leve, dolor corporal y mucosidad espesa. En una alergia, en cambio, los síntomas pueden prolongarse durante semanas, la secreción nasal suele ser transparente y líquida, y predominan la picazón constante en la nariz, la garganta y los ojos.

La importancia de anticipar el tratamiento

El especialista destaca que iniciar el manejo antes de que aparezcan las primeras molestias puede marcar una diferencia durante la temporada. Cuando la reacción alérgica ya está instalada y el organismo ha liberado histamina, el antihistamínico debe actuar sobre un proceso en curso. Comenzar, incluso, unas dos semanas antes del máximo nivel de polinización permite una respuesta más controlada y puede reducir los síntomas o evitar que aparezcan.

Esta estrategia preventiva resulta especialmente relevante para quienes presentan las mismas molestias todos los años en fechas similares, ya que permite adelantarse a un patrón conocido en lugar de tratar la alergia cuando el malestar ya alcanzó su mayor intensidad.

El error más frecuente con los antihistamínicos

Los antihistamínicos de segunda generación, entre ellos la cetirizina y la loratadina, junto con suplementos vitamínicos, son señalados como herramientas que pueden ayudar a mantener la calidad de vida durante este periodo. Sin embargo, un error habitual consiste en automedicarse de manera esporádica y tomar el fármaco solo cuando las molestias se vuelven insoportables, en vez de seguir un esquema preventivo continuo.

Datos nacionales indican que el 25,9% de la población reconoce haberse automedicado. Esta práctica puede disminuir la eficacia del tratamiento o provocar somnolencia cuando se escogen alternativas sin la orientación correspondiente.

Calderón también descarta la idea de que el organismo se acostumbre a los antihistamínicos de segunda generación y que sea necesario cambiarlos cada temporada. A su juicio, el empeoramiento puede relacionarse con una mayor exposición al alérgeno, con el uso reactivo del medicamento en lugar de preventivo o con una intensificación de la alergia. Cambiar de fármaco sin una razón concreta no soluciona el origen del problema.

Medidas para reducir la exposición al polen

Además del tratamiento indicado, se recomienda reforzar la alimentación con nutrientes como vitamina C o zinc, consultar los niveles de polen en plataformas especializadas y ventilar las habitaciones en los horarios de menor concentración. Las franjas sugeridas son entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando el calor reduce la presencia de polen a nivel del suelo, o después de las 22:00 horas, cuando las plantas disminuyen su liberación.

Limpiar las superficies con paños húmedos, evitar secar la ropa al aire libre durante los días con alta concentración de polen y comenzar el tratamiento antialérgico con anticipación, siempre bajo indicación profesional, también puede ayudar a controlar las molestias.

El químico farmacéutico resume que prepararse antes de septiembre no implica abusar de los medicamentos, sino utilizarlos de manera responsable y con asesoría profesional. La información y la prevención permiten enfrentar la temporada con mayor protección para las familias.

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