Producción de cobre de Antofagasta Minerals disminuye un 1,6% en 2025, mientras que la de oro y molibdeno crece a dos dígitos.

Antofagasta Minerals, el brazo minero del prominente grupo Luksic, ha cerrado el año 2025 con resultados que, aunque reflejan una ligera caída en la producción de cobre, generan optimismo ante el futuro del sector. Con un total de 653.700 toneladas de cobre fino producidas, la compañía reportó una disminución del 1,6% en comparación con el año anterior. Esta cifra se encuentra en el piso de su rango de proyección para el ejercicio, que oscilaba entre 650.000 y 700.000 toneladas, y se alinea con lo que la propia empresa había pronosticado anteriormente.

Un cuarto trimestre sólido

Durante el último trimestre de 2025, Antofagasta Minerals logró una producción de 177.000 toneladas de cobre, un aumento del 9,4% en relación con el trimestre anterior. Iván Arriagada, CEO de la compañía, expresó su satisfacción por el desempeño del cuarto trimestre, elogiando la consistencia en materia de seguridad y el notable incremento en la producción de cobre. Arriagada también destacó que la disciplina en la gestión de costos ha sido crucial para el éxito en este periodo, logrando una reducción del 27% en los costos directos netos anuales, alcanzando los 1,19 dólares por libra, el nivel más bajo registrado en cinco años.

Desempeño divisional variado

Al profundizar en los resultados divisionales de 2025, se observan variaciones significativas. En Los Pelambres, la producción total alcanzó 295.300 toneladas, lo que representa una caída del 8% respecto a 2024, debido a la disminución en la calidad del mineral y las actividades de mantenimiento. Por otro lado, el Distrito Centinela, que incluye tanto concentrados como cátodos, reportó una producción de 240.400 toneladas, un incremento del 7,4% comparado con el año anterior, gracias a un balance entre un aumento del 43% en la producción de concentrados y una disminución del 35% en cátodos. La mina Antucoya reportó 81.200 toneladas, con un crecimiento interanual del 1%, mientras que Zaldívar cerró con 36.700 toneladas, marcando una baja del 8,5%.

Oro y molibdeno: un destello de crecimiento

Un aspecto destacado en los resultados de 2025 fue el rendimiento de otros metales, especialmente el oro y el molibdeno. Antofagasta Minerals cerró el año con una producción de 211.300 onzas de oro, un notable aumento del 13% en comparación con 2024. Este incremento fue impulsado por un mejor desempeño tanto en los concentrados de Centinela como en Los Pelambres. En el cuarto trimestre, la producción de oro también mostró un crecimiento significativo, aumentando un 23% respecto al trimestre anterior.

En cuanto al molibdeno, la producción alcanzó las 15.800 toneladas, experimentando un impresionante aumento del 48% durante el año. Este crecimiento fue atribuido al incremento en la producción de Los Pelambres y en Centinela Concentrados, donde en el último trimestre se produjeron 4.400 toneladas, un 13% más que en el trimestre anterior.

Proyecciones alentadoras para 2026

A medida que Antofagasta Minerals mira hacia el futuro, se proyecta que la producción de cobre para 2026 se mantenga en un rango entre 650.000 y 700.000 toneladas, con la expectativa de un aumento gradual en Los Pelambres debido a una mejora en la calidad del mineral. Las proyecciones son optimistas, impulsadas por un crecimiento continuo en la demanda de cobre, que se ve favorecida por la electrificación y las necesidades de tecnología moderna en un contexto de oferta restringida.

Además, se estima que la producción de subproductos debería situarse entre 215.000 y 235.000 onzas de oro y entre 12.500 y 14.000 toneladas de molibdeno.

Inversiones estratégicas en crecimiento

Respecto a los planes de inversión, Iván Arriagada mencionó que el desembolso previsto para el año alcanza los 3.400 millones de dólares. Esta cifra refleja las actividades relacionadas con proyectos de expansión en Centinela y Los Pelambres, así como el desarrollo del rajo Encuentro Sulfuros en Centinela. El CEO también señaló que se sigue avanzando en la construcción de estos proyectos, incluyendo una nueva planta concentradora en Minera Centinela que se espera entre en operación en 2027.

Adicionalmente, en Minera Zaldívar, se llevan a cabo estudios para asegurar un suministro de agua sostenible más allá de 2028, con expectativas de que el directorio tome decisiones relacionadas este año.

Reflexión final

A pesar de los desafíos que presenta el sector minero, Antofagasta Minerals ha demostrado su capacidad para adaptarse y minimizar costos, mientras mantiene una producción competitiva. Con perspectivas favorables para 2026 y un compromiso claro con la inversión en infraestructura y desarrollo de proyectos, la empresa se posiciona para aprovechar la creciente demanda de cobre y sus subproductos en un mercado cambiante. Esto no solo asegura la viabilidad futura de la compañía, sino que también puede tener un impacto significativo en la economía chilena en su conjunto.

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