La actividad económica de la Región de Coquimbo recuperó terreno durante el segundo trimestre de 2026, después de la contracción registrada en los primeros meses del año. De acuerdo con las cifras preliminares de las Cuentas Nacionales del Banco Central, el Producto Interno Bruto (PIB) regional aumentó un 0,9% en comparación con el mismo trimestre de 2025. El resultado contrastó con la disminución de 0,2% anotada por la actividad a nivel nacional.
El desempeño significó una mejora respecto del retroceso de 1% registrado por la economía regional durante el primer trimestre. En ese período, la caída estuvo explicada principalmente por los sectores agropecuario-silvícola y de la construcción, además de una incidencia negativa de la minería del cobre.
Entre abril y junio, el crecimiento de Coquimbo se apoyó principalmente en los servicios, especialmente en los servicios personales. Este avance fue parcialmente limitado por el denominado resto de bienes, actividad en la que volvieron a incidir negativamente los sectores agropecuario-silvícola y de la construcción.
El consumo de los hogares también presentó una variación positiva, con un incremento de 0,4%. El alza respondió sobre todo a un mayor gasto en servicios, particularmente en restaurantes y hoteles, además de educación. Este efecto fue parcialmente compensado por una reducción en el consumo de alimentos, bebidas y combustibles. En tanto, las exportaciones regionales de bienes disminuyeron 0,2%, debido a menores envíos de alimentos manufacturados y frutas.
Gobernador destaca la recuperación
El gobernador regional, Cristóbal Juliá, valoró los datos divulgados por el Banco Central y afirmó que reflejan la capacidad de recuperación de la economía local. No obstante, advirtió que el desafío es mantener y ampliar el crecimiento para que sea más sostenido, equilibrado y alcance a los distintos sectores productivos de la región.
Juliá consideró especialmente relevante que el resultado del segundo trimestre se produjera después de una caída de 1% en los primeros tres meses del año y planteó que las cifras constituyen una señal positiva, aunque también demandan avanzar hacia una expansión más estable.
El sector privado reclama mayor dinamismo de la inversión
Ricardo Guerrero, gerente de CIDERE, calificó el resultado como positivo, sobre todo porque la Región de Coquimbo logró crecer mientras la actividad nacional se contrajo 0,2%. Aunque reconoció el retroceso de la agricultura y la construcción, manifestó su expectativa de que los incentivos a la inversión y al empleo permitan obtener mejores resultados durante el último trimestre del año.
Giovanni Innocenti, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) La Serena, también valoró el crecimiento regional, pero sostuvo que todavía es necesario recuperar un mayor ritmo de actividad. A su juicio, la inversión debe volver a ocupar un lugar central en la estrategia de desarrollo de la región, con avances en infraestructura, vivienda, conectividad, obras públicas y proyectos privados.
El dirigente señaló que Coquimbo cuenta con proyectos, capacidades y oportunidades, pero que se requiere acelerar las decisiones para convertir esas iniciativas en obras, actividad económica y bienestar para las familias de la región.
Por su parte, Carlos Orrego Torrico, presidente de la Cámara de Comercio de La Serena, puso el acento en la composición del crecimiento. Si bien consideró que el alza de 0,9% es una señal positiva, advirtió que la expansión depende principalmente de los servicios y que todavía no se observa una activación suficiente de otros sectores productivos.
Orrego Torrico planteó que actividades como la construcción y la agricultura deben incorporarse a una dinámica de mayor crecimiento. Además, recordó que las cifras corresponden a un período anterior a los temporales de julio, por lo que sus efectos podrían aparecer en mediciones posteriores.
Gremios cuestionan el nivel de inversión y la demora en los permisos
Marcos Carrasco, presidente de la Multigremial de la Región de Coquimbo, expresó una evaluación más crítica. El dirigente cuestionó el bajo nivel de crecimiento y sostuvo que la zona necesita concretar más proyectos de inversión, particularmente aquellos vinculados con la minería.
Según Carrasco, una de las principales dificultades es la demora en la tramitación de permisos ambientales y sectoriales para iniciativas que buscan desarrollarse en la región. También planteó la necesidad de avanzar en obras de conectividad e integración internacional, como el paso de Agua Negra y el Corredor Bioceánico Porto Alegre-Coquimbo.
El presidente de la Multigremial vinculó esas iniciativas con las oportunidades asociadas al desarrollo minero de la provincia argentina de San Juan. A su juicio, la minería es el sector productivo que puede marcar la diferencia, por lo que llamó a destrabar los proyectos que permanecen detenidos en procesos de calificación ambiental y en la obtención de permisos sectoriales.