Nakalos refuerza su preparación y proyecta el Va’a en Coquimbo

Nakalos refuerza su preparación y proyecta el Va’a en Coquimbo

El litoral de Coquimbo se ha transformado en un punto de encuentro para una disciplina que combina esfuerzo físico, coordinación y compañerismo.

El canotaje polinésico, conocido también como Va’a, continúa sumando personas en la zona. En ese desarrollo, el Club Manu Va’a cumple un papel impulsor, mientras su equipo femenino Nakalos se prepara para los compromisos que enfrentará antes del cierre de la temporada. La meta de sus integrantes va más allá de los resultados deportivos: también buscan que más habitantes de la región se acerquen a remar.

Preparación y coordinación sobre el agua

La bahía, la playa Peñuelas y los sectores de Guayacán y La Herradura son parte del entorno donde esta actividad ha fortalecido su presencia. El trabajo de las distintas tripulaciones contribuye a visibilizar un deporte de raíces ancestrales, que exige disciplina y una conexión permanente entre quienes comparten la embarcación.

Una nueva generación desde la comuna-puerto

Nakalos representa a una generación de deportistas que busca proyectarse desde la comuna-puerto. La tripulación está conformada por Paz González, Amanda González, Koral Chamorro, Mara Chamorro, Scarllet Martínez y Emilia Vergara, quienes trabajan para consolidar su rendimiento y responder a las exigencias de las próximas competencias.

Las jornadas de entrenamiento sirven para perfeccionar la técnica y fortalecer el desempeño colectivo. En el Va’a, el aporte de cada remadora debe acompasarse con el ritmo del grupo, por lo que la confianza, la comunicación y la constancia son esenciales para avanzar.

El viento y la neblina propios del litoral coquimbano agregan dificultades a las prácticas. Las deportistas deben adaptarse a esas condiciones y conservar la concentración, en un proceso que también les permite aprender del mar y profundizar su vínculo con la disciplina.

La trayectoria de Manu Va’a como referencia

El Club Manu Va’a inició sus actividades en el entorno de la Universidad Católica del Norte y ha construido una historia que sirve de referencia para sus nuevas tripulaciones. Entre sus antecedentes figura un segundo lugar panamericano en la categoría junior femenina en Rapa Nui, además de la clasificación de equipos locales a competencias internacionales como los Panamericanos de Brasil.

Ese recorrido representa un estímulo para Nakalos, que busca dar continuidad al trabajo del club, consolidar su presencia en las competencias y abrirse a futuras oportunidades de representación internacional.

Próximos desafíos y convocatoria a la comunidad

Antes de que finalice la temporada, el equipo proyecta participar en próximas fechas nacionales y en procesos selectivos vinculados a la Federación Chilena de Canotaje Polinésico. La preparación está orientada a llegar en buenas condiciones a esas instancias y sumar experiencia frente a otras tripulaciones del país.

Junto con sus objetivos competitivos, Manu Va’a mantiene abierta la invitación a quienes quieran conocer el deporte e incorporarse a sus entrenamientos en el borde costero. La intención es ampliar la comunidad de practicantes y acercar una actividad que reúne ejercicio, vida al aire libre y trabajo en equipo.

Para el desarrollo del canotaje polinésico en Coquimbo, esa apertura resulta fundamental. Acercar la disciplina a la comunidad y acompañar a quienes recién comienzan puede favorecer la formación de nuevas tripulaciones y dar continuidad al crecimiento deportivo.

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