- Empresas Penta cumple cuatro décadas en medio de un proceso de continuidad generacional, mediante el cual la familia Lavín ha organizado su patrimonio a través de distintas sociedades, incorporando progresivamente a la nueva generación en la propiedad, los directorios y la administración de sus inversiones.
Carlos Eugenio Lavín García-Huidobro continúa desempeñando un papel relevante en Administración e Inversiones Convento Viejo, uno de los vehículos históricos de la familia en el empresariado chileno. Sus hijos también participan como directores y apoderados de las sociedades patrimoniales, dentro de una estructura que combina la experiencia del fundador con la creciente incorporación de la nueva generación.
El proceso coincide con los 40 años de Empresas Penta. Junto con Carlos Alberto Délano, con quien fundó la compañía en 1986, Lavín desarrolló un grupo empresarial que hoy supera los US$2.000 millones, construido a partir de inversiones en áreas como seguros, previsión, salud y banca, y de la posterior venta de activos como AFP Cuprum y Banmédica.
Actualmente, el holding conserva operaciones en seguros de vida, servicios financieros, fondos de inversión, agricultura y desarrollo inmobiliario, áreas en las que la segunda generación ha comenzado a asumir nuevas responsabilidades.
Una estructura patrimonial orientada a la continuidad
Inversiones Concordia concentra aproximadamente el 24,7% de Empresas Penta y reúne la participación patrimonial correspondiente a la familia de Carlos Eugenio Lavín.
La reorganización de su propiedad comenzó a tomar forma en 2019, cuando las participaciones familiares quedaron distribuidas entre cinco sociedades: Inversiones Odin, Dora, Alela, Inversiones Precordillera y Santa Lucía. Las cuatro primeras están vinculadas a los hijos del empresario, mientras Santa Lucía representa la participación de su esposa, María de la Luz Chadwick.
Cada una de esas sociedades recibió un 20% del capital de Inversiones Concordia. Carlos Eugenio Lavín participó inicialmente como socio industrial, aportando su experiencia empresarial y su trabajo en la gestión y administración de los negocios, especialmente en las decisiones de inversión.
En 2021 se formalizó su retiro como socio industrial de Concordia, consolidándose así el traspaso de la propiedad patrimonial a la familia. Este proceso, sin embargo, ha coexistido con su participación en otras sociedades y con una transición gradual de las responsabilidades empresariales.
Convento Viejo articula la incorporación de la nueva generación
Administración e Inversiones Convento Viejo cumple una función central dentro de la estructura de inversiones de la familia Lavín. A través de esta sociedad se coordinan participaciones, proyectos y decisiones relacionadas con el patrimonio familiar.
Carlos Eugenio Lavín García-Huidobro ha mantenido un papel relevante en su conducción, mientras sus hijos Carlos Eugenio Lavín Subercaseaux y Francisco José Lavín Chadwick han asumido responsabilidades como directores y apoderados. En determinadas decisiones puntuales, los representantes de la segunda generación deben concurrir conjuntamente, estableciendo un esquema que combina la participación de ambas generaciones.
La incorporación de los hijos también se refleja en las empresas operativas del grupo. Francisco Lavín Chadwick integra el directorio de Penta Vida, una de las principales compañías del holding, y participa así directamente en una de las áreas estratégicas de Empresas Penta. La estructura permite que la nueva generación adquiera experiencia en los directorios y en la gestión de las inversiones, mientras el fundador continúa aportando el conocimiento acumulado durante cuatro décadas de trayectoria empresarial.
Empresas Penta consolida una nueva etapa de desarrollo
El grupo en el que la nueva generación ha comenzado a asumir mayores responsabilidades es diferente del holding que durante décadas tuvo una presencia relevante en la banca, las pensiones y la salud privada en Chile. Esa transformación respondió a un proceso de reorganización de sus inversiones y de diversificación hacia nuevas áreas de crecimiento.
La venta de AFP Cuprum aportó cerca de US$955 millones, mientras la operación mediante la cual el grupo dejó su participación en Banmédica habría reportado más de US$800 millones. A ello se sumaron los recursos provenientes de la venta de Banco Penta y de la compañía de seguros generales.
Tras esas operaciones, Empresas Penta fortaleció sus negocios en torno a Penta Vida y Penta Financiero. El grupo también participa en Penta Las Américas-AGF y mantiene presencia en distintas áreas de financiamiento mediante compañías como Gama Leasing y Mundo Crédito.
La actividad agrícola se ha transformado, asimismo, en uno de sus ejes de desarrollo. En Chile, el grupo posee plantaciones de mandarinas en Salamanca y cultivos de cerezos en las regiones de O’Higgins y del Maule. A esa presencia se suma su expansión en Perú, donde destinó cerca de US$60 millones al desarrollo de aproximadamente 400 hectáreas de arándanos en las cercanías de Trujillo. La producción está orientada a mercados como Estados Unidos, Europa y China.
En Chile, además, el grupo impulsa una ampliación estimada en US$58 millones de su planta agroindustrial ubicada en Paine. Empresas Penta también mantiene inversiones inmobiliarias en ciudades estadounidenses como Boston, Phoenix, Houston y Dallas.