Una vida marcada por la superación
De los problemas de salud a la élite
Elías Figueroa, considerado el mejor futbolista chileno de la historia y ganador en tres ocasiones consecutivas del reconocimiento al Mejor de América, cumplirá 80 años el próximo 25 de octubre. Su trayectoria comenzó durante una infancia marcada por dificultades de salud: debió usar muletas y someterse a una traqueotomía. Con el tiempo, superó esos obstáculos, disputó tres Copas del Mundo y acumuló cerca de 600 partidos.
La admiración de las grandes figuras
El recuerdo del Gol Iluminado
Conocido como La Muralla, Figueroa fue elogiado por figuras de la talla de Pelé, quien sostuvo que, si hubiera ganado un Mundial, habría sido el mejor futbolista de la historia. Franz Beckenbauer también destacó su nivel con una frase que quedó en la memoria: "Yo soy el Figueroa de Europa".
Su legado fue incorporado recientemente a la antología El gol de mi vida, de Javier Cáceres. La obra incluye el famoso Gol Iluminado, convertido por Figueroa en 1976, durante el Campeonato Brasileño.
Éxito internacional y un fuerte vínculo con Chile
Poesía, familia y formación
Aunque alcanzó reconocimiento internacional con Peñarol de Uruguay e Internacional de Porto Alegre de Brasil, el exfutbolista mantuvo siempre una relación profunda con Chile. En una entrevista con EFE, recitó un poema que había escrito en 1976 y en el que expresaba su deseo de regresar a su tierra natal para abrazar a sus padres.
Su vínculo con la escritura y la poesía también estuvo influido por su amistad con el Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda. Además, Figueroa cursó estudios de Periodismo y Leyes.
El carácter detrás de la leyenda
Una compañera durante 63 años
En el ámbito personal, uno de sus pilares ha sido su matrimonio de 63 años con Marcela Küpfer. Figueroa reconoce su compañía a lo largo de cada etapa de su carrera. Las dificultades de salud que enfrentó durante la infancia también contribuyeron a formar el carácter con el que se abrió camino en un deporte donde, especialmente en las competitivas ligas uruguaya y brasileña, se esperaba que un jugador "hablara, gritara o pegara su patadita" para ganarse el respeto.
Tres Mundiales y una identidad chilena
Un líder que nunca fue suplente
También conocido como El Kaiser, Figueroa recuerda sus primeros años profesionales en Uruguay, país que entonces era una potencia del fútbol sudamericano. Allí desarrolló la personalidad y la garra necesarias para enfrentarse a equipos como el Real Madrid y el Bayern Múnich.
En Brasil, su impacto fue tan grande que incluso recibió una propuesta para cambiar de nacionalidad y jugar por la selección de ese país. Sin embargo, la rechazó con firmeza: "nunca quise perder mi nacionalidad, defiendo mi país hasta siempre", afirmó el referente chileno.
Figueroa es el único chileno que ha participado en tres Mundiales: Inglaterra 1966, Alemania 1974 y España 1982. Nunca fue suplente durante su carrera y ejerció como capitán en varias oportunidades, incluso en un partido decisivo que disputó con una mano fracturada.
Una huella que permanece en la Región de Coquimbo
Promoción del deporte juvenil
En la Región de Coquimbo, Elías Figueroa ha impulsado el deporte entre los jóvenes a través de su corporación ¡Gol Iluminado!. Su presencia en la zona se ha reflejado en visitas a torneos de fútbol playa en La Serena y en los recuerdos de su paso por la ciudad durante la década de 1980, cuando tenía una bencinera Shell y la Avenida del Mar presentaba un aspecto diferente.
Más recientemente, su legado volvió a ser destacado mediante el famoso Gol Iluminado, que quedó inmortalizado en una antología que reúne más de 100 goles de estrellas internacionales.