La Unidad de Fomento (UF) alcanzará un nuevo máximo en octubre y superará los $41.000. El movimiento, asociado a la variación mensual de 0,6% registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en agosto, vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de utilizar esta unidad para pagar los salarios en Chile.
La UF se emplea como referencia para determinar el valor de créditos hipotecarios, arriendos, seguros y otros compromisos financieros. Por esa razón, sus reajustes tienen un impacto directo en la economía de los hogares y en el costo de vida.
La idea de vincular las remuneraciones a la UF apunta a proteger el poder adquisitivo de los trabajadores mediante una actualización automática acorde con la evolución de los precios. Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), señala que el pago de salarios en pesos en un escenario de inflación relativamente elevada afecta tanto el consumo como la capacidad de compra de los trabajadores.
Sin embargo, el economista advierte que un mecanismo de este tipo también elevaría los costos laborales de las empresas durante los períodos inflacionarios.
“Costaría muchísimo más detener la inflación si es que los salarios fuesen pagados en UF”, advierte el académico.
De acuerdo con su explicación, las compañías podrían traspasar el aumento de sus gastos a los precios de bienes y servicios. Esto podría generar un ciclo de incrementos en remuneraciones y precios, haciendo más difícil reducir la inflación.
Aunque el pago en UF buscaría resguardar los ingresos de los trabajadores, Román estima que sus posibles efectos sobre la inflación hacen poco aconsejable implementar este sistema de manera generalizada. También destaca la función del Banco Central en el control de los precios y sostiene que, mientras la institución mantenga un trabajo riguroso y alineado con sus metas, la alternativa de pagar sueldos en UF debería permanecer en segundo plano.
“Es tan grande el problema que se podría generar para solucionar otro problema que eventualmente pudiera ser incluso menor que no es recomendable hacerlo”, concluye Román.