La bolsa local ha superado las expectativas de los analistas en este inicio de año, al igual que el tipo de cambio. Este fenómeno se enmarca dentro de una **rotación de portafolios globales**, donde los inversores están reduciendo su exposición a Estados Unidos y a la moneda estadounidense. En este contexto, los activos emergentes, incluidos los chilenos, y el cobre, han cobrado una relevancia especial.
Perspectivas de crecimiento en el mercado local
Claudia Torres, gerente general de BCI Asset Management, sostiene que el mercado local tiene **potencial para continuar creciendo**, aunque sugiere precaución y una revisión de las proyecciones para el año 2026. La tendencia denominada «Sell America» ha impulsado el interés hacia el mercado local, y Torres menciona la importancia de mantenerse alerta ante los riesgos que puedan surgir.
Volatilidad y resiliencia de la economía estadounidense
“En el caso de Estados Unidos, hemos observado bastante volatilidad recientemente. Sin embargo, es esencial actuar con calma. El año pasado, el S&P 500 mostró el mismo patrón de volatilidad al principio del año, posteriormente corrigiéndose”, señala Torres. A pesar de los desafíos, la **economía estadounidense sigue mostrando signos de crecimiento**, con proyecciones de aumento en las utilidades corporativas que oscilan entre el 10% y el 15%.
Torres también subraya la inevitable relación con los factores geopolíticos, cuyo impacto puede ser inminente y debe incorporarse al análisis diario. A pesar de esta incertidumbre, enfatiza que desde el año pasado ya se ha comenzado a disminuir la exposición al mercado estadounidense en favor de Chile, Latinoamérica y Asia emergente.
La importancia de la diversificación
Torres destaca que la diversificación no solo es crucial a nivel internacional, sino también en el **mercado local**. Aunque el IPSA ha experimentado un aumento de más del 50% en el último año, mantiene una visión optimista sobre sus perspectivas. «Es fundamental configurar un portafolio diversificado que abarque diferentes regiones y clases de activos», señala.
En términos de renta fija, la ejecutiva recomienda alejarse de las duraciones más cortas. «El año pasado, muchos clientes tuvieron buenos retornos centrados en duraciones más cortas. Ahora, sugerimos alargar esas duraciones, idealmente en torno a los tres años, con combinaciones flexibles que se adapten a la dinámica del mercado», añade.
Oportunidades en commodities y sus implicaciones
La inversión en commodities y su impacto en el mercado accionario también generan interés. Torres menciona que el **precio del cobre ha alcanzado niveles significativos**, fluctuando entre los 5 y 6 dólares por libra. Sin embargo, vislumbra una dificultad para mantener estos precios: «Es complicado que el cobre se sostenga a estos niveles. El tipo de cambio podría ajustarse en función de las expectativas de inversión del nuevo gobierno», advierte.
De acuerdo con Torres, estas interacciones podrían influir en la cotización del dólar, proyectándola hacia niveles de 850-840 pesos chilenos por dólar si se concretan las expectativas de inversión.
Riesgos en el horizonte
Sobre el futuro optimista del mercado, Torres identifica dos principales riesgos a considerar. El primero es el contexto **geopolítico global**, que ha marcado preocupación durante los últimos meses. El segundo es la efectividad de las proyecciones de crecimiento en las utilidades de las empresas estadounidenses, especialmente en un contexto de creciente atención hacia la inteligencia artificial. «Si estas expectativas no se traducen en realidades, podrían generar caídas en los mercados globales», advierte.
En resumen, el mercado local presenta oportunidades significativas, pero no está exento de riesgos. La diversificación se erige como una estrategia clave, al igual que la necesidad de monitorear de cerca las fluctuaciones geopolíticas y los resultados económicos en Estados Unidos. Se avizora un inicio prometedor para la bolsa chilena, con la cautela necesaria para aprovechar las ventajas que brinda el escenario global.