Universidad Católica protagonizó una de las victorias más resonantes de su campaña internacional al imponerse por 1-0 ante Boca Juniors en el mítico estadio La Bombonera. El resultado, sellado con un derechazo de Clemente Montes, le permitió al cuadro chileno asegurar el liderato del Grupo D con 13 puntos y obtener la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores. En la otra vereda, Boca quedó fuera de la competencia continental y deberá afrontar el repechaje de la Copa Sudamericana.
El triunfo cruzado, además de su peso deportivo, tuvo un fuerte componente simbólico: el silencio que invadió las gradas tras el gol visitante y los abucheos con que despidió su público al equipo local subrayaron el impacto de una noche que quedará registrada entre las más destacadas de Universidad Católica en el plano internacional reciente. En el grupo, el otro clasificado fue Cruzeiro, que aseguró su avance tras golear a Barcelona SC en la última jornada.
Montes silenció La Bombonera con un derechazo implacable
Boca saltó a la cancha con la obligación de ganar y, en el arranque, impuso un ritmo alto. Durante gran parte de la primera mitad, el equipo argentino llevó la iniciativa, acumuló posesiones largas y encadenó aproximaciones, especialmente a través de Exequiel Zeballos y Marco Pellegrino. Sin embargo, la falta de precisión en el último pase y la seguridad del arquero Vicente Bernedo le negaron al local el gol que buscaba.
Cuando mejor jugaba el anfitrión, llegó el zarpazo visitante. A los 34 minutos, una jugada elaborada por Cristian Cuevas, Fernando Zuqui y Eugenio Mena terminó con una habilitación limpia para Clemente Montes. El delantero definió con un potente remate de derecha, imposible para el arquero rival, y desató un silencio absoluto en La Bombonera, apenas roto por el festejo de los cerca de dos mil hinchas cruzados presentes en Buenos Aires.
El plan de Garnero: solidez, oficio y pegada
El conjunto dirigido por Daniel Garnero interpretó el encuentro con claridad. Ante un adversario obligado a proponer, la Universidad Católica priorizó el orden, protegió su área con disciplina y apostó a transiciones rápidas cuando el contexto lo permitió. La eficacia en el momento clave y la consistencia defensiva marcaron el pulso de una actuación que consolidó su liderazgo en el grupo y afianzó sus credenciales en la competencia.
El gol de Montes no solo golpeó desde lo anímico al equipo local, sino que le dio a Católica el margen para replegarse con criterio, cortar líneas de pase y administrar los tiempos. En esa faena, la zaga se mostró atenta a los duelos, mientras el arco de Bernedo transmitió seguridad en cada intervención.
Boca insistió, Católica resistió: Valencia y Bernedo, providenciales
La segunda mitad mantuvo la tónica: Boca atacando con insistencia y Universidad Católica defendiendo con orden, a la espera de algún espacio para el contragolpe. El local generó ocasiones y merodeó el empate, pero se topó con dos acciones decisivas del visitante.
A los 72 minutos, Jhojan Valencia despejó un balón sobre la línea cuando la igualdad parecía inminente. En la misma jugada, Vicente Bernedo respondió con una intervención notable que sostuvo el resultado. El empuje xeneize no cesó y la tensión se elevó todavía más cuando, a cinco minutos del final, el local encontró el empate. La acción, sin embargo, fue invalidada por posición de adelanto tras la revisión del VAR, lo que aumentó la desesperación del conjunto argentino y reforzó la determinación defensiva cruzada en los instantes finales.
Católica líder con 13 puntos; Cruzeiro avanza y Boca queda fuera
Con el pitazo final, la celebración del plantel de Universidad Católica confirmó una clasificación histórica en uno de los escenarios más emblemáticos del continente. La victoria le permitió cerrar la fase de grupos con 13 unidades, por encima de sus rivales, y asegurar su presencia en los octavos de final del certamen. El otro boleto del grupo quedó en manos de Cruzeiro, que garantizó su avance tras golear a Barcelona SC en la fecha de cierre.
En contraste, Boca Juniors sufrió una eliminación especialmente dolorosa ante su público. Las tribunas expresaron su malestar con fuertes abucheos, reflejo de la frustración por una campaña que obliga ahora al club a competir en el repechaje de la Copa Sudamericana.
La Bombonera: del fervor al silencio y los abucheos
El ambiente en La Bombonera transitó de la intensidad habitual a un silencio abrupto con el gol de Montes, y posteriormente a la tensión y la desazón a medida que el reloj avanzaba sin que llegara el empate. Los cerca de dos mil hinchas cruzados celebraron un triunfo de alto impacto, mientras el público local, tras el tanto anulado por VAR en el tramo final, expresó con crudeza su descontento.
Expectativas reforzadas para la fase eliminatoria
La actuación en Buenos Aires alimenta las expectativas de Universidad Católica de cara a la instancia de eliminación directa. El equipo de Daniel Garnero mostró recursos para competir en contextos adversos: carácter para resistir, concentración en los momentos críticos y eficacia para capitalizar la ocasión más clara del partido. En ese equilibrio entre solidez y oportunismo, el conjunto chileno cimentó un triunfo que trasciende el marcador.
Las tres acciones que marcaron el partido
– Gol a los 34’: combinación por izquierda entre Cristian Cuevas, Fernando Zuqui y Eugenio Mena, asistencia a Clemente Montes y remate de derecha inatajable que definió el encuentro.
– Salvadas a los 72’: despeje sobre la línea de Jhojan Valencia y atajada clave de Vicente Bernedo en la misma secuencia para sostener la ventaja.
– Anulación por VAR: a cinco minutos del cierre, Boca celebró el empate, pero la revisión confirmó la posición de adelanto y mantuvo el 0-1.
Protagonistas y huella del resultado
– Clemente Montes, autor del gol que silenció La Bombonera.
– Vicente Bernedo, decisivo con intervenciones que blindaron el arco cruzado.
– Exequiel Zeballos y Marco Pellegrino, los que más inquietaron en el local durante el primer tiempo.
– Cristian Cuevas, Fernando Zuqui y Eugenio Mena, claves en la construcción del tanto.
– Daniel Garnero, al mando de un plan que combinó orden defensivo y eficacia para asegurar el primer puesto con 13 puntos.
La noche en Buenos Aires dejó una postal clara: Universidad Católica supo sufrir, golpear en el momento justo y administrar su ventaja con madurez para asegurarse el primer lugar del grupo y el pase a los octavos de final. Boca Juniors, en tanto, pagó con la eliminación su falta de acierto en ambas áreas y deberá reencauzar su camino en el repechaje de la Copa Sudamericana. En el balance, el resultado se inscribe entre los más relevantes del club chileno en el último tiempo y proyecta un impulso anímico y competitivo de cara a los desafíos que vienen en la Copa Libertadores.