En una jornada marcada por la urgencia de los incendios forestales que golpean a las regiones del Bío Bío y Ñuble, el Presidente de la República, Gabriel Boric, entregó un balance positivo de su reunión con el mandatario electo, José Antonio Kast, realizada este lunes en el Palacio de La Moneda. El encuentro estuvo centrado en revisar la respuesta del Estado, afinar la coordinación interinstitucional y asegurar la continuidad de las medidas de emergencia y reconstrucción en el marco de la transición de Gobierno.
Tras la cita, el jefe de Estado enfatizó que la gestión frente a la catástrofe se activó desde el inicio, respondiendo así a los cuestionamientos por una supuesta reacción tardía. A la vez, agradeció la disposición del Presidente electo y su equipo para concentrarse en soluciones y evitar controversias, destacando el tono de colaboración en medio de una de las situaciones más complejas de los últimos años.
El Gobierno reivindica el despliegue inicial y la coordinación
Boric defendió la actuación del Ejecutivo ante las críticas, asegurando que los mecanismos estatales se movilizaron de inmediato para enfrentar la emergencia. “He visto especulaciones o acusaciones de que el Gobierno no habría actuado oportunamente. Quiero decirles que el Estado ha estado desplegado desde el primer momento”, afirmó.
El Mandatario subrayó que la coordinación entre instituciones ha sido “permanente” en estos días, atendiendo un escenario particularmente adverso por las condiciones climáticas y la simultaneidad de focos. Enfatizó que los esfuerzos del aparato público han apuntado tanto al control del fuego como a la protección de las comunidades directamente afectadas.
Relación con Kast: unidad para enfrentar la emergencia
Uno de los ejes del encuentro en La Moneda fue consolidar un trabajo conjunto con el próximo Gobierno, a fin de que la transición no se convierta en un factor de retraso en la entrega de ayudas y la planificación de la reconstrucción. En esa línea, el Presidente valoró la actitud del mandatario electo: “Quiero agradecerle mucho también a José Antonio Kast y su equipo por poner siempre la mirada en la solución en estos temas y evitar polémicas innecesarias”.
Boric recalcó que una parte relevante del proceso de recuperación posterior a la emergencia deberá ser conducida por la próxima administración. Con ese objetivo, se acordó establecer coordinaciones técnicas para garantizar continuidad en las medidas, evitar vacíos y sostener el ritmo de las respuestas en terreno, con énfasis en las zonas más afectadas.
Evacuación por mar en Tomé: un operativo que salvó vidas
Como ejemplo de respuesta oportuna, el Mandatario destacó un operativo ejecutado por la Armada de Chile en el sector de Punta Parra, comuna de Tomé, durante la madrugada del fin de semana. La maniobra permitió evacuar por vía marítima a habitantes que se encontraban en riesgo. “Si esa evacuación no se hubiese concretado, seguramente hoy estaríamos hablando de más fallecidos”, señaló.
El Presidente agradeció el trabajo de la policía marítima y de las instituciones de emergencia desplegadas en terreno, e hizo llegar sus condolencias a las familias de las víctimas fatales. Asimismo, informó que se decretará duelo nacional una vez que exista certeza total sobre el número definitivo de fallecidos, reafirmando el compromiso del Gobierno con la atención, el acompañamiento y la reparación para las comunidades golpeadas por el fuego.
Ayuda internacional y apoyo a los damnificados
El Mandatario valoró la llegada de apoyo internacional, agradeciendo especialmente a los gobiernos de México, Argentina, Paraguay, Estados Unidos, Canadá, Brasil y Uruguay, países que han comprometido colaboración técnica y logística. “Controlar incendios de esta magnitud es un trabajo tremendamente difícil, con altas temperaturas, viento y baja humedad, pero se han desplegado todos los recursos disponibles”, dijo.
En el plano de la asistencia social, Boric informó que ya comenzó la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE) en la región de Ñuble, y que el proceso se iniciará prontamente en el Bío Bío. Este instrumento permite acelerar la entrega de ayudas de primera necesidad, priorizando a las familias más afectadas y facilitando la coordinación entre los servicios que operan en terreno. El énfasis, indicaron desde el Ejecutivo, está en asegurar rapidez y cobertura efectiva, evitando duplicidades y retrasos.
Transición ordenada: continuidad de obras y ayudas
Uno de los acuerdos alcanzados en la reunión consiste en activar un canal de coordinación técnica, encabezado por el ministro Álvaro Elizalde, para asegurar que las medidas urgentes —como la instalación de viviendas de emergencia y el despliegue de apoyos esenciales— no se vean interrumpidas por el cambio de mando. La meta es sostener la respuesta durante las próximas semanas y garantizar que la reconstrucción avance de manera gradual y ordenada.
Según lo señalado por el Ejecutivo, esta labor conjunta contempla un traspaso de información sistemático y protocolos claros entre equipos salientes y entrantes. Así, se busca dar certezas a las comunidades de Bío Bío y Ñuble respecto del mantenimiento de la ayuda y de los procesos indispensables para recuperar servicios y hábitats.
Prevención y cumplimiento de alertas: llamado a la responsabilidad
El Presidente cerró su intervención con un llamado firme a la prevención y al autocuidado. Recordó que “el 99% de los incendios son provocados por acción humana, ya sea por intención o negligencia”, instando a extremar precauciones y a evitar conductas de riesgo en un contexto de condiciones climáticas extremas.
Asimismo, advirtió que las alertas SAE deben cumplirse de manera inmediata. “Las alertas no son voluntarias. La evacuación tiene que realizarse apenas llegue el anuncio”, recalcó. La prioridad, insistió, es proteger la vida y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia, cuya eficacia depende también de la colaboración activa de la ciudadanía.
Coordinación interinstitucional y rol de los equipos en terreno
La respuesta a la emergencia se ha basado en la articulación de distintas instituciones, con despliegues operativos en las zonas críticas y con acciones orientadas tanto a contener los focos como a resguardar a la población. Desde la evacuación marítima en Tomé hasta la aplicación de la FIBE en Ñuble, el objetivo ha sido agilizar decisiones, canalizar recursos y mantener la continuidad de los apoyos esenciales, en conexión directa con las comunidades afectadas.
Próximos pasos y continuidad en la reconstrucción
Con miras a las próximas semanas, el Gobierno y el equipo del Presidente electo acordaron un trabajo conjunto que permita sostener la entrega de ayudas, la instalación de soluciones habitacionales de emergencia y la planificación de la reconstrucción. Las coordinaciones técnicas, lideradas por Álvaro Elizalde, buscan reducir los márgenes de incertidumbre y evitar que la transición afecte el ritmo de la respuesta institucional.
En un contexto de máxima exigencia, el balance del Ejecutivo apunta a un mensaje de continuidad y cooperación: desplegar todos los recursos disponibles, sostener la coordinación con el próximo Gobierno y reforzar la prevención ciudadana. La combinación de ayuda internacional, operativos oportunos como el de Punta Parra, asistencia a los damnificados y cumplimiento estricto de las alertas constituye, según el relato oficial, la base para enfrentar una emergencia de alta complejidad y avanzar, paso a paso, hacia la recuperación de las comunidades afectadas.