Una infraestructura digital cada vez más esencial
Las redes de telecomunicaciones, los centros de datos, los servicios en la nube y las plataformas digitales sostienen una parte creciente de la actividad económica y de los servicios esenciales en Chile. Esta dependencia tecnológica hace necesario contar con sistemas capaces de enfrentar incidentes sin poner en riesgo la continuidad de sus operaciones.
Ante este escenario, la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI A.G.) plantea que la ciberseguridad y la resiliencia deben ser componentes centrales del desarrollo de la infraestructura digital crítica del país.
La seguridad debe incluir respuesta y recuperación
Claudio Anabalón, vicepresidente de la Mesa de Conectividad e Infraestructura de ACTI, explicó que la disponibilidad permanente de numerosos servicios obliga a ampliar la mirada sobre la seguridad. A su juicio, no basta con prevenir ataques: también es necesario contar con capacidades para responder ante incidentes, recuperar la operación y reducir sus efectos sobre las personas y las organizaciones.
El balance de la ANCI
El primer balance anual de la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI) indicó que, al cierre de 2025, más de 3.250 instituciones se encontraban inscritas en su plataforma y que se habían recibido más de 400 reportes de incidentes.
Además, desde marzo de 2025, las organizaciones que prestan servicios esenciales tienen la obligación de informar a la ANCI aquellos incidentes considerados de impacto significativo.
Medidas para sostener la continuidad operacional
En redes y sistemas que funcionan de manera permanente, la resiliencia requiere una combinación de herramientas y procedimientos que permitan mantener disponibles los servicios frente a una interrupción.
- Monitoreo continuo de redes y sistemas.
- Redundancia de redes para reducir los efectos de una falla.
- Respaldo energético para sostener la operación.
- Protocolos de recuperación ante incidentes.
- Mecanismos de respuesta que permitan actuar oportunamente.
Un ecosistema tecnológico interconectado
El desafío aumenta a medida que la infraestructura tecnológica se vuelve más interdependiente. Las redes de telecomunicaciones, los centros de datos, los servicios cloud y las plataformas digitales operan como parte de un mismo ecosistema. Por ello, una falla o un incidente puede extender sus consecuencias más allá del sistema que fue afectado inicialmente.
Del marco regulatorio a las capacidades concretas
En Chile, esta situación coincide con la implementación de la Ley Marco de Ciberseguridad y con el aumento de la dependencia de la infraestructura digital. Para ACTI, el reto consiste en avanzar desde la regulación hacia capacidades concretas de prevención, detección, respuesta y recuperación.
La asociación también plantea que se requiere una coordinación más estrecha entre las empresas, los proveedores tecnológicos y los organismos públicos para fortalecer la protección de los servicios esenciales.
Seguridad incorporada desde el diseño
Anabalón sostuvo que la infraestructura y la ciberseguridad no deben abordarse por separado. Según explicó, las decisiones adoptadas en el presente acompañarán al país durante años, por lo que la seguridad debe incorporarse desde el origen de la arquitectura, junto con la capacidad de respuesta, recuperación y continuidad operacional.