Boric inaugura pruebas de nuevos trenes Limache–Puerto y pide continuidad de “Trenes para Chile”
El Presidente Gabriel Boric encabezó este jueves una visita de inspección e inicio de pruebas de los nuevos trenes del servicio Limache–Puerto, operado por EFE Valparaíso. En la actividad, realizada en la Estación Puerto, el Mandatario envió una señal política nítida al próximo Gobierno de José Antonio Kast: garantizar la continuidad de la política pública “Trenes para Chile” y evitar retrocesos en proyectos estratégicos para la conectividad del país. En particular, Boric manifestó su preocupación por versiones que apuntan a una eventual cancelación del proyecto ferroviario Santiago–Valparaíso, advirtiendo que sería una mala decisión estratégica.
Inspección en Valparaíso: arranque de pruebas y nuevos convoyes
En la Estación Puerto se dio el puntapié inicial a la fase de pruebas operativas de los nuevos convoyes que se integrarán gradualmente al servicio Limache–Puerto. Se trata de cinco trenes de última generación adquiridos mediante una inversión cercana a los 35 millones de dólares, fabricados en China por la empresa CRRC-Sifang. Cada unidad dispone de tres coches, una longitud de 77 metros y capacidad aproximada para 660 pasajeros. Además, alcanzan una velocidad máxima de 140 km/h, prestaciones que, según se adelantó, permitirán incrementar en un 20% la capacidad del servicio en horas punta. Con esta incorporación, EFE Valparaíso busca robustecer la oferta en uno de los corredores ferroviarios más utilizados de la región, en línea con la modernización del sistema impulsada por el Gobierno.
“Chile necesita más trenes”: política de Estado y continuidad
Durante su intervención, el Presidente Boric defendió la necesidad de sostener una mirada de largo plazo sobre la inversión en ferrocarriles. “Chile necesita más trenes. Son inversiones relevantes, pero son inversiones país, que no se agotan en un solo gobierno”, afirmó, enfatizando que el desarrollo ferroviario debe concebirse como una política de Estado y no supeditarse a los vaivenes de los ciclos políticos. En esa línea, invitó a la próxima administración a no partir desde cero y a mantener la hoja de ruta ya trazada. “Chile no se inventa de cero. Chile se construye sobre los andenes que otros recorrieron antes, y eso es lo que representa Trenes para Chile”, subrayó, reafirmando el carácter estratégico del programa.
Santiago–Valparaíso en debate: “cancelarlo sería una muy mala idea”
El Jefe de Estado expresó preocupación por “cuestionamientos de futuras autoridades que plantean cancelar el tren Santiago–Valparaíso” y calificó esa posibilidad como una muy mala idea. A juicio de Boric, desestimar iniciativas de esta envergadura implicaría perder una oportunidad clave para consolidar al ferrocarril como eje de conectividad y transporte público. Si bien no profundizó en los detalles del proyecto, el Mandatario insistió en que la definición sobre este corredor no puede abordarse como un asunto coyuntural, sino como parte de una visión integral que trascienda administraciones. Su mensaje, en ese sentido, buscó poner en el centro la continuidad de “Trenes para Chile” y blindar su ejecución ante cambios de gobierno.
Más capacidad y mejor servicio: el aporte al corredor Limache–Puerto
La incorporación de los nuevos trenes —con sus tres coches, 77 metros de longitud y capacidad para 660 pasajeros— apunta a aliviar la demanda en las horas de mayor flujo de usuarios entre Limache y Puerto. La velocidad máxima de 140 km/h y el aumento de 20% en la capacidad durante la punta representan un salto cualitativo en la operación, que se traducirá en una oferta más robusta y con mayores frecuencias una vez culminada la etapa de pruebas. El despliegue de cinco trenes de última generación, adquiridos por un monto cercano a los 35 millones de dólares y construidos por CRRC-Sifang, refuerza la modernización del sistema regional y sienta bases para futuros incrementos de capacidad conforme a la demanda.
Balance de “Trenes para Chile”: modernización y metas al 2030
Boric destacó avances en la modernización del sistema ferroviario nacional alcanzados durante su administración. “Hemos adquirido 59 nuevos trenes para las regiones de Valparaíso, Maule, Biobío y La Araucanía, además de ocho locomotoras de última generación que reemplazaron equipos con más de 60 años de antigüedad”, señaló. En cuanto a los objetivos, subrayó que la meta del plan es llegar a 150 millones de pasajeros anuales al año 2030, consolidando al tren como eje central del transporte público y la conectividad regional. “Por este camino, a toda máquina, vamos a llegar a esa meta”, aseguró, vinculando los hitos recientes con una proyección sostenida de crecimiento en cobertura y demanda.
Características técnicas y operación prevista de los nuevos trenes
Los cinco trenes que inician su fase de pruebas para el servicio Limache–Puerto fueron fabricados por CRRC-Sifang y contemplan tres coches por unidad, con 77 metros de largo y capacidad aproximada para 660 pasajeros. Su velocidad máxima de 140 km/h sustenta el incremento del 20% en la capacidad del servicio en horas punta. La inversión total se aproxima a los 35 millones de dólares, orientada a reforzar la oferta y el desempeño operativo en uno de los principales corredores ferroviarios de la región de Valparaíso.
Alcance del plan y prioridades según el Gobierno
El plan “Trenes para Chile” —que el Ejecutivo pide mantener como política de Estado— incluye la adquisición de 59 nuevos trenes para Valparaíso, Maule, Biobío y La Araucanía, además de ocho locomotoras de última generación en reemplazo de equipos con más de seis décadas de uso. La administración fija como objetivo llegar a 150 millones de pasajeros anuales al 2030, consolidando al ferrocarril como eje del transporte público y de la conectividad regional. En este marco, el debate sobre la continuidad del tren Santiago–Valparaíso es presentado por el Gobierno como una definición estratégica para el futuro del sistema.
La puesta en marcha de pruebas en el servicio Limache–Puerto y el llamado presidencial a sostener “Trenes para Chile” perfilan un horizonte donde las inversiones ferroviarias se asumen de largo plazo y con continuidad entre administraciones. La advertencia sobre el tren Santiago–Valparaíso se inserta en esa lógica: evitar decisiones que frenen la expansión del modo ferroviario en regiones y en corredores estratégicos. Con nuevos equipos en circulación y metas cuantificadas, el Gobierno apuesta por consolidar al tren como columna vertebral del transporte público; el próximo ciclo político, por su parte, tendrá en sus manos la definición sobre la permanencia y el ritmo de esa agenda.