El camino de Chile hacia el Mundial de 2030 se proyecta especialmente exigente. Argentina, Paraguay y Uruguay tienen asegurada su clasificación automática por albergar partidos conmemorativos del centenario, y sus cupos se descuentan de la cuota correspondiente a la CONMEBOL. Así, la Roja y otras seis selecciones sudamericanas competirían por tres plazas directas y la posibilidad de acceder al repechaje intercontinental.
La FIFA estableció que los tres países sudamericanos anfitriones ingresarán al torneo utilizando lugares asignados a su confederación. Un criterio similar se aplicará a España, Portugal y Marruecos, los anfitriones principales de la competencia, cuyos cupos también se contabilizarán dentro de las plazas de sus respectivos organismos continentales.
Con esta distribución, Sudamérica pasaría a disponer de solo tres boletos directos para las clasificatorias, ya que tres de los seis cupos quedarían reservados para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Si el formato se mantiene, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Bolivia serían las siete selecciones que lucharían por los tres pasajes directos restantes y por el derecho a disputar el repechaje. Esta última alternativa no entrega la clasificación de manera automática, pues exige superar una instancia adicional.
La diferencia con el proceso rumbo al Mundial de 2026 sería considerable. En esas eliminatorias, las diez selecciones de Sudamérica compitieron por seis cupos directos y un lugar en la repesca. Para 2030, en cambio, habría tres plazas directas disponibles entre siete aspirantes.
Chile buscará regresar a una Copa del Mundo después de sus ausencias en Rusia 2018, Qatar 2022 y Norteamérica 2026. En este escenario, la selección tendría un margen más reducido y necesitaría sostener una campaña competitiva frente a rivales de alta exigencia.
Los anfitriones también participarían en las eliminatorias
Una de las particularidades del proceso sería la presencia de Argentina, Paraguay y Uruguay en las clasificatorias sudamericanas, pese a que ya tendrían garantizado su lugar en el torneo.
Según las versiones difundidas, las diez selecciones participarían del calendario y los tres anfitriones también sumarían puntos. Sin embargo, el reglamento deberá establecer cómo se repartirán los cupos entre los equipos que no cuentan con clasificación automática y qué efecto tendrá la posición de los anfitriones en la tabla.
Las informaciones conocidas ubican el posible inicio de las eliminatorias en la segunda mitad de 2027. Tanto el calendario como las normas definitivas todavía deberán ser oficializados por los organismos correspondientes.