La controversia en torno a la empresa alemana Copytrack tomó nuevo impulso en internet tras la irrupción de RightsDefend, una plataforma que, según múltiples publicaciones y testimonios, estaría vinculada a la misma estructura corporativa y operativa. En paralelo, Diario Sur Noticias confirmó que recibió comunicaciones formales de RightsDefend en el marco del caso “3E287B”, con exigencias de pago por el supuesto uso no autorizado de imágenes y la advertencia de eventuales derivaciones legales. La compañía alemana RD Legal GmbH, sucesora de Copytrack, reconoció que Copytrack “ahora opera bajo el nombre de RightsDefend”, manteniendo la solicitud de pago por una licencia retroactiva o por compensación económica.
Usuarios vinculan a RightsDefend con Copytrack
En foros especializados, Reddit y sitios de reseñas, diversos usuarios han compartido mensajes y experiencias en los que se sugiere una relación directa entre RightsDefend y Copytrack. En particular, han destacado similitudes en la estructura y el lenguaje de los correos electrónicos de ambas firmas, además de referencias coincidentes a procedimientos para gestionar reclamaciones por derechos de autor.
Uno de los comentarios más difundidos asegura que “RightsDefend también opera bajo los nombres Copytrack y RD Legal”. A estas impresiones se suman publicaciones que vinculan a ambas plataformas con el empresario alemán Marcus Schmitt, a quien se menciona como fundador histórico de Copytrack.
En plataformas como Trustpilot y otros portales de reseñas, administradores de sitios web han reportado reclamos automatizados por imágenes presuntamente protegidas. Algunos de estos testimonios sostienen que los avisos se han cursado incluso en casos donde los responsables del contenido afirman poseer licencias válidas o autorización de uso.
Diario Sur Noticias recibió correos desde RightsDefend
En el marco de este escenario global, Diario Sur Noticias confirmó la recepción de correos electrónicos vinculados al caso “3E287B”. En el primer mensaje, RightsDefend indicó que una imagen utilizada en una publicación relacionada con el Papa Francisco podría haber sido empleada sin la licencia correspondiente. La comunicación estuvo acompañada de solicitudes de compensación económica y de alternativas para adquirir una licencia retroactiva por el período en que la fotografía habría estado disponible en el sitio.
Tras la notificación, el medio retiró preventivamente el material cuestionado de su plataforma, aludiendo al contexto informativo y periodístico en que se difundió la imagen. Posteriormente, RightsDefend contestó que eliminar la publicación “no era suficiente para resolver el problema”, indicando que debía acreditarse una autorización válida para el tiempo en que el contenido estuvo en línea.
Derechos reclamados, montos y advertencias legales
Un segundo correo, también ligado al expediente “3E287B”, señaló el presunto uso no autorizado de una imagen vinculada al titular “Beto”. En esa comunicación, la empresa reiteró que, de no acreditarse una licencia válida, podrían existir reclamaciones por compensación económica.
El mensaje detalló dos alternativas: adquirir una licencia retroactiva por 481,50 euros o pagar una compensación de 350 euros por el uso previo de la imagen. RightsDefend advirtió, además, que si no se obtenía respuesta en el plazo indicado, el caso podría ser remitido a abogados asociados para su revisión. En comunicaciones posteriores, la compañía precisó que eliminar la foto “no es suficiente” y que se exige un pago por el período durante el cual el archivo habría estado publicado, incluso cuando el contenido ya fue retirado. A la par, se indicó que la falta de acuerdo podría conllevar la intervención de abogados externos y “costos adicionales”.
Cambio de nombre y reestructuración corporativa
De acuerdo con sitios especializados en derecho digital y propiedad intelectual, Copytrack habría modificado su razón social a RD Legal GmbH durante 2025. Investigaciones difundidas en blogs jurídicos y medios independientes plantean, además, que estas compañías compartirían estructuras comerciales, antecedentes o direcciones vinculadas a Berlín, Alemania.
