El director que puso a salvo a 900 alumnos antes de ver desaparecer su escuela en Nepal

El director que puso a salvo a 900 alumnos antes de ver desaparecer su escuela en Nepal

Rajendra Dawadi, director de una escuela de Trishuli Bazar, en el norte de Nepal, ordenó evacuar a los 900 alumnos presentes antes de que un deslizamiento de tierra destruyera por completo el establecimiento. El hecho ocurrió el 26 de agosto, en medio de un desastre nacional que dejó más de 1.300 muertos y 5.000 desaparecidos.

Dawadi, quien ahora se define como “un director sin escuela”, actuó después de recibir dos advertencias. La primera provino de su contador, que llegó a los gritos para alertar: “¡Viene la inundación, viene la inundación, todos los pueblos están inundados!”. Poco después, un colega le informó que una enorme ola se estaba formando río arriba, en el Trishuli.

Ante la posibilidad de perder una jornada de clases o arriesgar la vida de todos, el director decidió evacuar. Les indicó a los 900 estudiantes que buscaran un lugar seguro, una orden que provocó momentos de pánico y llevó a una alumna a desmayarse. Además, pidió que los autobuses escolares que se dirigían al establecimiento regresaran.

La evacuación no impidió que hubiera víctimas. Cinco alumnos murieron fuera de la escuela, junto con un profesor y un guardia que, probablemente, intentó cerrar la puerta del edificio. Desde una colina cercana, Dawadi observó sin poder intervenir cómo la escuela donde él también había estudiado se derrumbaba en apenas cinco minutos, hasta desaparecer por completo.

Santoshi Dotel, de 17 años, se encontraba en una clase de contabilidad cuando comenzó la evacuación. La joven agradeció al conserje que la apuró para salir, ya que, según recordó, “nunca imaginamos que la crecida pudiera alcanzar esa magnitud”. Junto con una amiga intentó cruzar el río para regresar a su casa, pero una ola repentina las obligó a retroceder. Poco después, el puente fue arrastrado.

“Empecé a llorar porque pensaba que no volvería a casa y que no podíamos hacer nada”, recordó Santoshi. Su amiga la llevó hasta una colina.

La adolescente fue evacuada en helicóptero y se reencontró con sus padres cuatro días después. Su madre, Durga Dotel, había perdido la esperanza al ver el río desbordado. “Al ver el río desbordado, pensé que mi hija no había sobrevivido”, confesó.

Días después de la catástrofe, Dawadi comenzó a presionar a las autoridades para reabrir la escuela, aunque el terreno donde estaba ubicada también se perdió. El director considera que esta situación es “mucho peor” que el terremoto de 2015, cuando solo fue destruido el edificio.

El desastre también afectó a otros centros educativos. Según Save the Children, la crecida destruyó al menos 69 escuelas y perjudicó la educación de cerca de 19.000 niños.

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