UCN y GORE impulsan un modelo para ordenar las trayectorias laborales del turismo en Coquimbo

UCN y GORE impulsan un modelo para ordenar las trayectorias laborales del turismo en Coquimbo

Una hoja de ruta para el desarrollo laboral

Un copero puede avanzar hacia los puestos de cocinero, jefe de partida y, con el tiempo, llegar a ser chef ejecutivo. Sin embargo, ese recorrido profesional no siempre está definido ni reconocido formalmente. Para abordar esta brecha, el proyecto Formación y Gobernanza para el Turismo Sostenible, ejecutado por la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado por el Gobierno Regional (GORE), trabaja en un modelo que ordena las trayectorias laborales de la hotelería y la gastronomía.

La iniciativa se desarrolla en las Zonas de Interés Turístico (ZOIT) de la Región de Coquimbo y vincula las distintas etapas de crecimiento laboral con alternativas de capacitación y certificación de competencias, con la participación de diversos actores del sector.

Más oportunidades para quienes trabajan en turismo

El gobernador de la Región de Coquimbo, Cristóbal Juliá de la Vega, planteó que el crecimiento del turismo debe traducirse no solo en un aumento de visitantes, sino también en más oportunidades para las personas que se desempeñan en esta industria. En ese sentido, explicó que el financiamiento del GORE al proyecto, junto con la UCN, busca convertir la experiencia acumulada por los trabajadores en opciones concretas de capacitación, certificación de competencias y desarrollo profesional.

La autoridad añadió que quienes llevan años trabajando en gastronomía y hotelería deben acceder a posibilidades reales de progreso, lo que contribuiría a fortalecer el empleo, la calidad de los servicios y el desarrollo turístico regional.

Un sector relevante, pero con alta informalidad

El proyecto parte de un diagnóstico que reconoce la importancia de la actividad para el empleo regional, pero también las dificultades para transformar la experiencia laboral en desarrollo profesional. En la Región de Coquimbo, el alojamiento y los servicios de comida concentran cerca del 4% del empleo regional y presentan un alto nivel de informalidad laboral.

Karla Soria Barreto, directora del proyecto, explicó que una persona podía pasar diez años trabajando detrás de una barra sin que sus conocimientos fueran certificados. De ese modo, aunque el trabajo existía, permanecía invisible para el sistema.

Una ruta que comienza en los oficios

El diagnóstico identificó diferencias entre la formación disponible y las necesidades de las empresas, especialmente en los puestos que mantienen contacto directo con los turistas. Entre ellos se encuentran garzones, bármanes, cocineros, anfitriones, camareras o mucamas y recepcionistas, además de otras ocupaciones.

Ocho etapas para ordenar las trayectorias

A partir de esa información se elaboró un modelo metodológico de ocho etapas. Hasta ahora, ya se han completado las cuatro primeras:

  • Identificar las ocupaciones críticas.
  • Asociarlas con perfiles laborales.
  • Ubicarlas en niveles de cualificación.
  • Modelar las trayectorias laborales.

El resultado permite organizar los oficios dentro de una ruta de crecimiento profesional y relacionarlos con las capacidades que deben desarrollarse en cada nivel.

Ejemplos de avance en gastronomía y alojamiento

En el área de gastronomía, el recorrido puede comenzar como copero o anfitrión, continuar como cocinero o bartender, avanzar a jefe de partida o maitre y culminar en el cargo de chef ejecutivo.

Para el sector de alojamiento, la ruta contempla avanzar desde camarera o mucama hacia los puestos de recepcionista, gobernanta y, finalmente, dirección hotelera.

El papel de ChileValora

El modelo también incorpora la certificación de competencias a través de ChileValora. Esta institución pública reconoce formalmente los conocimientos y habilidades que una persona posee para realizar su trabajo, incluso cuando fueron adquiridos fuera de la educación formal.

Validación con empresas y actores regionales

La propuesta se encuentra en proceso de validación con empresarias y empresarios del Valle del Elqui y de Pichidangui-Quilimarí, quienes han manifestado interés en contar con rutas de formación y reconocimiento para sus trabajadores.

Expectativas entre los empleadores

Irma Ávalos Álvarez, propietaria de Cabañas Montañas de Elqui, en Paihuano, destacó la importancia de proyectar la formación profesional de quienes trabajan como mucamas o garzones. Según señaló, se trata de personas con amplia experiencia que han contribuido a elevar el nivel de sus cabañas, por lo que resulta relevante otorgar el reconocimiento correspondiente a esos oficios mediante la certificación de ChileValora.

Por su parte, Jessica Barahona Roco, presidenta de la Red Rural de Turismo del Valle de Quilimarí, de Los Vilos, valoró la posibilidad de capacitar tanto a las trabajadoras y trabajadores como a las personas que emplean. También manifestó su satisfacción y agradecimiento por la oportunidad que ofrece la iniciativa.

Participación del comité técnico regional

La validación del modelo también considera al comité técnico regional, integrado, entre otros actores, por SERNATUR, los municipios de las ZOIT, CRDP y el programa Transforma Turismo de Corfo.

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