El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, intensificó el cruce de declaraciones con Chile al lanzar nuevas y severas críticas contra el Presidente electo José Antonio Kast, a quien calificó directamente como “nazi”. Las expresiones, difundidas en la red social X, llegan pese a que el Gobierno chileno ya había enviado una nota de protesta diplomática por afirmaciones anteriores del mandatario colombiano tras los comicios en ese país.
En su mensaje, Petro sostuvo que el resultado electoral en Chile no representa un triunfo de la derecha tradicional, sino de la “extrema derecha”, a la que asocia con el fascismo en América Latina. “Lo que ha ganado en Chile no es la derecha, no se confundan; lo que ha ganado es la extrema derecha, que en Latinoamérica es simple y puro fascismo”, afirmó. El mandatario fue más allá al señalar que ese sector político “son nazis y no solo franquistas”, acusándolo también de no arrepentirse de hechos históricos vinculados a genocidios.
Un mensaje en X que reaviva la controversia
Las nuevas declaraciones de Petro, difundidas en X, no solo ratifican su diagnóstico político sobre el panorama chileno, sino que lo intensifican en términos y calificaciones. El presidente colombiano insistió en que el reciente resultado en Chile no debe interpretarse como la reafirmación de una corriente conservadora convencional, sino como la victoria de una variante que define como “extrema derecha”. De acuerdo con su planteamiento, en el contexto latinoamericano esta corriente encarna expresiones de fascismo, una etiqueta que elevó el tono del debate bilateral y que ha potenciado la repercusión pública de sus palabras.
El énfasis del mandatario colombiano en el carácter ideológico del triunfo electoral en Chile se inscribe en una lectura que, según su propia formulación, excede lo partidista o coyuntural para instalarse en el terreno de las definiciones históricas y morales. Con ello, el cruce discursivo entre ambos países adquirió una dimensión que rebasa el intercambio de matices políticos para internarse en calificativos de alto impacto simbólico.
Asociaciones con el fascismo y alusión a “nazis”
El punto de mayor fricción fue la acusación directa de Petro, quien aseguró que el sector político que identifica en Chile “son nazis y no solo franquistas”. Además, vinculó esa caracterización con la falta de arrepentimiento ante episodios históricos ligados a genocidios. La frase, por su contundencia, remarca una de las intervenciones más duras de un jefe de Estado extranjero contra un presidente electo chileno desde el retorno a la democracia, según la valoración que se desprende del propio tenor del mensaje.
Este tramo del pronunciamiento añade una capa más de tensión al intercambio, pues el señalamiento no solo cuestiona orientaciones programáticas o decisiones de política pública, sino que interpela de manera frontal la identidad ideológica atribuida por Petro a sus interlocutores en Chile. La calificación, por su peso histórico y ético, aviva el debate público en ambos países y alimenta la controversia diplomática que ya se había abierto con anterioridad.
Señalamientos sobre violencia, miedo y desinformación
En el mismo mensaje, el mandatario colombiano profundizó sus acusaciones al señalar que el miedo sería una herramienta central de esa corriente política, pero no la única. Según su afirmación, “su instrumento no es solo el miedo”, y añadió que también recurrirían a la violencia. En ese marco, realizó imputaciones sin aportar pruebas directas, al sostener que “colocan bombas ellos mismos” y que habría colaboración de narcotraficantes.
Asimismo, Petro comparó estas prácticas con las técnicas de propaganda atribuidas al ministro nazi Joseph Goebbels, acusando una estrategia sistemática de desinformación orientada a construir realidades políticas favorables. “Aprendieron de Goebbels a mentir permanentemente para que la sociedad les crea”, escribió. Con estas alusiones, el presidente colombiano articuló un marco interpretativo que combina acusaciones de violencia política, manejo del temor social y manipulación informativa.
Nota de protesta y evaluación en Santiago
Las palabras de Petro se conocen pocos días después de que el Gobierno chileno enviara una carta de protesta formal por declaraciones previas del mismo mandatario a raíz del resultado electoral en Chile. Pese a aquella señal diplomática, el presidente colombiano mantuvo y profundizó su postura pública. El episodio, por tanto, se inscribe en una secuencia de manifestaciones y respuestas oficiales que, lejos de atenuarse, han escalado a partir de los últimos mensajes en X.
Desde el entorno del Presidente electo José Antonio Kast, hasta ahora no se ha difundido una respuesta directa a este último pronunciamiento. En paralelo, la Cancillería chilena evalúa los pasos a seguir, en un contexto de creciente exposición mediática y de presión para definir el tratamiento institucional del caso.
Debate público y acusaciones de injerencia
La tensión diplomática ya ha generado reacciones tanto en el ámbito político como en las redes sociales, donde se multiplican las lecturas sobre el sentido y el impacto de estas afirmaciones. Dentro de ese abanico de respuestas, algunos sectores califican lo ocurrido como una injerencia impropia en asuntos internos, un rótulo que acentúa el contraste entre el tono de las declaraciones y las expectativas sobre la prudencia discursiva entre Estados.
El cruce se despliega, así, en al menos dos planos: el institucional —marcado por la nota de protesta diplomática y la deliberación sobre los próximos pasos— y el simbólico, donde el peso de los términos empleados por Petro y su alcance histórico intensifican el debate. En ese doble registro, el episodio no solo involucra a las Cancillerías, sino que también ordena posiciones en la esfera pública, fragilizando los márgenes de ambigüedad que suelen rodear este tipo de controversias.
Frases textuales destacadas del mensaje de Petro
“Lo que ha ganado en Chile no es la derecha, no se confundan; lo que ha ganado es la extrema derecha, que en Latinoamérica es simple y puro fascismo”.
“Son nazis y no solo franquistas”.
“Su instrumento no es solo el miedo”.
“Colocan bombas ellos mismos”.
“Aprendieron de Goebbels a mentir permanentemente para que la sociedad les crea”.
Lo que queda pendiente por definir
— Respuesta oficial del entorno del Presidente electo José Antonio Kast, que no se ha pronunciado directamente ante el último mensaje.
— Decisiones de la Cancillería chilena, que continúa evaluando los pasos a seguir frente a una tensión diplomática en ascenso.
En suma, el episodio transita entre la estridencia de las calificaciones y la cautela de las respuestas institucionales. Mientras el presidente Gustavo Petro reafirma y profundiza su diagnóstico sobre la “extrema derecha” en Chile, las autoridades chilenas optan por la vía formal de la protesta diplomática y el análisis de escenarios. La ausencia —por ahora— de una réplica directa por parte del equipo de José Antonio Kast y la evaluación en curso por la Cancillería mantienen abierto un cuadro en el que cada palabra pesa y cada gesto será leído en clave de relación bilateral. La evolución de esta disputa verbal dependerá de si las partes deciden sostener el pulso público o encauzar el disenso mediante los canales diplomáticos ya activados.