El líder de Topos de Chile, Francisco Lermanda, denunció que su equipo de rescatistas ha sido objeto de reiterados controles por parte de militares venezolanos mientras participa en la búsqueda de sobrevivientes tras los dos terremotos que afectaron a Venezuela. Según afirmó, los procedimientos se justifican bajo la sospecha de que los integrantes de la brigada podrían ser “espías”, una situación que —de acuerdo con su relato— ha dificultado el trabajo de los equipos internacionales desplegados en la emergencia. Hasta ahora, las autoridades venezolanas no se han pronunciado sobre la denuncia.
“Un militar se metió en la zona de desastre para pedir documentos”
Lermanda calificó como especialmente grave un episodio ocurrido durante las operaciones de rescate. “Un militar se metió en la zona de desastre, donde está nuestra gente metida en túneles, para pedirle los documentos”, señaló. El hecho, relató, se produjo mientras voluntarios de la brigada trabajaban en sectores de alto riesgo, removiendo escombros y excavando en busca de personas con vida. La irrupción, según su testimonio, interrumpió una maniobra en curso en un entorno de extrema fragilidad, donde cada segundo y cada movimiento coordinado son determinantes para la seguridad de rescatistas y posibles sobrevivientes.
El líder de Topos de Chile describió el contexto como uno en el que la precisión, el silencio operativo y el control de la escena resultan esenciales. Cualquier ingreso no previsto a zonas críticas puede alterar la evaluación de riesgos y forzar una pausa en los trabajos, lo que impacta directamente en los tiempos de respuesta y en la efectividad de las labores.
Controles reiterados y sospechas de espionaje
De acuerdo con Lermanda, los controles de identidad comenzaron desde la llegada del equipo al país y se han repetido en distintas oportunidades. Relató, además, que una integrante de la brigada decidió encarar a uno de los uniformados ante la frecuencia de las fiscalizaciones: “Oye amigo, tú me has pedido mis documentos al menos cinco veces en los días que tenemos aquí y ya tú me conoces. ¿Por qué lo haces?”, le habría planteado la voluntaria.
Según la versión del rescatista chileno, el militar respondió: “Porque nosotros tenemos órdenes de chequearlos cada cierto tiempo porque ustedes pueden ser espías yanquis o de Chile”. Para Lermanda, ese tipo de argumentación no solo introduce una tensión adicional en terreno, sino que instala un clima de desconfianza que complica la coordinación entre personal local e internacional en medio de una emergencia compleja.
Impacto en las labores de búsqueda y en la coordinación internacional
El dirigente de Topos de Chile sostuvo que la dinámica de controles reiterados ha dificultado el trabajo de los equipos extranjeros que colaboran en la emergencia. En operaciones de búsqueda y rescate urbano, la continuidad operativa, la delimitación de zonas críticas y la comunicación fluida entre brigadas y autoridades son componentes clave. Cuando se interrumpe una cadena de trabajo ya establecida —por ejemplo, para exigir documentación en mitad de una maniobra— se generan tiempos muertos y riesgos de descoordinación.
En ese sentido, Lermanda subrayó que el objetivo de los equipos internacionales es aportar capacidades técnicas y reforzar los esfuerzos locales, siempre dentro de los marcos de seguridad definidos en la escena. Desde su perspectiva, la reiteración de fiscalizaciones en momentos sensibles de la operación diluye el foco principal: localizar y rescatar sobrevivientes de manera segura y oportuna.
Topos de Chile busca visibilizar obstáculos en medio de la emergencia
Ante el escenario descrito, Lermanda explicó que decidió hacer pública la situación con el propósito de visibilizar las dificultades que, según él, enfrentan algunas brigadas internacionales en terreno. Con ello, busca advertir sobre la necesidad de garantizar condiciones que permitan el desarrollo ininterrumpido de maniobras complejas que requieren concentración, disciplina y tiempos de respuesta acotados.
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades venezolanas sobre los hechos denunciados. En este contexto, el equipo chileno insiste en la importancia de que las labores humanitarias se desenvuelvan sin interferencias que pongan en riesgo a rescatistas y a las personas aún atrapadas bajo estructuras colapsadas.
Otro caso: pedido en transmisión en vivo a Topos Azteca
Las declaraciones de Lermanda se conocieron pocos días después de otra denuncia, esta vez realizada por Héctor Méndez, integrante de Topos Azteca. Según relató el rescatista mexicano, una periodista de un medio estatal venezolano le habría solicitado, durante una transmisión en vivo, que agradeciera a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro. Este episodio, según su versión, también ocurrió en el contexto de las labores de rescate posterior a los terremotos.
Ambos relatos se inscriben en un clima de alta presión y sensibilidad pública, donde el interés informativo y las necesidades operativas de los equipos de emergencia deben encontrar un equilibrio. Los rescatistas han enfatizado que el foco se mantiene en la búsqueda de personas con vida y en la estabilización de zonas de riesgo, tareas que demandan concentración y protocolos claros.
Las tareas continúan: prioridad en la localización de sobrevivientes
Pese a los contratiempos señalados, brigadas internacionales y equipos locales continúan trabajando en las áreas más afectadas, con esfuerzos centrados en la localización de sobrevivientes entre edificios colapsados. En estas condiciones, la coordinación entre voluntarios, personal especializado y autoridades es crucial para asegurar rutas de acceso, definir perímetros seguros y administrar recursos.
La labor en campo, por su propia naturaleza, se adapta minuto a minuto a las variaciones del terreno y a la información que surge desde los puntos de búsqueda. En ese marco, la eliminación de interferencias y la claridad en los roles resultan determinantes para sostener la eficacia del operativo.
Reflexión informativa final: Las denuncias de Topos de Chile y Topos Azteca evidencian tensiones entre la urgencia humanitaria y los controles en un escenario crítico. Mientras se espera una respuesta oficial, los testimonios ponen sobre la mesa la necesidad de afinar la coordinación y de priorizar condiciones de trabajo que resguarden la seguridad y la continuidad operativa. El desafío inmediato sigue siendo el mismo: salvar vidas en un entorno cambiante, donde cada minuto cuenta y donde la cooperación efectiva es la herramienta más valiosa.
Quiénes son y cómo operan las brigadas de topos
Topos de Chile y Topos Azteca son brigadas de voluntarios especializadas en búsqueda y rescate urbano. Su labor se concentra en la intervención de estructuras colapsadas tras desastres, con equipos que suelen trabajar en binomios o células, siguiendo metodologías que privilegian la evaluación de riesgos, el avance por capas de escombros y la comunicación permanente. Su filosofía de operación descansa en la coordinación con mandos locales, el respeto por los perímetros de seguridad y la puesta en común de información táctica para optimizar los tiempos de respuesta.
Protocolos en emergencias: control, acceso y seguridad
En escenarios de desastre, el control de credenciales y la identificación del personal en terreno forman parte de las medidas habituales de seguridad. A la par, los protocolos recomiendan minimizar interrupciones durante maniobras críticas y mantener cadenas de mando claras para reducir riesgos. El equilibrio entre verificación y fluidez operativa resulta esencial: asegurar que solo personal autorizado ingrese a zonas rojas, sin afectar la continuidad de búsquedas que, por su naturaleza, exigen silencio, precisión y plena concentración de los equipos desplegados.