La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó cuatro análisis de sangre que podrían facilitar una identificación más temprana del Alzheimer. El avance es especialmente relevante porque, hasta hace poco, la confirmación definitiva de la enfermedad se realizaba después de la muerte, mediante la detección de placas de amiloide en el tejido cerebral.
En la actualidad, los especialistas combinan entrevistas, pruebas cognitivas e imágenes del cerebro para evaluar a los pacientes. Sin embargo, estos procedimientos pueden ser subjetivos, invasivos o costosos. Los nuevos exámenes ofrecen una alternativa más accesible para apoyar el diagnóstico en personas que ya presentan señales de deterioro cognitivo.
El doctor Eric Reiman, director ejecutivo emérito del Instituto Banner de Alzheimer, en Phoenix, calificó el momento como decisivo para la investigación y el tratamiento. En declaraciones a la revista Time, afirmó: «Vamos a empezar a personalizar el cuidado del Alzheimer de manera similar al cáncer, donde podemos informar el diagnóstico, el pronóstico y la etapa de la enfermedad».
Qué detecta cada prueba
El primer examen pertenece a Fujirebio y fue autorizado en mayo de 2025. La prueba calcula la proporción entre una forma de beta amiloide y una forma de tau, dos proteínas relacionadas con la presencia de placas en el cerebro. Su principal limitación es que necesita equipos especializados, por lo que no está disponible de manera generalizada en todos los laboratorios.
En octubre de 2025, la FDA aprobó un segundo análisis desarrollado por Roche. Este identifica una variante de la proteína tau asociada con la acumulación de amiloide. Además, se convirtió en el primer análisis de sangre para Alzheimer que puede ser solicitado por médicos generales con el objetivo de descartar la enfermedad.
Los dos exámenes más recientes recibieron autorización en agosto. Uno de ellos es PrecivityAD2, desarrollado por C2N, que emplea espectrometría de masas para entregar un puntaje de probabilidad sobre la existencia de placas amiloides.
PrecivityAD2 se distingue porque fue estudiado en personas más jóvenes con antecedentes familiares de Alzheimer. También es el primer examen autorizado para utilizarse a partir de los 40 años en pacientes con problemas cognitivos. Las otras pruebas suelen estar destinadas a personas de 50 años o más. Joel Braunstein, cofundador y director ejecutivo de C2N, sostuvo: «Debido a la capacidad de identificar a personas que representan las etapas más tempranas del proceso de la enfermedad, ahora tenemos la oportunidad de ofrecer un diagnóstico temprano».
El cuarto análisis es Elecsys ptau217, también de Roche. Su objetivo es detectar una forma modificada de la proteína tau que aparece cuando se acumula amiloide. Thomas Wisniewski, director del Centro de Investigación de Alzheimer de NYU Langone Health, lo describió como el «más útil» y el que tiene «la mayor sensibilidad y especificidad».
Una herramienta para pacientes con síntomas
Los nuevos análisis no están indicados como chequeos preventivos para personas sanas que no presentan síntomas. Su función es contribuir al diagnóstico de pacientes que ya tienen fallas de memoria u otras dificultades cognitivas.
El doctor Lawren VandeVrede, de la Universidad de California en San Francisco, advirtió sobre el uso inadecuado de estas pruebas en personas asintomáticas. También remarcó que antes de atribuir los síntomas al Alzheimer es necesario descartar otras causas, entre ellas la depresión o los efectos secundarios de algunos medicamentos.
La evaluación clínica por sí sola alcanza actualmente una precisión diagnóstica cercana al 85%. Se espera que la incorporación de los análisis de sangre permita mejorar ese resultado y favorezca una detección más temprana de la enfermedad.
Fuente: BioBioChile