La suspensión de clases en el Liceo Industrial Chileno Alemán de Frutillar (LICHAF) escaló durante las últimas horas, luego de que la autoridad sanitaria decretara la prohibición de funcionamiento del establecimiento por la detección de fecas de roedores y murciélagos en distintos sectores del recinto. La medida, que se suma a otras contingencias sanitarias registradas en la comuna de Frutillar, activó reuniones de emergencia entre autoridades locales, representantes del liceo y el Servicio Local de Educación Pública Llanquihue (SLEP), en un contexto de creciente alerta por la seguridad sanitaria en espacios educativos.
Prohibición de funcionamiento en el LICHAF tras hallazgos sanitarios
La situación se agravó tras una fiscalización de la Seremi de Salud de Los Lagos al interior del LICHAF. De acuerdo con la inspección, se constató la presencia de fecas de roedores y murciélagos en diversos espacios del establecimiento, además de otras observaciones sanitarias. A raíz de ello, la autoridad resolvió iniciar un sumario sanitario y decretar la prohibición de funcionamiento mientras se ejecutan las medidas correctivas exigidas. Esta decisión implica la continuidad de la suspensión de actividades lectivas hasta que el recinto cumpla con los estándares establecidos por la autoridad de salud, que se mantendrá monitoreando las acciones de limpieza, control de plagas, reparación de eventuales focos de riesgo y resguardo de las condiciones mínimas de higiene.
Más de 500 estudiantes sin clases y preocupación por el calendario
El alcalde Javier Arismendi sostuvo una reunión con el director del liceo, Cristian Santibáñez, para evaluar el impacto del cierre temporal en más de 500 estudiantes de enseñanza media técnico profesional. Desde el municipio expresaron preocupación por la interrupción del proceso formativo y las implicancias que podría acarrear en el calendario académico. En este tipo de recintos, donde las actividades prácticas y de taller son centrales, cada jornada sin clases puede repercutir en la planificación pedagógica y en la continuidad de los aprendizajes. La administración comunal enfatizó que el objetivo es retomar las clases con seguridad y previsibilidad, evitando reprogramaciones que tensionen aún más el año escolar.
Fiscalización de la Seremi de Salud de Los Lagos y medidas en curso
Según explicó la seremi de Salud, Evelyn Brintrup, durante la inspección se verificó la presencia de fecas de roedores y murciélagos en distintos espacios del liceo, además de otras observaciones. Con base en esos hallazgos se ordenó el inicio de un sumario y la prohibición de funcionamiento. En paralelo, continúan las labores de revisión sanitaria y adecuación de los espacios para corregir riesgos y cumplir con los requerimientos. En estos procesos, la desratización, la selladura de puntos de ingreso de fauna, la sanitización de superficies y la disposición segura de residuos suelen ser medidas clave, junto con la verificación posterior por parte de la autoridad para evaluar una eventual reapertura.
Episodios similares en otros recintos de Frutillar
La contingencia del LICHAF no es aislada. En los últimos días, el Liceo Ignacio Carrera Pinto también debió suspender clases por situaciones similares, mientras que el Jardín Infantil Frutillita mantiene suspensión de actividades debido a emanación de gases. Esta seguidilla de episodios encendió alertas entre apoderados, estudiantes y autoridades, que observan un escenario complejo en parte de la infraestructura educativa administrada por el SLEP Llanquihue. La reiteración de problemas en establecimientos de distinta naturaleza y nivel formativo refuerza la necesidad de diagnósticos integrales y protocolos preventivos oportunos que impidan la recurrencia de incidentes y la afectación del derecho a la educación en condiciones seguras.
Municipalidad exige medidas urgentes y coordinación con el SLEP
Frente al panorama, el alcalde Javier Arismendi expresó su preocupación por la reiteración de contingencias y aseguró que el municipio colaborará en las labores de mitigación y recuperación de espacios. Desde la alcaldía realizaron un llamado a acelerar las medidas preventivas y correctivas necesarias para garantizar condiciones seguras para estudiantes, docentes y asistentes de la educación. La coordinación con el SLEP Llanquihue y con los equipos directivos de los recintos aparece como un eje central para priorizar la ejecución de trabajos, asegurar monitoreos permanentes y resguardar las condiciones sanitarias, con la finalidad de evitar nuevas interrupciones del proceso educativo y resguardar la salud de toda la comunidad escolar.
El establecimiento prepara actualización y continúan las labores sanitarias
Desde el Liceo Industrial Chileno Alemán de Frutillar informaron que durante este viernes 15 de mayo se entregará información actualizada sobre el estado del establecimiento y las medidas adoptadas, tanto a funcionarios como a estudiantes. Mientras tanto, se desarrollan las labores de revisión y adecuación exigidas por la autoridad de salud para evaluar una eventual reapertura. El cumplimiento de las exigencias y la verificación posterior de la Seremi serán determinantes para definir los pasos a seguir y el restablecimiento de la actividad académica. La comunidad educativa espera claridad respecto de los plazos y lineamientos, así como certezas sobre la seguridad de los espacios que se habiliten.
Aspectos clave del proceso sanitario
La prohibición de funcionamiento es una herramienta sanitaria que se aplica cuando se identifican riesgos que comprometen la seguridad de la comunidad. Su vigencia se mantiene hasta que el establecimiento subsane las observaciones y la autoridad verifique el cumplimiento de las medidas. En este caso, se informó el inicio de un sumario sanitario y la necesidad de ejecutar acciones correctivas. La meta es restituir condiciones adecuadas de higiene y control de vectores, evitar rebrotes de contaminación y certificar la inocuidad de los espacios antes de autorizar el retorno a las actividades.
Lo que viene para la comunidad educativa
A corto plazo, se esperan definiciones sobre el estado de las instalaciones y los avances de las tareas sanitarias. La entrega de información desde el establecimiento, la coordinación con el municipio y el SLEP Llanquihue, y el seguimiento de la Seremi de Salud de Los Lagos serán claves para proyectar el calendario académico y el retorno seguro. En paralelo, apoderados y estudiantes mantienen la atención en la implementación efectiva de medidas que prevengan nuevos episodios, con la expectativa de recuperar la normalidad en condiciones que prioricen la salud.
La sucesión de incidentes en establecimientos de Frutillar evidencia la urgencia de reforzar la prevención y el mantenimiento sanitario en la infraestructura escolar. Mientras el LICHAF avanza en las acciones exigidas por la autoridad y se alistan actualizaciones para la comunidad, el foco está puesto en asegurar espacios libres de riesgos y en sostener el proceso educativo sin nuevas interrupciones. El desafío inmediato es equilibrar la celeridad en el restablecimiento de las clases con el cumplimiento estricto de las exigencias sanitarias, de modo que el retorno ocurra con garantías para estudiantes, trabajadores y familias.