Estos antecedentes han alimentado la percepción de continuidad entre Copytrack y RightsDefend, reforzada por el tipo de comunicaciones enviadas a administradores de sitios y medios digitales, y por las coincidencias en cuanto a formatos de reclamo, plazos y vías de pago.
RightsDefend confirma que es la misma Copytrack
Tras una consulta de este medio, la empresa alemana RD Legal GmbH confirmó oficialmente que Copytrack ahora opera bajo el nombre de RightsDefend. En su respuesta, mantuvo su decisión de no cerrar el expediente 3E287B, pese al retiro inmediato del contenido cuestionado en Chile. La firma insistió en que borrar la imagen “no es suficiente” y sostuvo la exigencia de 350 euros por compensación o 481,50 euros por una “licencia retroactiva”.
En su comunicación, firmada por su departamento legal en Berlín, RightsDefend afirmó que la solicitud no constituía una “acusación definitiva”, pero sostuvo la vía de pago a través de su portal y advirtió que la falta de respuesta podría derivar el caso a abogados externos.
Alerta internacional y debate sobre reclamos automatizados
Este fenómeno, conocido coloquialmente como “copyright trolling”, ha generado alertas más allá del ámbito hispanohablante. En agosto de 2025, el medio Copenhagen Post reportó que la Cámara de Comercio de Dinamarca (Dansk Erhverv) publicó una guía para advertir a las empresas sobre el modus operandi de Copytrack, calificándolos como “Copyright Trolls”.
Según ese organismo, plataformas de este tipo emplean sistemas automatizados para enviar demandas de manera masiva, a veces por imágenes empleadas años atrás, aprovechando que muchas organizaciones ya no conservan los comprobantes de sus licencias. Asimismo, se señaló que estos reclamos presionan con plazos de respuesta breves y tarifas consideradas elevadas, con el objetivo de incentivar pagos rápidos, incluso cuando la validez de la reclamación es discutida.
A la par, persiste un debate más amplio sobre la automatización en la detección de reutilizaciones de fotografías en la web. Críticos, especialmente administradores de sitios pequeños y medios regionales, sostienen que los algoritmos pueden generar errores o conducir a exigencias desproporcionadas. Especialistas en la materia recuerdan, sin embargo, que los derechos de autor sobre imágenes cuentan con protección legal internacional y que cada caso debe ser analizado individualmente según licencias y permisos efectivos.
Como reflejo de esa tensión, el caso 3E287B ilustra el choque entre prácticas automatizadas de fiscalización a escala global —respaldadas por amenazas de derivación legal— y las dinámicas de medios digitales locales que alegan usos informativos, retiros preventivos y la imposibilidad de afrontar costos que consideran desmedidos.
Claves reportadas por foros y reseñas
– Similitudes entre correos de RightsDefend y comunicaciones históricas de Copytrack.
– Atribución recurrente de ambas plataformas a estructuras asociadas a Berlín y a la figura de Marcus Schmitt, fundador histórico de Copytrack.
– Reclamos automatizados por imágenes, incluso cuando usuarios afirman contar con licencias o autorizaciones.
Postura y acciones informadas por Diario Sur Noticias
– Recepción de avisos por el caso “3E287B”, inicialmente por una imagen relacionada con el Papa Francisco y luego por otra vinculada al titular “Beto”.
– Retiro preventivo del material cuestionado y afirmación del contexto informativo y periodístico.
– Respuesta de RightsDefend en la que eliminar la imagen “no es suficiente” y en la que se mantiene la exigencia de pago o licencia retroactiva, con advertencia de eventual derivación a abogados.
Reflexión informativa final: La confirmación de que Copytrack ahora opera como RightsDefend, junto con los testimonios que describen patrones de reclamación automatizada y exigencias económicas, perfila un escenario que interpela tanto a medios digitales como a empresas y administradores de sitios. Entre las advertencias internacionales sobre “copyright trolling” y la vigencia indiscutida de la protección autoral, la clave parece residir en la trazabilidad documental de licencias y en la capacidad de dar respuesta técnica y jurídica —caso a caso— a notificaciones cuyo alcance, proporcionalidad y sustento legal seguirán bajo observación pública.