La isquemia crónica amenazante de miembros inferiores (ICAMI) representa hoy uno de los mayores desafíos en salud vascular: se origina cuando las arterias se obstruyen por placa, limitando el flujo de sangre y oxígeno hacia la parte inferior de la pierna y el pie. Sin un tratamiento oportuno, puede derivar en dolor extremo, heridas que no cicatrizan y, en los casos más graves, amputaciones. En este contexto, Abbott anunció la disponibilidad en Chile del sistema Esprit BTK, un stent disoluble diseñado específicamente para arterias por debajo de la rodilla (BTK), ideado para mantener las arterias abiertas mientras administra un fármaco que favorece la curación del vaso y, posteriormente, se disuelve por completo.
Chile incorpora el sistema Esprit BTK para la ICAMI
La llegada del Esprit BTK a Chile introduce una alternativa terapéutica de nueva generación para pacientes con ICAMI en territorios vasculares por debajo de la rodilla. Se trata del primer stent disoluble de su clase, cuya función principal es estabilizar el vaso y asegurar la liberación de un fármaco que apoye su recuperación. Una vez cumplido ese objetivo, el dispositivo desaparece del organismo, evitando las limitaciones de los stents metálicos permanentes. Con esta incorporación, se busca responder a una necesidad clínica significativa en un escenario donde las opciones actuales han mostrado resultados frecuentemente insuficientes y donde el riesgo de progresión a amputación continúa siendo elevado.
Una enfermedad de alta gravedad y carga oculta
La ICAMI exhibe un pronóstico adverso: su tasa de supervivencia es inferior a la de los cánceres de mama, colorrectal y próstata combinados. La falta de alternativas eficaces ha contribuido a que cerca del 50% de las personas con esta condición terminen en amputación. La magnitud del problema queda reflejada en que, solo en 2023, se realizaron más de 600.000 procedimientos intervencionistas por debajo de la rodilla a nivel mundial, y aún quedan millones de pacientes sin tratar. El cuadro clínico subyacente —arterias obstruidas por placa que impiden la adecuada llegada de sangre y oxígeno al segmento distal de la pierna y el pie— expone a los pacientes a dolor constante, lesiones que no cicatrizan y un aumento sostenido del riesgo de pérdida de la extremidad. Frente a esa realidad, los avances terapéuticos que logren mejorar la perfusión y la cicatrización de los tejidos son decisivos para modificar el curso de la enfermedad.
Panorama en Chile: prevalencia y factores de riesgo
En Chile, la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2017 estimó que la enfermedad arterial periférica (EAP) afecta a aproximadamente un millón de personas. La prevalencia es mayor en mujeres, que representan cerca de 691.844 casos (7,7%), frente a los hombres, con 282.266 casos (3,3%). El riesgo de desarrollar arteriopatía periférica aumenta con la edad y se agrava en presencia de condiciones como la diabetes tipo 2, donde se observa una tasa de prevalencia significativamente mayor, del 18,89%. A ello se suma el tabaquismo, reconocido como un factor de riesgo importante, lo que refuerza la urgencia de diagnósticos más tempranos y de estrategias terapéuticas efectivas que eviten la progresión hacia escenarios irreversibles.
Cómo funciona el stent disoluble y su diferencia frente a metálicos
El Esprit BTK es un stent disoluble compuesto por un material similar al de las suturas que se reabsorben. Se implanta mediante un procedimiento mínimamente invasivo con catéter, a través de una pequeña incisión en la pierna. Tras abrir la obstrucción, el dispositivo mantiene la arteria en posición y administra el fármaco indicado para apoyar la curación de la pared vascular. La clave de su diseño radica en que proporciona soporte únicamente durante el tiempo en que el vaso necesita “recordar” su nueva forma y ganar fuerza suficiente para permanecer abierto sin asistencia. Luego se disuelve completamente, con lo que elimina las limitaciones a largo plazo de los stents metálicos permanentes, que pueden condicionar futuras intervenciones o generar restricciones en el tratamiento posterior. Esta lógica terapéutica busca acompañar el proceso de recuperación vascular y, al mismo tiempo, retirarse del escenario una vez cumplida su función.
Voces clínicas y evidencia: lo que marca la diferencia
Durante décadas, el tratamiento estándar de las obstrucciones en arterias por debajo de la rodilla ha sido la angioplastia con balón. Sin embargo, este abordaje suele ofrecer resultados subóptimos tanto a corto como a largo plazo, con una alta probabilidad de reestenosis y la consecuente necesidad de nuevas intervenciones. En contraste, el ensayo clínico LIFE-BTK demostró que el sistema Esprit BTK ofreció resultados superiores a la angioplastia con balón, reduciendo en un 30,8% el riesgo. Para el equipo clínico, se trata de un avance con potencial de impacto en la trayectoria de miles de pacientes.
El Dr. Manuel Espíndola, jefe del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital Dipreca, subrayó: “representa una innovación muy significativa, ampliando las opciones de tratamiento para quienes sufren esta condición”. Y añadió: “esta tecnología tiene el potencial de apoyar miles de vidas al mejorar el flujo sanguíneo, prevenir amputaciones y, en definitiva, ofrecer una mejor calidad de vida a pacientes que antes tenían pocas alternativas. Este avance promete revolucionar el tratamiento de personas con problemas circulatorios graves, brindándoles una nueva oportunidad, sin el temor de perder una extremidad”.
Qué aporta Esprit BTK en el recorrido terapéutico
La propuesta del stent disoluble se integra en el punto crítico del cuidado de la ICAMI: mantener la arteria abierta el tiempo justo para favorecer la reparación del vaso, administrar el fármaco indicado y retirarse sin dejar una estructura permanente. De esta manera, el dispositivo se alinea con la necesidad de reducir reintervenciones, favorecer la cicatrización de las heridas y preservar la posibilidad de futuras estrategias, elementos que en conjunto buscan disminuir la progresión hacia la amputación.
Una respuesta a una necesidad no satisfecha
El elevado número de procedimientos por debajo de la rodilla y la persistencia de millones de pacientes sin tratar revela un vacío asistencial. Frente a la alta carga de enfermedad —incluyendo una supervivencia particularmente baja y un gran número de amputaciones—, soluciones como Esprit BTK representan un cambio de enfoque: terapias que combinan soporte mecánico temporal, liberación de fármaco y disolución completa, con la intención de mejorar desenlaces clínicos y la calidad de vida en un grupo históricamente limitado en opciones.
La disponibilidad del sistema Esprit BTK en Chile se inserta en un escenario clínico desafiante, donde la ICAMI demanda respuestas innovadoras para evitar desenlaces severos. Con evidencia que sugiere una ventaja frente a la angioplastia con balón y con el respaldo de voces clínicas que destacan su potencial, esta tecnología abre una alternativa concreta para pacientes con enfermedad arterial por debajo de la rodilla. En paralelo, las cifras de prevalencia, la influencia de factores de riesgo como la diabetes tipo 2 y el tabaquismo, y la magnitud de procedimientos realizados refuerzan un mensaje: la detección temprana y el acceso a tratamientos eficaces son esenciales para frenar el avance de una patología que, sin intervención adecuada, puede derivar en la pérdida de la extremidad.