Por: Martha Hecherdorsf
Hace al menos 18 años, los proyectos de los embalses Murallas Viejas y La Tranca se encontraban en etapa de factibilidad para Combarbalá. Después de distintos estudios y procesos de diseño que no terminaron en la construcción de las obras, el municipio busca reabrir la discusión ante el nivel central, considerando las lluvias recientes y las consecuencias que la prolongada sequía ha dejado en la comuna.
La alcaldesa de Combarbalá, Marta Angélica Carvajal, planteó esta solicitud en una reunión reciente con el subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda. En el encuentro también participaron concejales, representantes de regantes y organizaciones pro embalses.
La petición contempla retomar, actualizar y analizar ambas iniciativas, además de revisar los estudios complementarios, las observaciones pendientes y las necesidades de financiamiento. El objetivo es determinar si los proyectos pueden volver a avanzar y aumentar la capacidad de almacenamiento de agua de la comuna.
Desde el municipio aclararon que estas gestiones no implican el inicio inmediato de las obras. La intención es generar las condiciones para que Murallas Viejas y La Tranca sean nuevamente evaluados y se establezcan sus posibilidades concretas de desarrollo.
“No podemos esperar otra sequía: llegó el momento de retomar Murallas Viejas y La Tranca”, afirmó Carvajal.
La alcaldesa agregó que la solicitud no corresponde solo a una iniciativa municipal, sino también a una demanda de habitantes y productores de los sectores rurales.
La importancia de almacenar el agua
Carvajal vinculó la necesidad de reactivar los proyectos con las precipitaciones registradas durante este año. A su juicio, los períodos de mayor disponibilidad del recurso deben estar acompañados por infraestructura que permita almacenarlo y utilizarlo durante futuros ciclos secos.
“Cuando el agua llega, tenemos que tener dónde guardarla. No podemos verla pasar y después, cuando regresen los años secos, volver a lamentarnos porque no fuimos capaces de aprovecharla”, manifestó.
La jefa comunal sostuvo además que la falta de seguridad hídrica tiene efectos sociales, especialmente en localidades donde pequeños agricultores y crianceros dependen directamente del agua para mantener sus actividades productivas.
En la misma línea, el seremi de Agricultura, Vicente Cortés, destacó el aporte que los embalses pueden realizar a la seguridad del sector agrícola regional.
“Contar con infraestructura como los embalses es fundamental para el desarrollo de la agricultura en nuestra región, porque nos permite captar, almacenar y disponer de agua para asegurar las temporadas de riego”, señaló Cortés.
La autoridad regional explicó que esa función quedó demostrada tras el sistema frontal de julio, cuando los embalses existentes permitieron guardar parte de las aguas generadas por las precipitaciones y aumentar las reservas disponibles para las futuras temporadas agrícolas.
Gestiones ante el Gobierno
Aún está pendiente conocer cuál es el estado técnico y administrativo de Murallas Viejas y La Tranca, así como los antecedentes que deberían actualizarse para que las iniciativas puedan continuar su tramitación. El Ovallino consultó estos aspectos al Ministerio de Obras Públicas de la Región de Coquimbo, pero no obtuvo respuesta al cierre de la edición.
Mientras se esperan esas definiciones, la Municipalidad de Combarbalá continuará buscando respaldo para ambos proyectos. Carvajal anunció que este viernes viajará nuevamente a Santiago para reunirse con el ministro de Agricultura, instancia en la que espera abordar la importancia de las obras para los pequeños productores y el futuro productivo de la comuna.
El municipio también pretende que Murallas Viejas y La Tranca sean incorporados a la planificación presupuestaria de 2027. Sin embargo, hasta ahora no se ha precisado qué etapa de las iniciativas podría eventualmente recibir recursos.