El Niño y la economía chilena: sus efectos dependerán de cada territorio y sector

El Niño y la economía chilena: sus efectos dependerán de cada territorio y sector

Economía | Por Franco Riveros | jueves 15 de octubre de 2026

Fenómenos meteorológicos con impacto económico

Las lluvias registradas durante los últimos días en la Región de Coquimbo y en gran parte del país volvieron a abrir el debate sobre las consecuencias económicas de los fenómenos meteorológicos extremos, especialmente en zonas donde la agricultura, la minería y el turismo cumplen un papel relevante.

El impacto de estos episodios no se limita a sus efectos inmediatos. También puede reflejarse en la producción, el transporte de mercancías y los precios de distintos bienes y servicios. En este escenario, las manifestaciones del fenómeno de El Niño varían según el territorio, por lo que todavía resulta difícil dimensionar sus consecuencias para la economía local.

La ubicación define el alcance de los efectos

Juan Nagel, economista y académico de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes, sostiene que las repercusiones para Chile dependerán principalmente del lugar donde ocurran los eventos meteorológicos y de las actividades productivas que resulten afectadas.

El especialista explica que, debido al carácter global de los mercados, una sequía o un periodo de lluvias en determinado territorio puede influir en la economía chilena dependiendo de los sectores involucrados.

Coquimbo: agua, producción y conectividad

En la Región de Coquimbo, la disponibilidad de agua es un factor central para la agricultura y para otras actividades productivas. Por eso, las precipitaciones intensas y los periodos de escasez hídrica pueden generar consecuencias diferentes.

Las lluvias pueden contribuir a recuperar las reservas de agua, pero también provocar problemas en la conectividad y en el funcionamiento de determinadas actividades si afectan caminos, infraestructura o instalaciones productivas. En sentido contrario, la falta de precipitaciones puede presionar la disponibilidad del recurso hídrico y dificultar el trabajo de los sectores que dependen de él.

Posibles diferencias entre Santiago y el norte

Para Nagel, la localización de cada fenómeno es determinante. En Santiago, menciona eventuales disrupciones en la industria de los seguros, el sector financiero o parte de la agricultura. En el norte del país, en cambio, un episodio de lluvias intensas podría repercutir en la minería.

El economista advierte que todavía no se han observado todos los efectos de El Niño sobre la economía. Por esta razón, aún es complejo anticipar qué sectores serán los más afectados y cuáles tendrán un impacto menor.

Consecuencias que pueden extenderse al comercio internacional

Los efectos económicos de los fenómenos climáticos también pueden originarse fuera de Chile. Según el académico, la escasez hídrica en otras partes del mundo puede dificultar el comercio internacional, especialmente cuando compromete rutas estratégicas para el traslado de mercancías.

El papel del canal de Panamá

Uno de los casos mencionados es el canal de Panamá. Las restricciones vinculadas con la disponibilidad de agua pueden afectar el tránsito de embarcaciones y, por esa vía, el traslado de productos que Chile importa o exporta.

Entre las posibles consecuencias se encuentran el encarecimiento de los fletes, las demoras en las entregas y la generación de cierta escasez.

Variaciones en los precios de los commodities

A estos riesgos se suma el comportamiento de los commodities, cuyos precios pueden cambiar ante modificaciones en las condiciones climáticas internacionales. Esto podría favorecer a determinados productos chilenos, aunque el resultado dependerá de las características de cada mercado.

Sequía o lluvias: el escenario más complejo

Al evaluar los posibles efectos de El Niño, Nagel considera que para una economía puede ser más perjudicial que el fenómeno se manifieste como sequía en lugar de lluvias. Sin embargo, recalca que el impacto concreto siempre estará condicionado por las características de cada territorio y por las actividades involucradas.

En Coquimbo, esta diferencia es especialmente relevante debido al peso de la disponibilidad hídrica en la producción. Aun así, las precipitaciones también pueden provocar efectos negativos cuando alcanzan una intensidad capaz de dañar la infraestructura, interrumpir la conectividad o afectar el funcionamiento de los sectores económicos.

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