La Región de Los Lagos cerró el trimestre enero-marzo de 2026 con una tasa de desempleo de 6,6%, lo que representa un alza de 1,3 puntos porcentuales en comparación con igual periodo de 2025. La cifra, divulgada por el más reciente Termómetro Laboral, confirma un escenario de mayor presión en el mercado del trabajo, aunque la zona se mantiene entre las tres con menor desocupación del país. El informe, elaborado con datos del mercado laboral regional, permite dimensionar tanto los avances como las brechas que persisten en la empleabilidad, la calidad del trabajo y la participación de distintos grupos de la población.
Desempleo al alza, pero con posición relativa favorable
Pese al incremento de la cesantía en el periodo analizado, Los Lagos continúa entre las tres regiones con menor desempleo del país. Este doble registro —aumento interanual y posición relativa favorable— perfila un mercado laboral que exhibe tensiones, pero que aún muestra resiliencia en comparación con otros territorios. El Termómetro Laboral advierte que la dinámica de los próximos meses estará influida por la capacidad de los sectores con mayor actividad de sostener la contratación y por la reacción del empleo frente a la mayor disponibilidad de personas dispuestas a trabajar.
Participación laboral y ocupación: señales mixtas
El reporte identifica un leve avance en la participación laboral regional, que pasó de 57,7% en 2025 a 58% en 2026. Este movimiento sugiere que más personas están ingresando o reingresando al mercado del trabajo, un indicador que, en contextos de recuperación, suele anticipar mayor dinamismo. Sin embargo, la tasa de ocupación descendió a 54,1%, una variación interanual negativa de 0,6 puntos porcentuales. En términos prácticos, la región convive con un aumento de la oferta de trabajo que no ha sido compensado completamente por la creación de puestos, lo que ayuda a explicar el alza de la desocupación.
Informalidad por encima del promedio nacional
En paralelo, el índice de informalidad laboral en Los Lagos alcanzó 28,1%, un nivel que supera el promedio nacional y que enciende alertas entre autoridades y especialistas. La informalidad afecta la calidad del empleo y la protección social, al limitar el acceso a derechos laborales, estabilidad contractual y seguridad previsional. El Termómetro Laboral subraya que, en un contexto de mayor búsqueda de trabajo, la persistencia de altos grados de informalidad añade complejidad al desafío de mejorar la inserción laboral en condiciones adecuadas.
Brecha de género: foco en el desempleo femenino
El seremi del Trabajo y Previsión Social de Los Lagos, Jorge Moreno Oyanadel, advirtió sobre el escenario actual, con especial preocupación por el desempleo femenino, que se ubicó en 8,6%. Según explicó, este comportamiento refleja brechas estructurales vinculadas al acceso al empleo y a la estabilidad económica de las mujeres. La directora del Observatorio Laboral, Luz Ferrada, sostuvo que la participación laboral femenina logró recuperar niveles previos a la pandemia, alcanzando 49,2%. Si bien este repunte es una señal positiva de reinserción, también implica una mayor presión sobre un mercado con rigideces y alta informalidad, lo que puede amplificar las dificultades para transformar la búsqueda de trabajo en empleo de calidad.
Sectores con retrocesos y rubros que empujan la demanda
El Termómetro Laboral registró descensos en áreas estratégicas como la agricultura y la administración pública. Se trata de rubros con peso en la ocupación regional, por lo que su ajuste impacta de manera directa las posibilidades de empleo en diversas comunas. En contraste, salud y asistencia social, así como alojamiento y servicios de comida, mostraron alzas en la demanda de trabajadores durante el trimestre. Esta dinámica sectorial refleja una recomposición del mercado, con servicios que continúan absorbiendo mano de obra y actividades tradicionales que atraviesan un periodo de ajuste.
Asalariados formales: señales de resiliencia
Entre los hitos del periodo, el informe destaca el crecimiento de 1,2% en los asalariados privados formales, con la incorporación de 2.295 personas a empleos regulares. Esta evolución, aunque acotada, aporta una señal de resiliencia al apuntalar segmentos con mayor protección laboral. En un entorno de informalidad elevada, la expansión del empleo asalariado formal es un contrapeso relevante que, de sostenerse, podría contribuir a mejorar la calidad global del trabajo en la región.
Qué mide el Termómetro Laboral y cómo interpretarlo
El Termómetro Laboral entrega una fotografía periódica del mercado del trabajo regional, con énfasis en indicadores como desempleo, participación, ocupación e informalidad, además de los movimientos sectoriales. Su lectura integrada permite dimensionar la relación entre la oferta y la demanda de empleo, identificar tensiones —por ejemplo, cuando crece la participación sin que la ocupación acompañe en la misma magnitud— y observar cómo la recomposición sectorial incide en la creación o pérdida de puestos. Para la toma de decisiones, ofrece insumos que orientan la focalización de apoyos, la formación y la intermediación laboral.
Dónde consultar el informe completo
Los datos completos del periodo se encuentran disponibles en la plataforma oficial de la Subsecretaría del Trabajo, donde se pueden revisar los detalles metodológicos, las desagregaciones por sector y las variaciones interanuales reportadas por el Termómetro Laboral.
La evolución del empleo en Los Lagos combina elementos de cautela y resiliencia: mayor desempleo en el comparativo anual, participación en alza y una ocupación que retrocede ligeramente, con informalidad superior al promedio nacional. Los retrocesos en actividades clave conviven con el empuje de servicios que sostienen la demanda y con un avance medido del empleo asalariado formal. En ese escenario, la atención a las brechas de género —con un 8,6% de desempleo femenino y una participación que retorna a niveles prepandemia— asoma como prioridad para reducir asimetrías en el acceso y la estabilidad laboral. La capacidad de convertir la mayor búsqueda de trabajo en ocupación de calidad, junto con el fortalecimiento de los rubros que hoy expanden contrataciones, será determinante para que la región sostenga su posición entre las menores tasas de desempleo del país y avance en un mercado laboral más inclusivo y formal.