Por Martha Hecherdorsf
Las organizaciones campesinas manifestaron su preocupación por la propuesta de presupuesto de INDAP para 2027. Según sus estimaciones, el servicio podría enfrentar una reducción de 17,4%, equivalente a cerca de $74 mil millones, lo que dejaría a más de 22 mil productores sin atención a nivel nacional.
En el Limarí, los dirigentes advierten que una disminución de los apoyos dificultaría la recuperación de agricultores afectados por la sequía y los temporales, especialmente de quienes aún no logran reponer sus cultivos.
La propuesta presupuestaria sigue en trámite
La inquietud llevó a representantes de las organizaciones campesinas hasta el Congreso. El 20 de octubre, la Quinta Subcomisión Mixta de Presupuestos revisó la partida del Ministerio de Agricultura y dejó pendiente, entre otros programas, la definición de los recursos de INDAP. La materia deberá ser resuelta por la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, por lo que los montos propuestos todavía están sujetos a la tramitación legislativa.
Organizaciones cuestionan el futuro de los programas de apoyo
Rigoberto Turra, presidente de la Confederación Nacional Sindical Campesina e Indígena Nehuén, acudió en dos oportunidades al Congreso para advertir sobre los posibles efectos del ajuste. Su preocupación se concentra en los recursos destinados al Programa de Desarrollo Local (PRODESAL), al Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI) y a las asesorías técnicas.
Estimaciones para PRODESAL y PDTI
De acuerdo con las cifras revisadas por la confederación, PRODESAL podría perder 51% de sus recursos, mientras que el PDTI tendría una disminución cercana al 50%. Turra también afirmó que una línea de apoyo para enfrentar emergencias climáticas aparece sin recursos asignados para 2027.
La organización precisó que estas cifras corresponden a sus propias estimaciones y que todavía no existe una confirmación oficial sobre el alcance de las eventuales reducciones.
“Reducir (recursos) es menos agricultores atendidos”, afirmó Turra. Según sus cálculos, hasta 25 mil productores podrían quedar fuera de la cobertura, frente a los más de 22 mil estimados inicialmente. No obstante, el dirigente no entregó cifras específicas para la Región de Coquimbo.
El representante también expresó preocupación por los apoyos dirigidos a mujeres rurales, ferias y espacios de comercialización. A su juicio, el aumento en el costo de los insumos y los daños provocados por eventos climáticos hacen necesario reforzar las ayudas. “Este es un tema país”, sostuvo al referirse a sus gestiones con parlamentarios.
La recuperación de los cultivos requiere nuevos recursos
Fidel Salinas, presidente del Sindicato de Pequeños Agricultores de El Palqui, acompañó a los dirigentes de la confederación al Congreso y explicó que disponer de más agua después de las lluvias no implica una recuperación inmediata para quienes perdieron sus plantaciones durante los años de sequía.
“Llovió, hay agua, pero hay gente que tiene los parrones todos secos. ¿Cómo plantan de nuevo?”, cuestionó Salinas. El dirigente señaló que muchos productores no cuentan con los recursos necesarios para recuperar sus cultivos y reactivar la producción.
Salinas estimó que la recuperación de una hectárea puede costar alrededor de $15 millones, una suma difícil de asumir mientras continúan los gastos productivos y persisten los daños ocasionados por temporales o por la mosca de la fruta.
Como alternativa, propuso establecer créditos a cinco años, con dos años de gracia, de modo que los agricultores puedan reponer sus cultivos y recuperar sus ingresos antes de comenzar a pagar.
Apoyos entregados y respuesta institucional
Según antecedentes entregados por la institución durante 2026, 1.660 agricultores de la provincia recibieron recursos de Capital de Trabajo por un total de $332 millones, a través de los programas PRODESAL y PADIS. De ese grupo, 393 productores corresponden a Ovalle y 540 a Combarbalá.
Sin embargo, esos datos se refieren a los apoyos otorgados durante este año y no permiten determinar cuántos usuarios podrían verse afectados por el eventual recorte presupuestario previsto para 2027.
El Ministerio de Agricultura apuesta por reorganizar sus instrumentos
Consultado por El Ovallino, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, recordó que la Ley de Presupuestos 2027 aún se encuentra en discusión. Además, explicó que el ministerio está reorientando sus programas para focalizar los recursos disponibles, simplificar los instrumentos y evitar que se superpongan.
“Estamos reforzando tareas y reorientando nuestros programas, con el objetivo de focalizar mejor los recursos disponibles, avanzar hacia una gestión más eficiente y fortalecer el apoyo que entregamos a los productores y a los territorios rurales”, sostuvo la autoridad.
Cortés agregó que el objetivo es facilitar el acceso a inversiones, asistencia técnica y nuevas oportunidades productivas. Sin embargo, no detalló si habrá modificaciones en PRODESAL o PADIS ni cuántos beneficiarios podrían verse afectados por los eventuales recortes.
INDAP proyecta mantener la cobertura nacional
El 21 de octubre, INDAP informó que su presupuesto para 2027 considera aproximadamente $348.858 millones y una atención estimada de 163 mil usuarios. Su directora nacional, Antonella Pecchenino, señaló que la reorganización busca sostener esa cobertura y mejorar el uso de los recursos.
Dentro de la propuesta, se contemplan alrededor de $90 mil millones para inversión productiva y capital de trabajo.